Las dos caras de Cerdeña
Cerdeña, como muchos lugares que dependen del turismo estacional, tiene dos caras. La que mayor reconocimiento le otorga es la A: sol, agua cristalina, turismo, barcos, bullicio, masificación. Cuando las hordas se van aparece la cara B: vuelta a lo cotidiano, apartamentos cerrados, ausencia de trabajo, tranquilidad, vida normal. El pasado verano, Sergio Castañeira llegó a la isla en plena cara A y se encontró con una energía muy similar a la que invade su tierra natal, Cádiz. “En esos meses, la gente se busca la vida. Se pierde un poco la esencia del lugar para darlo todo al turista”.[...]










