Existe una tendencia entre los medios de comunicación a recurrir a pseudo estudios para cuantificar el coste a la economÃa del abuso de alcohol, absentismo laboral o el fútbol cuando el ciclo de noticias flojea. Alexis Madrigal, periodista de The Atlantic, ha querido añadir un pseudo estudio más al elenco de cálculos sobre la pérdida de productividad con un ejemplo más actual: Angry Birds.
“Cuando escuché el otro dÃa que las personas pasan 200 millones de minutos al dÃa jugando a Angry Birds, querÃa saber si existÃa alguna empresa con información sobre la perdida de productividad ocasionada por esos malditos cerditos y sus asesinos con alas. Desafortunadamente no existe, asà que después de ver su metodologÃa decidà hacer mi propio estimado aquà lo tenéis”.

Según los cálculos de Madrigal, 200 millones de minutos equivalen a 866 millones de horas al año. Si el 5% de esas horas son americanos jugando mientras están en el trabajo representa 43.333.333 horas jugando a Angry Birds cada año.
Multiplicado por los 35 dólares la hora de media que perciben los propietarios de smartphone en EEUU, esto significarÃa una perdida total de 1.516 millones de dólares tirados al a basura debido a Angry Birds.
Ahora solo falta un estudio sobre las horas de felicidad y entretenimiento que proporciona a los trabajadores estadounidenses para compensar.











¿Quieres recibir todas las novedades de Yorokobu en tu email? ¡Pues estás a solo un clic de distancia!











2 Comentarios
Me voy a jugar, que trabaje Rita.
Aquests oçellots són un perill… (Per cert. Hi heu jugat mai?)