23 de enero 2018    /   BUSINESS
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Tú y tu móvil: ¿quién es el jefe?

23 de enero 2018    /   BUSINESS     por          
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Amber Case piensa que la tecnología está acelerando la vida más de la cuenta y que sería mejor si echáramos el freno. La ciberantropóloga cree que el móvil atrapa la atención de las personas en modo aspirador. Millones de humanos están atrapados en la luz de las pantallas como las polillas se arrojan, atontadas, contra una lámpara.

Un teléfono inteligente es algo grandioso. «Es un cerebro externo que llevamos en el bolsillo», ensalzó en TED. Es, también, «como llevar un agujero de gusano en el bolsillo porque conecta con lugares remotos y personas lejanas». Pero advierte que aunque pueda llevar la mente de alguien a 400.000 kilómetros de distancia en un segundo, a la vez puede aislarlo de la propia silla en la que está sentado y de la persona que tiene a su vera.

La socióloga estadounidense estudia las relaciones entre los humanos y la tecnología, e intenta divisar qué podría ocurrir en el futuro. Ve una amenaza en la adrenalina, en la cultura del clic instantáneo y en la velocidad desenfrenada que generan algunos dispositivos. Pero existe una opción B: hacerle frente con la tecnología tranquila. Una tecnología más humana, más acorde con la naturaleza, más lenta; una tecnología «que nos hace la vida más fácil y nos deja más tiempo para nosotros» y unos dispositivos «que nos ayudan a ser más inteligentes y estar mejor informados».

Así lo dijo Case, hace unas semanas, en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid: «La tecnología puede hacernos más humanos si la utilizamos con esa finalidad». Un clásico: que los humanos controlen las máquinas en vez de que las máquinas controlen a los humanos. Y eso, bajado a pie de calle, significa que uno decida cuándo quiere mirar el móvil en vez de consultarlo de forma compulsiva cada vez que se ilumina la pantalla o suena el más mínimo «bip».

amber case

Algunas ideas de Amber Case

«El martillo ayudó a que el humano tuviera más fuerza y a llevar sus límites más allá. La tecnología digital no afecta a la extensión física del yo; aporta una extensión mental del yo».

∞∞∞

«La percepción del tiempo cambia en función del canal que se utiliza». El envío, las esperas, las descargas… El tiempo no transcurre igual en el mail que en WhatsApp.

∞∞∞

Harticos estamos de tantas interrupciones y notificaciones. ¿Aprendemos más con ellas? ¿O, quizá, sin darnos cuenta, nos están generando estrés? «Silencia el móvil, desactiva las notificaciones. Decide tú cuándo quieres verlo».

∞∞∞

«Miramos el móvil entre mil y dos mil veces al día. Es el nuevo cigarrillo. Te aburres, lo miras»
La atención está partida entre lo que hay alrededor y el móvil. «Vivimos en una atención parcial y nunca estamos presentes del todo. Eso nos quita tiempo de reflexión y nos hace perder la noción del tiempo».

∞∞∞

«Los humanos se usan los unos a los otros. Se domestican unos a otros. Y ahora están usando la tecnología para domesticar a más humanos a través de Facebook», dijo a ElDiario.

∞∞∞

«La naturaleza es la mejor diseñadora. Tenemos que volver a inspirarnos en ella para vivir», dijo a Retina.

∞∞∞

«Uno tiene que presentarse en la vida digital como lo haría en la vida física».

∞∞∞

«El XXI es el siglo de la atención. Lo importante no es la tecnología, sino saber cómo gestionarán las industrias la atención».

Amber Case piensa que la tecnología está acelerando la vida más de la cuenta y que sería mejor si echáramos el freno. La ciberantropóloga cree que el móvil atrapa la atención de las personas en modo aspirador. Millones de humanos están atrapados en la luz de las pantallas como las polillas se arrojan, atontadas, contra una lámpara.

Un teléfono inteligente es algo grandioso. «Es un cerebro externo que llevamos en el bolsillo», ensalzó en TED. Es, también, «como llevar un agujero de gusano en el bolsillo porque conecta con lugares remotos y personas lejanas». Pero advierte que aunque pueda llevar la mente de alguien a 400.000 kilómetros de distancia en un segundo, a la vez puede aislarlo de la propia silla en la que está sentado y de la persona que tiene a su vera.

La socióloga estadounidense estudia las relaciones entre los humanos y la tecnología, e intenta divisar qué podría ocurrir en el futuro. Ve una amenaza en la adrenalina, en la cultura del clic instantáneo y en la velocidad desenfrenada que generan algunos dispositivos. Pero existe una opción B: hacerle frente con la tecnología tranquila. Una tecnología más humana, más acorde con la naturaleza, más lenta; una tecnología «que nos hace la vida más fácil y nos deja más tiempo para nosotros» y unos dispositivos «que nos ayudan a ser más inteligentes y estar mejor informados».

Así lo dijo Case, hace unas semanas, en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid: «La tecnología puede hacernos más humanos si la utilizamos con esa finalidad». Un clásico: que los humanos controlen las máquinas en vez de que las máquinas controlen a los humanos. Y eso, bajado a pie de calle, significa que uno decida cuándo quiere mirar el móvil en vez de consultarlo de forma compulsiva cada vez que se ilumina la pantalla o suena el más mínimo «bip».

amber case

Algunas ideas de Amber Case

«El martillo ayudó a que el humano tuviera más fuerza y a llevar sus límites más allá. La tecnología digital no afecta a la extensión física del yo; aporta una extensión mental del yo».

∞∞∞

«La percepción del tiempo cambia en función del canal que se utiliza». El envío, las esperas, las descargas… El tiempo no transcurre igual en el mail que en WhatsApp.

∞∞∞

Harticos estamos de tantas interrupciones y notificaciones. ¿Aprendemos más con ellas? ¿O, quizá, sin darnos cuenta, nos están generando estrés? «Silencia el móvil, desactiva las notificaciones. Decide tú cuándo quieres verlo».

∞∞∞

«Miramos el móvil entre mil y dos mil veces al día. Es el nuevo cigarrillo. Te aburres, lo miras»
La atención está partida entre lo que hay alrededor y el móvil. «Vivimos en una atención parcial y nunca estamos presentes del todo. Eso nos quita tiempo de reflexión y nos hace perder la noción del tiempo».

∞∞∞

«Los humanos se usan los unos a los otros. Se domestican unos a otros. Y ahora están usando la tecnología para domesticar a más humanos a través de Facebook», dijo a ElDiario.

∞∞∞

«La naturaleza es la mejor diseñadora. Tenemos que volver a inspirarnos en ella para vivir», dijo a Retina.

∞∞∞

«Uno tiene que presentarse en la vida digital como lo haría en la vida física».

∞∞∞

«El XXI es el siglo de la atención. Lo importante no es la tecnología, sino saber cómo gestionarán las industrias la atención».

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Opiniones 3
  • Estoy de acuerdo en que el mundo ha cambiado y la tecnología se ha empoderado de nuestras vidas. Hoy somos diferentes, pero debemos buscar siempre un equilibrio, de tal manera que estos cambios e innovaciones no vayan a quitarle sentido a nuestras realizaciones de orden psicológico, porque si esto sucede, estaríamos derrumbandonos, porque estaríamos poniendo en peligro nuestra propia felicidad.

  • Qué pena que la tecnología aunque sirva para mejorar nuestra vida y hacérnosla más fácil, también nos condene a perder la libertad bajo el influjo constante y continuo de su potente y acelerada actualidad. Esa es la cuestión, no estar a la última, queremos saber lo que ocurre en el mundo a cada segundo y nos perdemos lo que ocurre a nuestro alrededor. A ver si la tecnología nos ayuda a superar esta crisis virtual.

  • Lagom justo necesario responsabilidad en cada acto X mínimo Q sea conciencia respaldo sentidos puestos en cada movimiento arte en vivir pensar en básico

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