Nada de solicitudes de amistad ni de opciones de configuración de privacidad. Si activas Color, todos los vídeos y fotos que realices con tu móvil estarán disponibles para los usuarios de la aplicación que se encuentren en un radio de unos 150 pies (algo más de 45 metros). Es la forma con la que su creador, Bill Nguyen, pretende que Internet sea algo menos “espeluznante”.
El empresario, fundador, entre otras de Lala, compañía de música vendida en 2009 a Apple, afirma que la misión de Color es contribuir a que la Red deje de ser refugio para acosadores anónimos. ¿Cómo? Mediante la proximidad y la transparencia.
Una vez que el usuario activa la aplicación desde su iPhone o smartphone Android, Color comienza a recopilar información sobre todo lo que ocurre a su alrededor (niveles de luz ambiente, GPS, datos del giroscopio, ect). Todos estos datos le ayudan a determinar la localización exacta del usuario y averiguar si existe otro usuario en la zona.
De ser así, Color conecta automáticamente a ambos usuarios para que compartan sus vídeos, imágenes o mensajes en tiempo real. Si alguien accede a alguno de estos contenidos, el usuario recibe una notificación.
“Es como si todas las cámaras de su alrededor que está usando la misma aplicación fuesen tuyas”, afirma Nguyen en Bloomberg. “En Color la comunicación es en tiempo real. No se trata de publicar las fotos de tus vacaciones”.
Cada cuenta de Color está asociada a la ID de un smartphone. El usuario puede añadir sus propios datos e incluir una imagen de perfil para poder ser identificado por el resto de usuarios. Aunque la compañía dispone de los medios necesarios para tratar de impedir el uso inapropiado de la misma, el fundador de Color confía en “la responsabilidad y civismo” de los usuarios.
Los contenidos de familiares, amigos, compañeros de trabajo y en general, todos aquellos que suelen estar alrededor del usuario de Color y que a su vez son usuarios se registran en lo que se llama ‘red elástica’, donde se mantienen actualizados incluso cuando no se encuentran cerca. Si la relación con un miembro de esta red ‘se enfría’, la imagen del perfil de esa persona comienza a tornarse gris y finalmente desaparece (un guiño a ‘Regreso al futuro’, según The Wall Street Journal)
En ese mismo medio, Bill Nguyen reconoce que su propósito es hacer pensar a la gente si realmente quiere vivir en un mundo abierto. “Color nos permite vivir como en un pequeño pueblo donde podemos compartir cosas con nuestros vecinos”.
Junto a esta visión también se encuentra la que reconoce el lado ‘mirón’ de Color. “Es un poco de vouyerismo y un poco de vida real”, admite Michael Krupka, director gerente de Bain Capital Ventures, una de las empresas que han invertido en el proyecto.
Tras la inyección financiera de empresas como la de Krupka, Color está trabajando en el desarrollo de un sistema de publicidad propio. Frente al modelo adoptado por la mayoría de las redes sociales y que Nguyen rechaza al estar basado en información personal del usuario, Color parece apostar por un sistema basado, claro, en la localización.










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[...] Yorokobu ha escrito un artículo muy bueno sobre la aplicaicón. [...]