16 enero, 2013
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Cómo ganar dinero vendiendo drogas

Por Héctor Llanos Martínez

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Triunfar en el negocio de la droga es tan fácil o difícil como el nivel al que quieras jugar. “How to make money selling drugs” es una guía orientativa que proyecta estos días el Festival de Cine de Tromso en Noruega. El director Matthew Cooke te mete rápido en la historia, te presenta a un par de tipos que saben del tema y que tienen tantas cicatrices como tatuajes. A los pocos minutos empiezas a pensar que 50 Cent es un buen tío. Pero cuando menos te lo esperas y sin hacer excesiva apología, el documental plantea preguntas necesarias sobre los verdaderos beneficios de mantener una larga y costosa guerra contra las drogas.

Naces en el barrio o la familia equivocada, la sociedad no está por la labor de ofrecerte un propósito en la vida, así que decides cultivar marihuana en tu casa. Con agua, electricidad y una buena lámpara te puedes hacer con 3.000 dólares a la semana. Para seguir avanzando en el juego vas a necesitar conocer bien el tablero de ajedrez en el que te mueves, saber que como peón no te conviene enfadar a las fichas de mayor categoría, rodearte de personas que te protejan y ser muy muy imaginativo para esconder droga, escapar de una redada o reducir al mínimo las inevitables condenas.

Cooke muestra ejemplos prácticos de todo ello. Primero aborda el asunto con cierta ironía, recurriendo a un lenguaje visual de videojuego con sus distintos niveles de dificultad. Así explica como funciona el negocio, cómo y por qué se empieza trapicheando con marihuana, quién pasa a la cocaína, a ser camello local o a convertirse en CEO de una compañía de importación y exportación (es decir un narco internacional).

No es casualidad que casi todas las personas que den su testimonio tengan cierta tendencia al dramatismo. Gente grandilocuente en su forma de hablar y de gestos exagerados, pero que conocen y opinan del negocio desde la autoridad que les da ser abogados, policías, camellos, raperos o simplemente Susan Sarandon, que nunca ha necesitado permiso para opinar de cualquier cosa.

Aunque la película no es un mero argumento en favor de la legalización de las drogas, sí defiende que la libertad individual puede resultar menos perjudicial para el grupo. ¿Qué se consiguió con la ley seca de los años 20 además de generar violencia en las calles y enriquecer a gente como Al Capone? Es una de las muchas preguntas de un documental cuyo punto de mira se centra en un sistema político que dedica más dinero a construir cárceles que escuelas y que se niega a ver como un referente válido sus exitosas medidas en contra de una droga legal como es el tabaco.

Ser político y dedicar presupuestos millonarios a reducir a mafias que se ha generado en torno a la prohibición es muy popular entre el votante, y funciona muy bien como cortina de humo o arma arrojadiza en contra de los lobbys enemigos (“La marihuana conduce a la homosexualidad y al sida”, recuerda la película que se decía en los 80 desde el Gobierno de Ronald Reagan”). Pero es la policía la que tiene que enfrentarse a esas bandas, aunque cometa errores o termine violando la ley. Más que una guía, “How to make money selling drugs” es un compendio de verdades incómodas contadas con un desarrollado sentido del entretenimiento.


             

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