11 diciembre, 2012
2

Cómo se hizo la portada de Yorokobu diciembre

Por Yorokobu

No hay más norma que la libertad para diseñar una portada de Yorokobu. Esta vez, sin embargo, la ley se quebrantó. Había una imposición: una pizarra. El ilustrador y calígrafo José Luis Vivas (Joluvian) tenía una pizarra limpia en una pared donde debía que escribir la palabra Yorokobu.

Empezó el boceto en un papel. Utilizó rotuladores y dejó las tizas para el momento final. Usó una mesa de luz para mejorar las letras y decidió añadir una ilustración. “Quería recordar a los antiguos calígrafos que creaban bellos textos partiendo de una pluma y un bote de tinta. Así surgió la idea de esta portada”, cuenta el ilustrador, rotulista y calígrafo venezolano. “Dediqué unas 7 horas al boceto y unas 8 horas a trasladarlo a la pared-pizarra”.

La tiza no es su herramienta habitual pero, llevadas las retículas a la pizarra para volcar ahí el boceto, la cosa no fue difícil. Según Joluvian, “lo más complejo fue el acabado de las letras porque el polvo de la tiza se cae y a veces es difícil conseguir un color sólido”. Pero la tiza resistió a la foto y la foto se convirtió en la portada de Yorokobu de diciembre… bueno, en una de las portadas, ya que algunos han tenido que imitar a Joluvian y dibujar su propia interpretación de la palabra Yorokobu sobre una pizarra negra.

 

Nota: Gracias a Wayra por dejarnos sus instalaciones, a relajaelcoco por fotografíar el proceso y a Brian Walker por fotografiar la portada.


             

¡Ahora hacemos libros!

  app_busqueda

Ahora, Brands and Roses, responsable de Yorokobu, también edita libros. Hemos empezado con dos referencias.

Cien Cocinas es un recorrido gastronómico por el Mediterráneo en el que Luis Palacio explica la historia y la receta de muchos de los platos más representativos de los países del viejo mar. Lo ilustra TemaBCN, estudio responsable de Ling, con más de 30 maravillosas infografías.

Era Tan Suave... comienza a lo bestia, con el asesinato del osito de Mimosín. A partir de ahí, una sucesión de iconos publicitarios como el Gigante Verde o Mr. Proper, se reparten los papeles en esta novela negra escrita por José Luis Moro e ilustrada por Juan Díaz-Faes.

Y las historias continúan...

Los relatos de Yorokobu no acaban aquí. Tenemos un par de replicantes en Facebook y Twitter. Y como somos gente de mundo, creamos sus clones allende los mares: Yorokobu América y @yorokobuamerica.

mail-open-

letter@2x

Newsletter

¿Quieres recibir en tu email un resumen de los contenidos de Yorokobu?
¡Suscríbete a nuestro newsletter! Realizamos dos envíos semanales. Tendrás que confirmar tu alta desde el email. Echa un ojo a la carpeta de Correo No Deseado, que a veces se pone muy quisquillosa.