28 enero, 2013
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De Badoo al cielo (II)

Por Antonio Dyaz

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A todos aquellos que se perdieron la primera parte de este informe, les recomiendo encarecidamente su lectura. A los demás, fiel a mi palabra, paso a relatar cómo mi vida ha cambiado desde que me apunté a las principales páginas de contactos de este país. La semana ha sido socialmente agotadora, pero les advierto de que las segundas partes suelen ser más oscuras, como en Star Wars o El Padrino… Vamos allá.

En estos días me han pedido dinero (mucho), me han propuesto en matrimonio, me han amenazado… así que comenzaré descartando para ustedes webs como SeTravieso.com, no porque no sean divertidas, que lo son, sino porque creo que existe una delgada línea verde que separa los contactos de gente normal de los profesionales. Vale que si alguien se llama Viciosilla, Infiel o Braguitash nos está dando una pista…

En el chat de esta web siempre comienzan con un “Hi, you there!”, y una invitación a entrar en cierta private room, previo pago, en la cual la chiquilla (porque son todas muy jóvenes) hará lo que le digamos ante la webcam. Me parece una manera tan digna de ganarse la vida (o más, si he de ser sincero) que vendiendo seguros, pero no es el objeto de este estudio gonzo sobre las páginas de contactos. Me interesa la gente que vende seguros y que luego se apunta a una página, no al revés.

Por otra parte, la web de SeTravieso.com está muy bien construida, con sentido común, pero una vez que se ha dado uno de alta no sabe dónde aparecerá, tras recibir el siguiente mensaje “¡Enhorabuena! Tu perfil se ha copiado con éxito en CitasGratisParaChicas.com un sitio de citas que pertenece a la red de Cupid.com” . Después de acabar con este proyecto creo que tendré que formatear el disco duro del ordenador, pues le salen las cookies y el spyware por las orejas…

De las grandes (Badoo – Meetic – eDarling – Ashley Madison) Meetic es de lejos, la más decepcionante. A una página que falla más que una escopeta de feria se une un aspecto rancio y una gran proporción de fichas sin foto. Además, tienen mucha cara dura, pues comparten look & feel con la llamada MeetAffinity, les pasan tu perfil y luego te piden más pasta para poder ver las fotos, siempre desenfocadas o pixeladas. Todo muy cutre, la verdad, por más que la sede esté en Boulogne (Francia). Casi todas las que me han contactado son rubias de 1.70 que al principio dicen vivir en la periferia de Barcelona. Su modus operandi es casi idéntico, me envían un mensaje con un castellano acartonado y raruno, me dicen que no quieren saber nada de pervertidos, pero me envían un par de fotos mostrando escotazo y carita angelical.

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Luego llegará una larga carta hablándome de sus padres, y confiesan que en realidad viven en las afueras de Ekateringrado. Y he de reconocer que me tientan… Hasta que me piden dinero para el billete ¡para venirse a mi casa! Estos días he fantaseado con mi convivencia con una eslava veinteañera… ¿Estoy dejando escapar la felicidad? ¿Aprendo ruso? ¿Elijo a Sasha, a Malinka o a Svetlana?

Mientras lo decido, veo que Caramelo36 se interesa por mí, voy raudo a su perfil, y descubro que es un culturista de Alcorcón que, literalmente “quiere construir castillos de arena conmigo”. Demonios, es una buena oferta, visto lo visto… pero me reservo.

Hablemos de las fotos. Las fotos de los tíos son casi siempre autorretratos disparados aprovechando el espejo del ascensor. Llevan corbata. Van a trabajar. Han dejado a su mujer y a sus hijos en el piso. Y se curran el encuadre y tratan de presumir de que saben un huevo de fotografía, aunque el resultado es a menudo patético. En cambio, los autorretratos de las chicas están hechos casi todos aprovechando el espejo del cuarto de baño. Están cómodas, con ropa casi sexy, pero sin pasarse. No tienen ni puta idea de cómo se usa el flash, ni respetan las nociones más básicas de encuadre, pero sus fotos son mucho más interesantes. Están en casa, mientras su marido baja en ascensor y se hace fotos para Meetic. Así es la vida, amigos y amigas: este es el mundo en que vivimos.

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Ellas además publican fotos con niños, o con perritos (siempre pequeños, jamás un gran danés). Las fotos con niños parecen sugerir “Hola, estoy en eDarling, pero soy madre y esta criaturita se merece lo mejor”. Desde mi punto de vista, “lo mejor” no es que los utilicen para sus reclamos, que luego pasa lo que pasa. Ellos se fotografían abriendo un BMW (que probablemente no es suyo, pues la llave no ha entrado del todo, si uno se fija bien).

Dadas las limitaciones propias de un post y que no me voy a eternizar con ustedes, debo tomar una decisión, y es que la serie se componga de tres entregas. Mucho material quedará fuera, pues las anécdotas se multiplican cada día. El próximo día terminaré la serie, y les contaré cómo una chica de Badoo me arrojó a la cara una copia impresa de mi post en Yorokobu, y como DobleLady69 no resultó ser tan lady…

Podría escribir un best seller, que firmaría, por supuesto, como Tony Highlander, y que se titularía presumiblemente “Los 50 contactos de Dyaz”. Se aceptan ofertas de grupos editoriales…


             

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Cien Cocinas es un recorrido gastronómico por el Mediterráneo en el que Luis Palacio explica la historia y la receta de muchos de los platos más representativos de los países del viejo mar. Lo ilustra TemaBCN, estudio responsable de Ling, con más de 30 maravillosas infografías.

Era Tan Suave... comienza a lo bestia, con el asesinato del osito de Mimosín. A partir de ahí, una sucesión de iconos publicitarios como el Gigante Verde o Mr. Proper, se reparten los papeles en esta novela negra escrita por José Luis Moro e ilustrada por Juan Díaz-Faes.

Y las historias continúan...

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