Día C | “Hace falta un nuevo marco de colaboración entre la publicidad y el arte”

Estamos más que acostumbrados a ver esta situación. Un artista o un colectivo de personas tienen una idea y la cuelgan en Internet. Unos meses más tarde llega una marca, se apropia de ella y la pone a su servicio para vender sus productos. En el mejor de los casos existe un acuerdo entre las dos partes pero abundan las situaciones en las que las compañías pasan por alto el trabajo original y lo presentan como algo exclusivamente suyo. Enfrentado con esta situación una y otra vez, José Luis de Vicente, investigador cultural y cofundador de ZZZinc, reclama un nuevo marco de colaboración entre el arte y la publicidad que presentó este fin de semana en el Día C.

En septiembre de 2009, el artista interactivo Chris O’Shea creó una instalación bautizada Hand from Above que consistía en meter una mano gigante en una pantalla que jugaba con los viandantes y que fue creada con software de código abierto.

En junio de 2010, aparece en Times Square una publicidad de la marca de ropa Forever 21 protagonizada por una modelo que juega con los viandantes en la plaza neoyorquina.

Las similitudes eran obvias y sirvieron para abrir un debate en la comunidad de artistas interactivos sobre el tema de la apropiación.

“Muchas personas se beneficiaron de la acción en Times Square pero el artista que inventó la premisa central no recibió nada a cambio, ni siquiera la cortesía de la atribución. Ni siquiera le preguntaron ni le dijeron algo así como: ‘Queremos reinterpretar está idea en respeto a tu previa autoría, ¿cuál sería una forma aceptable para involucrarte o agradecerte para que recibe tu bendición?”. Esa era la queja, en aquel momento, del artista interactivo Golan Levin.

Después de un agrio debate, “llegaron al estado final en que la agencia debería haber entablado un reconocimiento del trabajo de O’Shea”, según de Vicente.

Pero el investigador cultural dejó claro que no aboga por un mundo con más copyright, simplemente una retribución más justa. “Nadie tiene tiempo para generar una cultura creativa de litigio constante, ningún agente quiere abrir esa caja de pandora. Para mí, es algo más sencillo. Es una cuestión de buenas prácticas, de preguntar a distintas comunidades creativas cómo pueden llegar a tener relaciones ventajosas”.

Llegado a este punto, de Vicente lanzó la pregunta: ¿Cómo podemos trabajar juntos? y ofreció algunas soluciones.

No seas maleducado

“En muchos casos se reduce a un problema de educación. Si vas a utilizar el trabajo de alguien, ponte en contacto con él y busca una forma de trabajar juntos. En el caso de O’Shea se podría haber llegado al mismo puerto con una relación totalmente distinta”.

Facilita la colaboración

“XBox Kinect es una períferica que permite convertir una consola en un sistema que permite utilizar gestos para hacer juegos. Pero además de este uso, tiene muchisimas posibilidades. Se lanzó un concurso en una comunidad de software libre para animar a desarrolladores a crear aplicaciones que utilizaran esta tecnología. A los pocos días había múltiples propuestas como Theo Watson y su marioneta interactiva:

O la aplicación para modificar el cuerpo de Robert Hodgin:

“Pero lo mejor de todo es que este concurso lo lanzó un empleado de Microsoft. Sabía que si lo hubiera llevado por los procedimientos normales de la compañía, hubiera tardado meses. A Microsoft le gustó tanto que lanzó unos drivers oficiales para que la gente empezara a hacer cosas por su parte”.

Sé un buen mecenas

Wilderness Downtwon de Arcade Fire fue un ejemplo de cómo una empresa como Google puede poner dinero a disposición de investigar y hacer cosas nuevas”, indicó.

La agencia Dentsu y Berg colaboraron juntos para el proyecto Making Future Magic. Se comparte el mérito y apoyan nueva vías de comunicación.

“La historia del Eye Writer muestra que un conjunto de actores pueden trabajar juntos y crear alternativas a productos que valen miles de euros. Se dan las condiciones para ser un buen mecenas ya que pasan cosas que nos interesan a todos”, comentó.

“Tempt es un graffitero con una enfermedad degenerativa. Paulatinamente ha perdido movilidad hasta el punto que solo puede mover los ojos. A un grupo de programadores se les ocurre una manera para que vuelva a dibujar con los ojos utilizando una web cam y tecnología de código abierto”.

“Ambas partes se necesitan mutuamente. Por eso hay que buscar una forma más sana de trabajar juntos. Hace poco me enteré de que Absolut Lab había cerrado. Desconozco las razones pero merece seguir intentar poner en marcha esas fórmulas. Tenemos que seguir el lema ‘Hacer cosas de manera distinta lleva a hacer cosas excepcionales’”.

Foto de portada: Eyewriter.org

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Acerca del autor | Marcus Hurst

Marcus Hurst es Community Manager de Yorokobu y Redactor Jefe de Ling Magazine. Puedes seguirle en @marcushurst

2 Trackbacks

  1. Por Pulsa CTRL+ALT+CMD+8 « Elbrainalreves el 04/04/2011 a las 23:52

    [...] Han habido ponencias estupendas y la gente está ahora mismo con una resaca de emociones. En esta charla se habló de como hay agencias de la mano de marcas, que toman ideas sin contar con el artista. Sí [...]

  2. [...] pasión demuestran con su trabajo, ya que lo hacen gratis. Y se piensa en la necesidad de crear un “marco de colaboración entre publicidad y arte”, como recordaba Luis de Vicente en el reciente Día C. Un gran ejemplo de cómo unir talentos y [...]

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