
Hay un lugar donde confluyen Mini y el arte urbano. Ese sitio es una calle cualquiera de una gran ciudad, un espacio público de cualquier capital del mundo… La marca de BMW quiere reforzar la asociación entre este tipo de estética y su vehículo urbanita. Y, con esta idea, invitó al artista neoyorquino Craig KR Costello a visitar Hamburgo y diseñar un Mini a su antojo.
Y eso fue lo que ocurrió. Craig KR Costello se desplazó a la ciudad alemana y allí pusieron ante él un Mini Cooper S. El joven que creció en Queens (N.Y.) utilizó la misma técnica artística en el vehículo que la que lo ha convertido en un diseñador urbano conocido en todo el mundo.
Craig KR Costello tomó la tinta que siempre utiliza y que comercializa bajo la marca KR-INK y convirtió el vehículo en una más de sus obras estilo KRINK. “¡El coche quedó realmente bien!”, dice el artista en su blog.








