
Hablando con mi amigo Eduardo Lazcano de tendencias y como casi siempre medio en broma medio en serio, o sea una mezcla entre la hora de José Mota y la de Punset, me contaba algunas de las últimas publicadas u oídas por ahí acerca del futuro de los mercados globales.
Quienes vivimos de los mercados necesitamos conocer (ahora ya serio del todo), cuanto más mejor, las tendencias, las visiones, los movimientos de futuro de los mercados y los consumidores. Fundadas o no pueden ser indicadores o pistas a seguir.
Pero mientras jugamos con la bola de cristal, resulta que arrastramos también algunos kilómetros de incredulidad o de pura certidumbre. Esos que sirven para cuestionar y discernir la chicha, la limoná y el jamón serrano.
Porque no nos engañemos, ¿cuántas veces hemos pasado ya por tendencias que iban a cambiar inexorablemente nuestra visión de las cosas? ¿Cuántas veces el nuevo paradigma del marketing global era inminente?… “el milenarismo va a llegarrrrl”.
Más pronto o más tarde, construiremos estrategias de acuerdo a nuevos esquemas de conocimiento, aplastantes, certeros, inauditos… En no mucho tiempo no hablaremos de sociodemos, ni ciclos de vida de clientes, sino de nuevos y verdaderos drivers de los mercados:
Los Trysumers, obsesionados compulsivos por probar todo lo probable y perfectamente inmunes a la publicidad. Los Transumers, que como auténticos trashumantes vagan de producto en producto evitando repetir. El Locasumer, que no es un transformista, sino un obseso por el origen local de todo lo que compra. Los Trendsumers, que sólo consumen tendencia… (El davidsumer… he vuelto al medio en broma).
Y nos invadirán la generación Nini, los earlyadopters o el cocooning, que están en Wikipedia y todo, los heavy users, el blogging…. qué se yo…
Nada que objetar. Pero sólo diré que tengo de portero de finca a CRM y de vecinos de escalera a PRODUCTO, ANALISIS DE MERCADOS, CANALES DE DISTRIBUCIÓN O INNOVACIÓN COMERCIAL… Formamos un bloque bastante compacto pero demasiado a menudo nos encontramos con enigmas y encrucijadas de mercado bastante divertidos.
Además, como el bloque es todo exterior y orientación sur, entra mucha luz natural… datos externos, barómetros, informes de tendencias, más o menos fundados, pero escuchados.
Las montañas de información que se manejan sobre historiales de consumo, tendencias, perfiles de clientes, ciclos de vida comercial, competencia o posicionamientos de marca, etc., por desgracia, no son un montón de luces alineadas formando una pista de aterrizaje. Son más bien una ensalada que sólo se aliña con una reunión de vecinos. En definitiva: oficio. Gestión de la diversidad y del cambio.
Eso y no dejarse cegar por algunas luces. El portero de la finca siempre dice “Lo que me da más miedo que un nublao son los iluminaos…” y le entiendo. A veces, se maneja jerga sexy e hipnótica de forma gratuita, y en manos de algún directivo impresionable pueden provocar daños irreparables. Imagino años atrás a empresas reconstruyendo sus entornos web para adaptarse a Second Life, o pienso en el ratio de éxito de las empresas que inician una estrategia de CRM “porque todo el mundo lo hace”, o las vocaciones tardías y sobrevenidas por el RSC o cuántos de los nuevos community managers lo seguirán siendo a futuro…
Por arrojar cierta luz a esta situación, queridos lectores, a fecha de hoy comunico solemnemente que sólo yo conozco la tendencia que realmente cambiará el mundo del marketing a escala global. Solo yo la iré desgranando en sucesivas entregas… pero no hoy, porque aún no se me ha ocurrido un nombre genial para ella.








6 Comentarios
Los pronósticos acerca de cual será el futuro del marketing siempre son válidos toda vez que de distintas versiones siempre sale la teoria final. En lo personal pienso que los consumidores no tendrán necesidad de acudir físicamente a ningún lugar, pues todas las compras serán efectuadas en tiempo real.
En tiempo real y a distancia porque cada vez mas los productos que compraremos serán intangibles, sino de entretenimiento, virtuales. Tiempo, viajes, información, musica, peliculas, conversaciones, accesos, entradas al cine… en definitivas cosas que no necesitan de una prueba real de producto.
gracias por el comentario.
Me muero por conocer esa tendencia definitiva!
Tellechea, eres genial!
Ole!
Gracias Irene. Tu más.
Creeme mi teoría cambiará el mundo, trastocará la lógica humana, se hablará de ella en la ONU, las generaciones futuras disfrutarán de mi legado… pero el caso es que aún no he dado con el naming…
Qué razón tienes con los iluminaos y el momento Second Life. Es que fue así! Aunque poniéndonos en lo peor, la verdad, si tengo que elegir preferiría pecar de iluminado que pasarme de inmovilista huyendo de todo lo nuevo, que sería el otro extremo y también tiene delito… porque al final las cosas, por muy razonables que parezcan tampoco tienen el cartel de “éxito garantizado”.
Pero bueno, en cualquier caso, ¿dónde está tu “milenarismo”? El título era muy prometedor y ahora nos quedaremos en ascuas toda la semana! Anda, una pista,por favor.
¿cuándo montas “La empresa”? ¿aceptas curriculum ya?
Sugerencia: “Yosiquelosé S.L.”