
La polémica sobre la propiedad intelectual en la era de internet es, en realidad, una cuestión de nuevos modelos de negocio. Esto es lo que explica Un Cafelito a las Once en un post que, haciendo uso de este modelo abierto de colaboración, promoción y comercialización en internet, reproducimos aquà bajo la licencia Creative Commons.
“Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas” Benjamin Disreali
El revuelo que se ha organizado a raÃz de la propuesta para el anteproyecto de ley de economÃa sostenible y el posterior manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet, muestra el choque de modelos de negocio del que estamos siendo testigos. No es un problema de propiedad intelectual. No conozco a ningún autor al que no le guste que se distribuyan y conozcan sus obras.
El quid de la cuestión es cómo ganarse la vida con ello. Aquà hay dos grandes grupos de autores, cada uno de ellos asociados a un modelo de negocio distinto y ese es el fondo de la cuestión.
Allá por el siglo XVI se produjeron en Castilla unas revueltas, conocidas como revuelta de los comuneros. El nombre de comuneros provenÃa de las comunidades de Castilla, y simplificando mucho, enfrentó a una mezcla de nobles, campesinos, y clero, contra el gobierno central en defensa de ciertos derechos.
Ni de lejos lo que ha ocurrido estas últimas semanas tiene que ver con aquello, pero mi mente no ha podido evitar equiparar a el nombre de comuneros, con el uso que de la propiedad intelectual hacen los autores de la era internet basada en Creative Commons, donde lo importante no es proteger, sino compartir para que el contenido llegue y pueda ser usado por el mayor número de usuarios posibles.
Como señalaba al principio hay dos grupos de autores enfrentados, no por ellos mismos, sino por la forma que tienen de dar a conocer sus obras:
Los autores pre-internet
Son cineastas, escritores, cantantes que empezaron y desarrollaron sus carreras profesionales mucho antes de que internet tuviera la influencia que tiene hoy. Estos autores no tenÃan más remedio que usar los canales tradicionales para distribuir sus obras. Se grababan maquetas, se hacÃan borradores o cortos y se iba de puerta en puerta con la esperanza de que su trabajo pudiera ver la luz.
A la vez, las empresas del sector necesitaban una compleja infraestructura que permitiera cubrir todas las áreas de su negocio. Márketing para la promoción, estudios de grabación con sus técnicos correspondientes, administración, relaciones públicas, etc… En aquel momento todo esto era fundamental, pero todo cambió con la llegada de:
Los autores de internet
En un plazo de tiempo extremadamente corto, la red permitió que un autor tuviera acceso a todas las herramientas que antes solo se encontraban en las grandes empresas audiovisuales, discográficas o editoriales. De repente, se podÃa escribir un libro y ya no hacÃa falta un editorial para que fuera público. Se podÃa grabar una maqueta y no hacÃa falta un estudio para darle aire profesional. Las herramientas informáticas permitÃan hacer virguerÃas. No hacÃa falta que la oyera unos pocos crÃticos. Se podÃa poner en internet y que las redes sociales se encargaran de dar su veredicto. Se podrÃa hacer un corto y que lo vieran (potencialmente) miles de personas en YouTube.
Ya no hace falta una estructura tan compleja para dar a conocer una obra. Un autor de internet, criado y educado en el uso de internet y las redes sociales sabe aprovechar estos recursos para dar a conocer su obra. Y lo que es más importante, no se siente atado a ninguna empresa para distribuir su obra. En un principio, no la necesita.
¿Por qué los bloggers parece que han encabezado el movimiento de protesta por la defensa de los derechos de internet? Porque si alguien conoce a la perfección el modelo abierto de colaboración, promoción y comercialización en internet son ellos. Llevan años haciéndolo. Conocen las técnicas, trucos y contenidos que permiten a un autor ganarse la vida en internet.
Por supuesto, solo unos pocos lo consiguen, igual que solo unos pocos autores pre-internet conseguÃan vivir de ello. Si el modelo se cierra, ya sea a través de consejos censores o de cualquier otra forma, estará en peligro toda una forma de ganarse la vida en internet. No solo eso, estará en peligro la propia naturaleza de la red, ya que compartir información es lo hizo de internet lo que es hoy en dÃa.
No ha sido por tanto, una revuelta de los bloggers, ha sido una revuelta de los autores de internet, de los nuevos comuneros 2.0, entendidos como aquellos que entienden su obra como algo a compartir para luego recibir de otras muchas formas, los frutos derivados de ella. Ha sido una revuelta por una nueva forma de crear contenidos, cultura, ocio o información, completamente nueva, a la que los medios tradicionales o bien aún no se han adaptado, o bien están haciendo todo lo posible para ganar tiempo para esa adaptación.
Las posibilidades que ofrecen los nuevos modelos de negocio de los autores de internet son muchas y están ahà para que cualquiera pueda utilizarlas. No tienen derechos de autor.
Por cierto, el contenido de este artÃculo, como de todo el contenido de Un Cafelito a las Once, está sujeto licencia Creative Commons, asà que se puede usar como quieras. Sà incluso para ganar dinero con ello, solo se pide que se cite la fuente. El cuadro de la foto es del año 1860, asà que no hay problema por usarlo aquÃ, de momentoÂ
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¿Estabais al tanto de esta polémica? ¿Qué opináis de los derechos de autor? ¿Es normal que hoy en dÃa, los derechos de autor duren 70 años?








2 Comentarios
Una aproximación, precisamente de hoy, sobre este tema, en este post:
http://www.mediosenlared.es/2009/12/14/por-que-no-creo-que-exista-un-derecho-natural-a-la-propiedad-intelectual/
Un saludo,
Luis
Excelente link y reflexión. Gracias.