20 septiembre, 2012
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Ostrich Pillow, la almohada para siestas ‘anywhere’, se estrena en Kickstarter

Por Gema Lozano

Hace algo más de un año la presentaron en su web. “La reacción fue impresionante. Cientos de emails de personas interesadas en adquirir Ostrich Pillow llegaron al estudio, y blogs y programas de televisión del mundo entero contactaron con nosotros interesados en saber un poco más”. La buena acogida de la almohada que permite echarse una siesta en cualquier lugar animó a kawamura-ganjavian, el estudio de diseño que la ideó, a hacerla realidad.

“Durante todo este año hemos estado desarrollando y mejorando el producto y por fin, con la ayuda de Kickstarter, podemos conseguir nuestro sueño de producirlo para todas y cada una de las personas que necesitan descansar”, explica Pablo Carrascal, uno de los miembros de kawamura-ganjavian.

El objetivo del estudio es conseguir 70.000 dólares, de los cuales, hasta el momento, lleva recaudados algo más de 16.500. Allí también es posible adquirir una Ostrich Pillow por 70 dólares (“60 para los 300 primeros pedidos”, según Carrascal).

Pero ¿cómo surge la idea de diseñar un producto de estas características? Según Pablo, de la misma forma que surgen el resto de proyectos en kawamura-ganjavian. “En el estudio nos gusta observar el día a día e idear objetos que resuelvan nuevas necesidades que nos encontramos. Dormir la siesta no es algo nuevo, pero la cantidad de horas que pasamos delante del ordenador, sí”.

Y un día, mientras Carrascal y el resto de sus compañeros escrutaban la realidad en busca de nuevas necesidades a satisfacer, ocurrió algo que desencadenaría el nacimiento de Ostrich Pillow. A uno de los miembros del equipo le sobrevino el sopor y no pudo remediar echar una cabezada encima de su escritorio. Para aislarse del mundo, se tapó la cabeza con su jersey. Cuando sus compañeros lo descubrieron de tal guisa, le dejaron seguir durmiendo. Pero lo que realmente les sorprendió es que a nadie se le hubiese ocurrido nada que ayudase a echarse una siesta en el trabajo o en cualquier otro lugar.

Carrascal reconoce que trabajar en un ambiente como en el que se respira en kawamura-ganjavian contribuye a que ocurran situaciones como la que le ocurrió al inspirador de la Ostrich Pillow. “Compartimos espacio con otros profesionales del mundo del diseño y la creación en Studio BANANA, lo que nos permite establecer una serie de sinergias creativas muy interesantes que en muchas ocasiones ocurren precisamente en los momentos de descanso”.

Dice Pablo Carrascal, además, que en el estudio creen que es en la combinación entre trabajo duro y diversión donde reside la clave del éxito y se declaran firmes defensores del “power napping”: “Una buena siesta a tiempo permite tener la mente fresca para poder ir un paso más allá, proponiendo pequeñas mejoras en nuestro día a día”.

Pero Ostrich Pillow no solo es apta para el lugar de trabajo. “Aunque en un principio pensamos destinarlo para personas que pasan mucho tiempo en la oficina y que no tienen un lugar donde hacer un descanso, según hemos ido mostrando el producto a más gente, las posibilidades se han ampliado”. Carrascal asegura haberlo probado, por ejemplo, durante un viaje a Japón y asegura que funciona a la perfección. “Te ayuda a que no se te caiga la cabeza y te aísla de lo que te rodea.

Todos y cada uno de los aspectos relacionados con el diseño de la almohada está pensados para hacer de ella un “lugar de descanso”, en palabras de Carrascal. “Para ello necesitábamos que nos aislase de la luz, del ruido y que la experiencia una vez que tenías la cabeza dentro fuera lo más placentera posible, como si te estuvieras metiendo en un sueño”. Al hacer las primeras pruebas de producto con los prototipos, sus creadores descubrieron que cada persona necesita hacer suya la almohada para lograr una verdadera sensación de comodidad. Por eso, Ostrich Pillow tenía que ser versátil. “Lo hemos utilizado este verano, en aeropuertos, aviones y bibliotecas y se duerme bien. Aunque si hace mucho calor es mejor utilizarlo como una almohada normal, que también se puede”.