
“¡Con la comida no se juega!”. La frase no es sólo de madrastra. Es absurda para personas como Jason Baalman, que ven en las salsas, los gusanitos, las patatas fritas o el chocolate materiales para hacer retratos. ¿Su última obra? El cómico y presentador estadounidense Conan O’Brien dibujado con 2.000 Cheetos.
El artista estadounidense ha tomado 50 bolsas de distintos tipos de Cheetos, con diferentes sabores, colores y formas, para convertir al conocido presentador del Late Night with Conan O’Brien en un retrato formado por este snack.
Este es el segundo personaje que dibuja con Cheetos. El primero fue Elvis Presley y, según cuenta en la página de YouTube, la idea le vino comiendo este snack. “Mis dedos se volvieron naranjas y me di cuenta de que estaba haciendo marcas accidentales en mi ropa. De ahí mis pensamientos fueron hasta una tela como superficie… Me hizo pensar en pinturas de terciopelo. La virgen de Guadalupe, unicornios y probablemente la más famosa encarnación de las pinturas de terciopelo: la de Elvis. Es kitsch. Es cheesy (hortera, cursi…). Y de ahí un Elvis de terciopelo con queso (cheese)”.
Jason Baalman también ha dibujado a Ronald McDonald’s y al protagonista de la película Super Size Me con 10 paquetes de ketchup y patatas fritas.








