Un dÃa Monsieur Lupas perdió sus gafas. Otro dÃa salió de casa a tomar una copa y volvió sin ellas. Y otro dÃa se metió debajo de una apisonadora. ¿Él? Quedó ileso. ¿Sus gafas? Destrozadas. Pero a Monsieur Lupas no le importa lo más mÃnimo porque comprarse unas gafas nuevas le cuesta lo mismo que salir [...]







