En un mundo ideal los coches se aparcarÃan donde cada uno quisiera. En el mundo real se aparca donde buenamente se puede. Sin embargo, existe un planeta en el que cada coche se sitúa en el parking según el color de la pintura de su carrocerÃa.
En un mundo ideal los coches se aparcarÃan donde cada uno quisiera. En el mundo real se aparca donde buenamente se puede. Sin embargo, existe un planeta en el que cada coche se sitúa en el parking según el color de la pintura de su carrocerÃa.