Los mejores dÃas eran los de tormenta. El niño Emilio Rey se volvÃa loco cuando salÃa a la calle a observar la que estaba cayendo. Los dÃas de frÃo sacaba un vaso a la ventana para ver si se congelaba. Por las noches se sentaba frente al telediario esperando la información meteorológica. Hoy el adulto [...]







