16 febrero, 2011
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Yo ruralkeo, tú ruralkeas…

Por Juanjo Moreno

Ruralkear. Acción de experimentar alguna de las ofertas del club de hoteles con encanto Ruralka. No aparece en el diccionario, ni ha sido aprobado por la Real Academia de la Lengua, pero este nuevo verbo sirve a la compañía para hablar de su nuevo enfoque, en el que solidaridad y sostenibilidad no son solo argumentos de marketing.

¿Por qué Ruralka es más solidaria? Porque dona 3 euros por cada guía vendida y 5 euros por cada experiencia contratada a un proyecto de desarrollo en Tanzania de Intermon Oxfam y porque determinados hoteles de la cadena han comenzado a ofertar desayunos elaborados con productos de comercio justo y a exponer en sus instalaciones fotografías de las colecciones de esta ONG.

También porque en la segunda mitad del año tiene previsto implicar a los restaurantes de sus hoteles en un proyecto denominado ‘Restaurantes contra el Hambre’ junto a la ONG Acción contra el Hambre. Su objetivo es que estos restaurantes donen un porcentaje de las ventas de sus menús.

¿Por qué es más ecológica? Porque su nueva guía se ha impreso en papel procedente de bosques cuya tala se gestiona de manera sostenible y controlada. Además, conscientes de que sus hoteles ya han hecho los deberes medioambientales, quieren que ahora sea el huésped el que empiece a tomar conciencia de estos problemas. “Por eso hemos creado una lista de ecoconsejos para ayudar al cliente a ser más respetuoso con el ecosistema y su entorno”, señala Rafael Ausejo, socio fundador de Ruralka, quien cita algunos de estos consejos: “Comparte coche, recoge y recicla basura, respeta la naturaleza, cuida del agua, ahorra energía, recicla toallas, disfruta de los 21 grados, prueba los platos de la región, llévate recuerdos tradicionales, haz excursiones respetuosas…”.

Junto a éstas, doce marcas se han comprometido a lanzar a los clientes otros ecoconsejos relacionados con su actividad. Volkswagen será el primero, en marzo. A partir de entonces, cada mes asumirá una marca distinta el compromiso de lanzar a los clientes de los hoteles de Ruralka sus consejos para ayudar a construir un mundo mejor.

Los dos nuevos valores de la marca, sostenibilidad y solidaridad, pasan a formar parte del estilo de vida slow con el que el este club de hoteles se siente identificado. Fuera prisas. Adiós a ir corriendo a todas partes. Un freno a la excesiva velocidad a la que estamos sometidos en nuestro día a día. Porque vivir de una forma más pausada y relajada es posible. Por eso, el logo mascota de esta nueva orientación de la empresa es un caracol. Uno cuya casita emula un timbre de mostrador de un hotel.