Pese al innegable protagonismo de las obras, en una feria de arte merece la pena también estar pendiente de las miradas de quien la visita. La forma en la que coleccionistas y aficionados se acerca a las piezas dice mucho de su manera de concebir el arte y, de alguna manera, también la propia vida. Frente al que mira la cartela antes que la obra,