Joaquín Sabina definió Madrid como una ciudad invivible pero insustituible. La segunda afirmación es más opinable, dependerá del amor que se le tenga a esta enorme urbe; la primera, sin embargo, a veces se acerca más a la verdad, sobre todo cuando se piensa en el problema de la vivienda. La capital de España ha crecido a ritmos casi imposibles a lo largo de su