En la mayoría de bares, la carta es un trámite, una lista de nombres, precios y combinaciones que se consulta rápido antes de pedir. En LOVO, la carta es otra cosa. Es un objeto que se toca despacio, se hojea como un libro y se guarda en la memoria (a veces también en la mochila). No está pensada para resolver una elección rápida, sino para