Existe un hilo invisible que conecta algunas de las exposiciones más sugerentes del panorama contemporáneo en Valencia: la renuncia voluntaria al dominio absoluto sobre la obra. Frente a la sobreproducción de imágenes pulidas, la inmediatez de los algoritmos y la saturación de las pantallas, una serie de creadores ha decidido replegar sus manos en el momento crucial para dejar que el tiempo, la erosión y