Antes de llenar estadios o aparecer en el cartel de un festival, para los grupos de música existe una necesidad más prosaica: dar nombre al mismo. Las historias que hay detrás de muchas bandas demuestran que el proceso puede ser cualquier cosa menos algo científico. Imaginemos por un momento que El límite no fuera una canción de La Frontera, sino de Las Muñecas Repollo. «Las