Olvídate de la seda, de la fragilidad extrema y de los cuerpos que fingen no pesar. Lo que propone Alberto Velasco es una insurrección de la carne que desafía la dictadura de la ligereza. Este espectáculo no es una ocurrencia repentina, sino el resultado de años de un empoderamiento personal que se ha convertido en misión colectiva. Como explica el propio creador, este proyecto nace