Una plaza se convirtió en una playa. Un solar vacío acogió un circo. En otro punto de la ciudad, un jardín invitaba a intercambiar semillas con desconocidos y una pequeña construcción de piedra estaba pensada para que entrara una única persona a escuchar. Vistas por separado, parecen escenas sin relación, pero juntas, con otras muchas más, forman el mapa de Concéntrico, el festival internacional de