Nunca habíamos capturado tantas imágenes como ahora. Retratamos cafés con decorativas espumas; inmortalizamos cada instante de los conciertos a los que asistimos, de nuestras vacaciones, de los atardeceres; creamos verdaderos books de nuestras mascotas… Y, sin embargo, cada vez dedicamos menos tiempos para mirarlas. Y hablamos de imágenes y no de fotografías de manera intencionada porque como explica Eduardo López, director de Imaging y Recording