En el Palacio de Gaviria de Madrid se muestra estos días un Dalí menos conocido. Es el que, a partir de los años 70, decidió que sus obsesiones no cabían en un lienzo y empezó a darles forma en el espacio. Dalí Infinito propone entrar en ese momento en el que su inmenso imaginario se vuelve tridimensional y, de paso, más físico, más raro y