4 de febrero 2016    /   CINE/TV
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21 escenas fabulosas a cámara lenta y una que provoca vergüenza ajena

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La técnica de slow motion es un recurso inventado por el austriaco August Musger en 1904, pero fue Sam Peckinpah quien lo popularizó en los 70.

En la escena de Grupo Salvaje (1969), sobre estas líneas, vemos que Peckinpah hace un uso puntual del slow motion para enfatizar la crudeza de la violencia. Pronto aparecieron los imitadores… Como prueba, una escena que provoca cierta vergüenza ajena de la producción turca Kareteci Kız (La mujer karateca):

Sin duda, la cámara lenta no hace más que destacar la sobreactuación del actor y la cutrez de la producción de aprendices de Sam Peckinpah. La cámara lenta no solo debe servir a un sentido estético, también debe aportar algo a la historia: se destaca lo que se destaca por un motivo, y no por hacer bonito o seguir un cliché como el de la chica que toma el chorrito de agua.

A pesar de la proliferación de la cámara lenta, es posible un uso dramático más que efectista o intelectualoide (esos pianos y los momentos cotidianos). La recopilación de Chris Ashton para Invenire Films muestra buenos ejemplos de películas de las dos últimas décadas (la más antigua que aparece es Los intocables de Eliot Ness de 1988).

En los fragmentos seleccionados observamos un uso de la cámara lenta más dramático que estético.

En Academia Rushmore, el personaje interpretado por Jason Schwartzman ha escrito una adaptación de Serpico. En un intermedio Schwartzman acusa de destrozar el guión al protagonista de Serpico y éste le golpea en la nariz. En la escena a cámara lenta, Schwartzman sale con un ramo de flores recogiendo los aplausos del público. El único actor que no aplaude es Serpico. A cámara lenta vemos cómo Schwartzman saborea el momento.

En Reservoir Dogs, Tarantino muestra la camaradería entre los atracadores. La calma antes de la tempestad.

Con la cámara lenta apreciamos el esfuerzo de los atletas en Carros de fuego. Es un momento épico que la música de Vangelis refuerza.

Los tiempos cambian de Bob Dylan se funde con la cámara lenta en Watchmen: se sugiere un pasado mitificado.

En tierra hostil la cámara lenta muestra una verdadera explosión y sus consecuencias.

Con la cámara lenta en 300, el director Zack Snyder homenajea al cómic de Frank Miller del mismo título. Cuando leemos cómics imaginamos los movimientos que siguen a la viñeta. Snyder completa lo que sería la imaginación del lector y destaca la proeza de 300 hombres frente a un vasto ejército.

La bala lenta se ha convertido en un tópico en las últimas décadas, pero tuvo su sentido en la primera película de Matrix. Neo es la única persona capaz de esquivar las balas de los agentes.

Sin slow motion, la escena de Los intocables del carrito del bebé perdería fuerza. Pero aquí no se trata (como en Dredd, en el recopilatorio) de resaltar la violencia, sino de angustiar al espectador. Brian de Palma, como autoproclamado heredero de Hitchcock, sabe que cuanto más tarde en resolverse una escena de violencia o terror peor lo pasa el público. ¡Ojo, si hay una víctima inocente en peligro! Viendo el carrito bajar despacio queremos que el tiroteo acabe pronto… aunque a velocidad normal la escena apenas dura un minuto.

En Thelma y Louise como en Viaje de Darjeeling la cámara acompaña un cambio de actitud en los personajes frente a la vida. Unos y otros siguen adelante: no les importa que dejan atrás. En el caso de Darjeeling, las maletas, metáfora de lo que cargamos cada día sobre nuestros hombros.

El hueso que lanza el prehomínido en 2001 es una muestra de euforia: lo lanza el líder de un grupo de prehomínidos que ha vencido a otro grupo. En una secuencia anterior (vídeo a continuación) vemos que el líder descubrió cómo emplear un hueso como arma de caza y ataque. En este caso, la cámara lenta es el momento AJÁ o EUREKA.

Guy Ritchie consigue que su gusto por la cámara lenta adquiera sentido en Sherlock Holmes. Vemos al detective pensando en fracción de segundos cómo deshacerse de su rival en el combate. La cámara lenta revela el detalle de su pensamiento… y la conclusión.

Por el contrario, Scorsese expone en Toro Salvaje la crudeza del boxeo.

Si hay un tópico en el cine y las series son las tazas, vasos y platos que sueltan los personajes cuando se asustan o asombran. Seamos sinceros, nosotros intentamos que no se rompa la vajilla. (Una taza cuesta un euro y no suele ir a juego). El tópico quizá no venga de Sospechosos habituales, pero aquí tiene sentido: en el culo de la taza rota hay un nombre… Como puede verse en el vídeo bajo estas líneas:

El plano de Ferris, todo en un día, expresa la angustia del protagonista para volver a casa y dejarlo todo como estaba antes de que lleguen sus padres. Un plano que se ha repetido hasta la saciedad.

En Spider-man la cámara lenta muestra el momento en el que Tobey Maguire/Peter Parker adquiere el sentido arácnido para detectar todo lo que ocurre a su alrededor.

Aunque Origen muestra un accidente a cámara lenta como en tantas otras películas, aquí la originalidad es que refleja cómo caemos en el mundo de los sueños… despacito…

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En la escena de Grupo Salvaje (1969), sobre estas líneas, vemos que Peckinpah hace un uso puntual del slow motion para enfatizar la crudeza de la violencia. Pronto aparecieron los imitadores… Como prueba, una escena que provoca cierta vergüenza ajena de la producción turca Kareteci Kız (La mujer karateca):

Sin duda, la cámara lenta no hace más que destacar la sobreactuación del actor y la cutrez de la producción de aprendices de Sam Peckinpah. La cámara lenta no solo debe servir a un sentido estético, también debe aportar algo a la historia: se destaca lo que se destaca por un motivo, y no por hacer bonito o seguir un cliché como el de la chica que toma el chorrito de agua.

A pesar de la proliferación de la cámara lenta, es posible un uso dramático más que efectista o intelectualoide (esos pianos y los momentos cotidianos). La recopilación de Chris Ashton para Invenire Films muestra buenos ejemplos de películas de las dos últimas décadas (la más antigua que aparece es Los intocables de Eliot Ness de 1988).

En los fragmentos seleccionados observamos un uso de la cámara lenta más dramático que estético.

En Academia Rushmore, el personaje interpretado por Jason Schwartzman ha escrito una adaptación de Serpico. En un intermedio Schwartzman acusa de destrozar el guión al protagonista de Serpico y éste le golpea en la nariz. En la escena a cámara lenta, Schwartzman sale con un ramo de flores recogiendo los aplausos del público. El único actor que no aplaude es Serpico. A cámara lenta vemos cómo Schwartzman saborea el momento.

En Reservoir Dogs, Tarantino muestra la camaradería entre los atracadores. La calma antes de la tempestad.

Con la cámara lenta apreciamos el esfuerzo de los atletas en Carros de fuego. Es un momento épico que la música de Vangelis refuerza.

Los tiempos cambian de Bob Dylan se funde con la cámara lenta en Watchmen: se sugiere un pasado mitificado.

En tierra hostil la cámara lenta muestra una verdadera explosión y sus consecuencias.

Con la cámara lenta en 300, el director Zack Snyder homenajea al cómic de Frank Miller del mismo título. Cuando leemos cómics imaginamos los movimientos que siguen a la viñeta. Snyder completa lo que sería la imaginación del lector y destaca la proeza de 300 hombres frente a un vasto ejército.

La bala lenta se ha convertido en un tópico en las últimas décadas, pero tuvo su sentido en la primera película de Matrix. Neo es la única persona capaz de esquivar las balas de los agentes.

Sin slow motion, la escena de Los intocables del carrito del bebé perdería fuerza. Pero aquí no se trata (como en Dredd, en el recopilatorio) de resaltar la violencia, sino de angustiar al espectador. Brian de Palma, como autoproclamado heredero de Hitchcock, sabe que cuanto más tarde en resolverse una escena de violencia o terror peor lo pasa el público. ¡Ojo, si hay una víctima inocente en peligro! Viendo el carrito bajar despacio queremos que el tiroteo acabe pronto… aunque a velocidad normal la escena apenas dura un minuto.

En Thelma y Louise como en Viaje de Darjeeling la cámara acompaña un cambio de actitud en los personajes frente a la vida. Unos y otros siguen adelante: no les importa que dejan atrás. En el caso de Darjeeling, las maletas, metáfora de lo que cargamos cada día sobre nuestros hombros.

El hueso que lanza el prehomínido en 2001 es una muestra de euforia: lo lanza el líder de un grupo de prehomínidos que ha vencido a otro grupo. En una secuencia anterior (vídeo a continuación) vemos que el líder descubrió cómo emplear un hueso como arma de caza y ataque. En este caso, la cámara lenta es el momento AJÁ o EUREKA.

Guy Ritchie consigue que su gusto por la cámara lenta adquiera sentido en Sherlock Holmes. Vemos al detective pensando en fracción de segundos cómo deshacerse de su rival en el combate. La cámara lenta revela el detalle de su pensamiento… y la conclusión.

Por el contrario, Scorsese expone en Toro Salvaje la crudeza del boxeo.

Si hay un tópico en el cine y las series son las tazas, vasos y platos que sueltan los personajes cuando se asustan o asombran. Seamos sinceros, nosotros intentamos que no se rompa la vajilla. (Una taza cuesta un euro y no suele ir a juego). El tópico quizá no venga de Sospechosos habituales, pero aquí tiene sentido: en el culo de la taza rota hay un nombre… Como puede verse en el vídeo bajo estas líneas:

El plano de Ferris, todo en un día, expresa la angustia del protagonista para volver a casa y dejarlo todo como estaba antes de que lleguen sus padres. Un plano que se ha repetido hasta la saciedad.

En Spider-man la cámara lenta muestra el momento en el que Tobey Maguire/Peter Parker adquiere el sentido arácnido para detectar todo lo que ocurre a su alrededor.

Aunque Origen muestra un accidente a cámara lenta como en tantas otras películas, aquí la originalidad es que refleja cómo caemos en el mundo de los sueños… despacito…

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