10 de octubre 2014    /   CREATIVIDAD
por
 

El Pop que subió a los altares

10 de octubre 2014    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Lo mejor que puede pasarle a un artista es llegar a la casa de un desconocido y encontrarse allí, en mitad del salón, una de sus obras. Sin conocerlo de nada, reconocerlo inmediatamente como un colega que ha entendido su mensaje y que ha pagado por quedárselo. La bomba. Eso es lo que han logrado los 100 ilustradores que aparecen en lo nuevo de Taschen, “100 ilustradores”.
Sus dibujos están en las revistas que dejamos tiradas en el sofá, en los cuencos de la comida, en los calendarios más cool que compramos en enero, camisetas, vestidos, estuches para pinturas, bolsas para salir a comprar… Forman parte de la publicidad y de sus mensajes embaucadores y seductores. Arte que forma parte de nuestra vida porque utiliza un mensaje que entendemos al  usar un lenguaje que hablamos. Pop en estado puro.

Cinco de esos ilustradores son españoles: Sergio Membrillas, Gabriel Moreno, Jorge Arévalo, David Despau y Carmen García Huerta. Estos tres últimos, hasta el 2 de octubre en la galería Ministerio Asuntos Importantes de Madrid demostrando por qué están en el grupo de los elegidos. Artífices del arte que subió a los altares.
“El pop está en la mente de la mayoría y lo llevas encima”, afirma David Despau en la inauguración de la exposición. “Es un lenguaje y un arte que puede estar donde más te apetezca, lo mismo en el salón de tu casa,  en el baño o la cocina. Lo dijo Andy Warhol, el arte pop tiene que ser efímero, barato, que pueda tenerlo mucha gente, pero que también dé mucha pasta al artista”. Despau reconoce que sería impresionante ser el afortunado que al llegar a la casa del desconocido se encontrara una de sus obras enmarcada en la pared. Experimentó algo similar al recibir el correo de un desconocido con una fotografía adjunta: “Lo bueno de internet es que te escriben desde Australia para enseñarte que se han tatuado tu Batman. No es lo mismo que verlo sobre la chimenea,  pero sí es verte en el brazo de un desconocido que está a miles y miles de kilómetros. Es algo brutal..”
JA-selfieok
‘Autorretrato’, de Jorge Arévalo.
Los dos tomos de Taschen, que recomiendo como poco ojear en cuanto un VIPS se cruce en el camino, recogen a los mejores artistas: Liz Lomax y su repertorio de caricaturas 3D que logra después de fabricar, modelar con sus propias manos, fotografiar y tratar digitalmente. Con un resultado grotesco e insultantemente infantil, a la vez que perverso. C.F. Payne,  explicando la libertad que le dio elegir trabajos por los que cobraba una miseria pero con los que tuvo libertad creativa para hacer lo que le dio la santa gana. Ahora es habitual del Playboy Magazine y Time y sus caricaturas están en exposiciones perennes de todo EE.UU, incluida la National Portrait Gallery de Washington DC. Nicoletta Ceccoli, Craig Frazier, o Yuko Shizimi son sólo una muestra del repaso exhaustivo a la ilustración del siglo XXI que encierra la nueva joyita de Taschen.
Carmen Garcia Huerta_01
‘Autorretrato’, por Carmen García Huerta.
De la calle, al museo. Ese es el paso (gigante) que han dado estos artistas. “El trabajo comercial es completamente diferente”, admite Carmen García Huerta, ilustradora de moda desde 2001.  En las paredes de la galería, su última serie de grabados cargados de volúmenes, con texturas abigarradas, pintadas a mano alzada con lápices de grafito y colores. La misma serie con la que aparece por cuarta vez bajo el sello Taschen : “No sé cuáles son las herramientas para estar en una galería. Con el resto de mi trabajo más comercial estoy acostumbrada a llegar con mi portfolio a los clientes y enseñarles mi trabajo. Ahora te llaman y te invitan a participar en una exposición. Antes trabajaba siempre en digital pero tenía la necesidad de cambiar. Es la primera vez que impresiono esta parte de mi trabajo. Es demasiado difícil hacerlo cuando hay tanta profundidad y volumen a base de trazos de lápiz. También es la más personal, un revulsivo después de años haciendo todo en digital. De repente, Canon lo sobreimpresiona y lo cuelga en una galería sin que pierda ni un solo matiz.  Podríamos hacer series si quisiéramos. El arte llega a cualquiera, se democratiza”. Y lo dice ella, que hace más de siete años que sus ilustraciones para Custo Barcelona se cuelgan de vestidos que pasean por todo el planeta.
BRU Y YO
‘Bru y yo’, por David Despau.
Se han empeñado en hablarnos en nuestro mismo lenguaje. Un mantra que mascullamos como parte de nuestras frases hechas a través de ilustraciones que nos rodean: revistas, publicidad, tautajes y ahora, galerías de arte. Atrás quedan las corrientes artísticas cargadas de mensajes retorcidos y florituras embaucadoras. Jorge Arévalo se alimenta de los orígenes más clásicos caricaturizando a los personajes del papel couché y la televisión: Kate Moss, Amy Winehouse, las gemelas Olsen, Mad Men y hasta Sasha Grey forman parte de su repertorio en de The New Yorker, Vanity Fair o Rolling Stone. “Hay un lenguaje que puede ser muy accesible, muy cálido, pero ciertos contenidos no lo son. Sasha Grey aparece tomándose un helado, su boca está manchada, se le derrama… Es muy sugerente y tiene sus connotaciones. Quien no conoce a la actriz porno, ve un dibujo inocente. Quien sabe quién es, sabe que no lo es”.
cfpayne2
‘Salute to veterans’, de CF Payne.
Caricaturas nada inocentes que hablan de nosotros mismos y de lo que nos rodea, de lo que nos preocupa y de lo que queremos. Mensajes que exhibimos en una ensaladera, el bote de gel o un vestido con el que salimos de copas los jueves por la noche. ¿Acaso hay algo más popular y divino que nuestra propia vida?
lizlomax3
‘Steve Buscemi’, de Lizlo Max.
gustavo_dudamel
‘Gustavo Dudamel’, de Yuko Shizimi.
La exposición 3 de 100 puede verse en el Ministerio de Asuntos Importantes hasta el próximo 2 de octubre. El libro “100 ilustradores”, de Taschen, a la venta, en tu VIP más cercano.

Lo mejor que puede pasarle a un artista es llegar a la casa de un desconocido y encontrarse allí, en mitad del salón, una de sus obras. Sin conocerlo de nada, reconocerlo inmediatamente como un colega que ha entendido su mensaje y que ha pagado por quedárselo. La bomba. Eso es lo que han logrado los 100 ilustradores que aparecen en lo nuevo de Taschen, “100 ilustradores”.
Sus dibujos están en las revistas que dejamos tiradas en el sofá, en los cuencos de la comida, en los calendarios más cool que compramos en enero, camisetas, vestidos, estuches para pinturas, bolsas para salir a comprar… Forman parte de la publicidad y de sus mensajes embaucadores y seductores. Arte que forma parte de nuestra vida porque utiliza un mensaje que entendemos al  usar un lenguaje que hablamos. Pop en estado puro.

Cinco de esos ilustradores son españoles: Sergio Membrillas, Gabriel Moreno, Jorge Arévalo, David Despau y Carmen García Huerta. Estos tres últimos, hasta el 2 de octubre en la galería Ministerio Asuntos Importantes de Madrid demostrando por qué están en el grupo de los elegidos. Artífices del arte que subió a los altares.
“El pop está en la mente de la mayoría y lo llevas encima”, afirma David Despau en la inauguración de la exposición. “Es un lenguaje y un arte que puede estar donde más te apetezca, lo mismo en el salón de tu casa,  en el baño o la cocina. Lo dijo Andy Warhol, el arte pop tiene que ser efímero, barato, que pueda tenerlo mucha gente, pero que también dé mucha pasta al artista”. Despau reconoce que sería impresionante ser el afortunado que al llegar a la casa del desconocido se encontrara una de sus obras enmarcada en la pared. Experimentó algo similar al recibir el correo de un desconocido con una fotografía adjunta: “Lo bueno de internet es que te escriben desde Australia para enseñarte que se han tatuado tu Batman. No es lo mismo que verlo sobre la chimenea,  pero sí es verte en el brazo de un desconocido que está a miles y miles de kilómetros. Es algo brutal..”
JA-selfieok
‘Autorretrato’, de Jorge Arévalo.
Los dos tomos de Taschen, que recomiendo como poco ojear en cuanto un VIPS se cruce en el camino, recogen a los mejores artistas: Liz Lomax y su repertorio de caricaturas 3D que logra después de fabricar, modelar con sus propias manos, fotografiar y tratar digitalmente. Con un resultado grotesco e insultantemente infantil, a la vez que perverso. C.F. Payne,  explicando la libertad que le dio elegir trabajos por los que cobraba una miseria pero con los que tuvo libertad creativa para hacer lo que le dio la santa gana. Ahora es habitual del Playboy Magazine y Time y sus caricaturas están en exposiciones perennes de todo EE.UU, incluida la National Portrait Gallery de Washington DC. Nicoletta Ceccoli, Craig Frazier, o Yuko Shizimi son sólo una muestra del repaso exhaustivo a la ilustración del siglo XXI que encierra la nueva joyita de Taschen.
Carmen Garcia Huerta_01
‘Autorretrato’, por Carmen García Huerta.
De la calle, al museo. Ese es el paso (gigante) que han dado estos artistas. “El trabajo comercial es completamente diferente”, admite Carmen García Huerta, ilustradora de moda desde 2001.  En las paredes de la galería, su última serie de grabados cargados de volúmenes, con texturas abigarradas, pintadas a mano alzada con lápices de grafito y colores. La misma serie con la que aparece por cuarta vez bajo el sello Taschen : “No sé cuáles son las herramientas para estar en una galería. Con el resto de mi trabajo más comercial estoy acostumbrada a llegar con mi portfolio a los clientes y enseñarles mi trabajo. Ahora te llaman y te invitan a participar en una exposición. Antes trabajaba siempre en digital pero tenía la necesidad de cambiar. Es la primera vez que impresiono esta parte de mi trabajo. Es demasiado difícil hacerlo cuando hay tanta profundidad y volumen a base de trazos de lápiz. También es la más personal, un revulsivo después de años haciendo todo en digital. De repente, Canon lo sobreimpresiona y lo cuelga en una galería sin que pierda ni un solo matiz.  Podríamos hacer series si quisiéramos. El arte llega a cualquiera, se democratiza”. Y lo dice ella, que hace más de siete años que sus ilustraciones para Custo Barcelona se cuelgan de vestidos que pasean por todo el planeta.
BRU Y YO
‘Bru y yo’, por David Despau.
Se han empeñado en hablarnos en nuestro mismo lenguaje. Un mantra que mascullamos como parte de nuestras frases hechas a través de ilustraciones que nos rodean: revistas, publicidad, tautajes y ahora, galerías de arte. Atrás quedan las corrientes artísticas cargadas de mensajes retorcidos y florituras embaucadoras. Jorge Arévalo se alimenta de los orígenes más clásicos caricaturizando a los personajes del papel couché y la televisión: Kate Moss, Amy Winehouse, las gemelas Olsen, Mad Men y hasta Sasha Grey forman parte de su repertorio en de The New Yorker, Vanity Fair o Rolling Stone. “Hay un lenguaje que puede ser muy accesible, muy cálido, pero ciertos contenidos no lo son. Sasha Grey aparece tomándose un helado, su boca está manchada, se le derrama… Es muy sugerente y tiene sus connotaciones. Quien no conoce a la actriz porno, ve un dibujo inocente. Quien sabe quién es, sabe que no lo es”.
cfpayne2
‘Salute to veterans’, de CF Payne.
Caricaturas nada inocentes que hablan de nosotros mismos y de lo que nos rodea, de lo que nos preocupa y de lo que queremos. Mensajes que exhibimos en una ensaladera, el bote de gel o un vestido con el que salimos de copas los jueves por la noche. ¿Acaso hay algo más popular y divino que nuestra propia vida?
lizlomax3
‘Steve Buscemi’, de Lizlo Max.
gustavo_dudamel
‘Gustavo Dudamel’, de Yuko Shizimi.
La exposición 3 de 100 puede verse en el Ministerio de Asuntos Importantes hasta el próximo 2 de octubre. El libro “100 ilustradores”, de Taschen, a la venta, en tu VIP más cercano.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Esto (todavía) no es América
Icograda Design Week llega a Madrid
La pintora que huye del instante
Los carteles ilustrados de los Tampa Bay Rowdies
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Publicidad