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7 de abril 2014    /   CREATIVIDAD
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El tsunami de tipos de 36 Days of Type

7 de abril 2014    /   CREATIVIDAD     por          
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No ocurre siempre, pero la providencia suele dictar que, en un trabajo, uno no ha de pasarse de esa línea que tiene dibujada detrás ni de esa que se ha trazado delante. Ese es tu territorio. No te muevas de ahí. Ojito con salir del redil. El escape espiritual que queda en esos casos de cautividad creativa pasa por proyectos libres. LIBRES. Rafa Goicoechea pensó que su territorio de libertad total estaba haciendo el amor a diario -y con ayuda de sus amigos- al lettering y la tipografía. 36 Days of Type es la ensalada tamaño XL formada por los signos del alfabeto.
36daysAl tiempo libre se le llama libre por razones obvias: porque es libre, porque permite toda la libertad que uno merece otorgarse. El diseñador Rafa Goicoechea se topó con mucho de ese tiempo y decidió que tenía que ser libre. «Me entraron ganas de probar cosas nuevas relacionadas con el lettering y la ilustración tipográfica. De ahí salió un proyecto personal de hacer una letra cada día, animado también por mi pareja, Marina, que tenía un proyecto similar llamado Daily Triangle, en el que también daba rienda suelta a las inquietudes gráficas que no podía satisfacer en su trabajo», cuenta el diseñador madrileño.
La consumación de su amor por la tipografía llegó en 2011, cuando cerró el estudio barcelonés en el que trabajaba. «Desde el primer momento me llamó la atención por encima de todo lo demás. Así fue como acabé estudiando el máster de tipografía en Eina, que fue el paso necesario para llegar donde estoy, desarrollando mis tipografías a paso de tortuga, pero con mucha ilusión», dice.
La idea original de #36DaysOfType pasaba por idear una serie tras otra de caracteres completando el alfabeto y los números. «Empezó como un ejercicio con total libertad para hacer las cosas que a mí me gustaban. En esa serie se ve mucho de lo que soy como diseñador, colores planos, vectores, figuras geométricas y juegos de perspectiva», explica el diseñador.
La idea de convertirlo en un reto global partió de un diseñador amigo de Goicoechea. «Víctor Bregante, diseñador e ilustrador de Barcelona, me propuso hacer una especie de reto en Instagram con el mismo formato, en el que se fuese pasando de una persona a otra la obligación de hacer la siguiente letra del alfabeto».

Queríamos generar una comunidad de gente enamorada de las letras


36 Days of Type es un proyecto abierto en el que pude participar todo aquel que quiera. Se ha establecido un calendario según el cual a cada día a partir del 1 de abril le corresponde una letra o número. «Lo que sí decidimos fue cerrar una serie de colaboraciones destacadas para determinados días, contactando con diseñadores y estudios de nuestro entorno más o menos conocidos. La selección la hicimos principalmente entre Marina y yo y los chicos de Barba Silkscreen Atelier, que aportaron un buen número de nombres y de contactos para mover el proyecto», declara Goicoechea.
El proyecto nació libre. Por eso tenía todo el sentido del mundo que siguiera siendo libre. Rafa Goicoechea no da pautas ni establece límites a los que ceñirse, más allá de que le formato sea cuadrado para que se comparta adecuadamente en Instagram. Los trazos fluyen guiados por la única voluntad del trazador.
La longevidad del proyecto vendrá determinada por las señales de vida que este vaya dando. «Entendemos que los 36 días consecutivos generan mucho desgaste y no habrá tanta participación en caso de otras ediciones. Por mi parte estoy ante la segunda vuelta y, aunque noto que me cuesta más y que estoy un poco frito de letras, siempre se le puede dar una vuelta más», resalta el diseñador.
Entre las ideas que baraja Goicoechea para mantener el lustre del proyecto está la de establecer más requisitos que incluyan, por ejemplo, homogeneidad en color o técnica, la edición de un libro, ediciones limitadas de una selección de letras o una exposición. A día de hoy, todo eso aún duerme en el fondo de la mente del Rafa Goicoechea. Sin embargo, admite que «estamos sorprendidos con la respuesta, tanto del público como de los colaboradores contactados, que han accedido casi todos sin pensar. Si hay algún patrocinador entre vuestros lectores o algún mecenas desinteresado que quiera dejarnos un espacio o imprimir el material, estaremos encantados de escuchar sus propuestas», remata.
LuisB
LuisB

Aixovacomva
Aixovacomva

C_Van
C_Van

Elena Menjón
Elena Menjón

Claire Levy
Claire Levy

Argos Sastre
Argos Sastre

Santo Charlie
Santo Charlie

Claire Levy
Claire Levy

Pablo G. Moreno
Pablo G. Moreno

Laurisha
Laurisha

No ocurre siempre, pero la providencia suele dictar que, en un trabajo, uno no ha de pasarse de esa línea que tiene dibujada detrás ni de esa que se ha trazado delante. Ese es tu territorio. No te muevas de ahí. Ojito con salir del redil. El escape espiritual que queda en esos casos de cautividad creativa pasa por proyectos libres. LIBRES. Rafa Goicoechea pensó que su territorio de libertad total estaba haciendo el amor a diario -y con ayuda de sus amigos- al lettering y la tipografía. 36 Days of Type es la ensalada tamaño XL formada por los signos del alfabeto.
36daysAl tiempo libre se le llama libre por razones obvias: porque es libre, porque permite toda la libertad que uno merece otorgarse. El diseñador Rafa Goicoechea se topó con mucho de ese tiempo y decidió que tenía que ser libre. «Me entraron ganas de probar cosas nuevas relacionadas con el lettering y la ilustración tipográfica. De ahí salió un proyecto personal de hacer una letra cada día, animado también por mi pareja, Marina, que tenía un proyecto similar llamado Daily Triangle, en el que también daba rienda suelta a las inquietudes gráficas que no podía satisfacer en su trabajo», cuenta el diseñador madrileño.
La consumación de su amor por la tipografía llegó en 2011, cuando cerró el estudio barcelonés en el que trabajaba. «Desde el primer momento me llamó la atención por encima de todo lo demás. Así fue como acabé estudiando el máster de tipografía en Eina, que fue el paso necesario para llegar donde estoy, desarrollando mis tipografías a paso de tortuga, pero con mucha ilusión», dice.
La idea original de #36DaysOfType pasaba por idear una serie tras otra de caracteres completando el alfabeto y los números. «Empezó como un ejercicio con total libertad para hacer las cosas que a mí me gustaban. En esa serie se ve mucho de lo que soy como diseñador, colores planos, vectores, figuras geométricas y juegos de perspectiva», explica el diseñador.
La idea de convertirlo en un reto global partió de un diseñador amigo de Goicoechea. «Víctor Bregante, diseñador e ilustrador de Barcelona, me propuso hacer una especie de reto en Instagram con el mismo formato, en el que se fuese pasando de una persona a otra la obligación de hacer la siguiente letra del alfabeto».

Queríamos generar una comunidad de gente enamorada de las letras


36 Days of Type es un proyecto abierto en el que pude participar todo aquel que quiera. Se ha establecido un calendario según el cual a cada día a partir del 1 de abril le corresponde una letra o número. «Lo que sí decidimos fue cerrar una serie de colaboraciones destacadas para determinados días, contactando con diseñadores y estudios de nuestro entorno más o menos conocidos. La selección la hicimos principalmente entre Marina y yo y los chicos de Barba Silkscreen Atelier, que aportaron un buen número de nombres y de contactos para mover el proyecto», declara Goicoechea.
El proyecto nació libre. Por eso tenía todo el sentido del mundo que siguiera siendo libre. Rafa Goicoechea no da pautas ni establece límites a los que ceñirse, más allá de que le formato sea cuadrado para que se comparta adecuadamente en Instagram. Los trazos fluyen guiados por la única voluntad del trazador.
La longevidad del proyecto vendrá determinada por las señales de vida que este vaya dando. «Entendemos que los 36 días consecutivos generan mucho desgaste y no habrá tanta participación en caso de otras ediciones. Por mi parte estoy ante la segunda vuelta y, aunque noto que me cuesta más y que estoy un poco frito de letras, siempre se le puede dar una vuelta más», resalta el diseñador.
Entre las ideas que baraja Goicoechea para mantener el lustre del proyecto está la de establecer más requisitos que incluyan, por ejemplo, homogeneidad en color o técnica, la edición de un libro, ediciones limitadas de una selección de letras o una exposición. A día de hoy, todo eso aún duerme en el fondo de la mente del Rafa Goicoechea. Sin embargo, admite que «estamos sorprendidos con la respuesta, tanto del público como de los colaboradores contactados, que han accedido casi todos sin pensar. Si hay algún patrocinador entre vuestros lectores o algún mecenas desinteresado que quiera dejarnos un espacio o imprimir el material, estaremos encantados de escuchar sus propuestas», remata.
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Pablo G. Moreno
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