Publicado: 27 de febrero 2014 04:15  /   ENTRETENIMIENTO
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5 consejos para sobrevivir en una escuela de arte

Publicado: 27 de febrero 2014 04:15  /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Los comienzos no son fáciles en ningún sitio, pero es de dominio público que empezar una trayectoria en una escuela de arte es más duro y cruel que ingresar en West Point por imperativo paterno. El ilustrador Thomas Slater y el animador Andy Baker se han aliado para que los polluelos que llegan con la candidez propia del novato moderno sepan cómo actuar en toda la serie de eventualidades que se les van a presentar.

1. Sé tú mismo. Ya sabes, el consejo de todo a 100 que te dan en cualquier parcela de la vida, salvo que seas espía del CNI. Lo bueno de una escuela de arte es que hay tantos «tú-mismos» diferentes que, hagas lo que que hagas, llevarás a buen puerto el objetivo. Amigos, la excentricidad se premia.

2. Permanece centrado. Ya sabes para qué estás ahí, ya sabes cuál es el objetivo que persigues. En esos muros entró un gañán, pero de ahí tiene que salir un CREADOR. Olvida todo lo que aprendiste porque desaprender, enchufar la túrmix para mezclar aquello que te fascina, pero que sabes fehacientemente que no vale nada, y hacer lo que te salga del nabo cerebro también se premia.

3. Colabora. Salvo que esa colaboración sirva para que alguien a quien odias te supere. Uno es artista, se siente en unión, empatía y comunidad con el gremio artistil, pero todos tenemos nuestro ego y en los CREADORES es del tamaño de la valla de Melilla. Si es para mojar el churro sí vale, que eso se premia en todos sitios.

4. Piensa fuera de la caja (expresión también conocida como la traducción más chunga y pretenciosa del universo creativo). Ya estamos con la puñetera caja. Es evidente que emprender el camino del arte es comenzar un recorrido que huye de lo convencional. Si no, pa’ qué, Manolo. Pues eso, que no hagas lo mismo que todo el mundo y que si lo que vas a hacer incomoda a tu yo creativo, pues mejor que mejor.

5. Utiliza las instalaciones. Todo eso que ves ahí ya está pagado. Lo han pagado tus padres con tu matrícula y yo con mis impuestos, así que haz gasto. Y que te sirva.

Ah, y llamad a menudo a vuestras madres, que no se os vaya la olla con el MDMA y los afters. Ellas, a pesar de la carrera que habéis elegido, os siguen queriendo.

Los comienzos no son fáciles en ningún sitio, pero es de dominio público que empezar una trayectoria en una escuela de arte es más duro y cruel que ingresar en West Point por imperativo paterno. El ilustrador Thomas Slater y el animador Andy Baker se han aliado para que los polluelos que llegan con la candidez propia del novato moderno sepan cómo actuar en toda la serie de eventualidades que se les van a presentar.

1. Sé tú mismo. Ya sabes, el consejo de todo a 100 que te dan en cualquier parcela de la vida, salvo que seas espía del CNI. Lo bueno de una escuela de arte es que hay tantos «tú-mismos» diferentes que, hagas lo que que hagas, llevarás a buen puerto el objetivo. Amigos, la excentricidad se premia.

2. Permanece centrado. Ya sabes para qué estás ahí, ya sabes cuál es el objetivo que persigues. En esos muros entró un gañán, pero de ahí tiene que salir un CREADOR. Olvida todo lo que aprendiste porque desaprender, enchufar la túrmix para mezclar aquello que te fascina, pero que sabes fehacientemente que no vale nada, y hacer lo que te salga del nabo cerebro también se premia.

3. Colabora. Salvo que esa colaboración sirva para que alguien a quien odias te supere. Uno es artista, se siente en unión, empatía y comunidad con el gremio artistil, pero todos tenemos nuestro ego y en los CREADORES es del tamaño de la valla de Melilla. Si es para mojar el churro sí vale, que eso se premia en todos sitios.

4. Piensa fuera de la caja (expresión también conocida como la traducción más chunga y pretenciosa del universo creativo). Ya estamos con la puñetera caja. Es evidente que emprender el camino del arte es comenzar un recorrido que huye de lo convencional. Si no, pa’ qué, Manolo. Pues eso, que no hagas lo mismo que todo el mundo y que si lo que vas a hacer incomoda a tu yo creativo, pues mejor que mejor.

5. Utiliza las instalaciones. Todo eso que ves ahí ya está pagado. Lo han pagado tus padres con tu matrícula y yo con mis impuestos, así que haz gasto. Y que te sirva.

Ah, y llamad a menudo a vuestras madres, que no se os vaya la olla con el MDMA y los afters. Ellas, a pesar de la carrera que habéis elegido, os siguen queriendo.

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