— Se me ha ocurrido un argumento genial para una historia. — Para, para, para… ¿Cómo que se te ha ocurrido? A ver, chaval, no estás aquí para que se te ocurra nada: tú solo tienes que escoger. Elige una historia que ya haya sido contada antes, cambia el entorno, la época si quieres, versiona personajes, diálogos… y poco más. El autor se queda desconcertado