2 de septiembre 2013    /   ENTRETENIMIENTO
por
 

El origen de los dichos: ¡A buenas horas, mangas verdes!

2 de septiembre 2013    /   ENTRETENIMIENTO     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Según el libro de José María Iribarren El porqué de los dichos, la expresión A buenas horas, mangas verdes “se dice de todo lo que llega a destiempo, cuando ha pasado la oportunidad y resulta inútil su auxilio”.

Vale, yo creo que esto todos lo sabemos. Pero, lo de “mangas verdes”, ¿de dónde viene?

Parece ser que hace alusión al uniforme que usaban los cuadrilleros de la Santa Hermandad, que consistía en coleto (una especie de chaleco o corpiño de cuero con faldones) y camisa verde de la que se veían las mangas. Y qué hacían estos individuos, preguntaréis. Digamos, para entendernos, que eran los tatarabuelos de nuestra Guardia Civil puesto que se encargaban de guardar la ley y el orden desde antes de los tiempos de los Reyes Católicos.

De hecho, fue durante su reinado cuando se reguló la Santa Hermandad, tribunal con especial jurisdicción que data de la Edad Media, y cuyos miembros tenían la misión de juzgar y castigar los delitos cometidos, sobre todo fuera de las ciudades y los pueblos, por salteadores de caminos.

Debían ser muy monos, tan bien combinados de cuero y verde, tan llamativos, tan pulcros… Hasta que dejaron de ser tan monos y tan buenos.

A diferencia de nuestra actual Benemérita, estos maderos de la época patrullaban de cuatro en cuatro (de ahí lo de ‘cuadrilleros’), no sé si porque así abultaban más y daban más miedito o por hacerse más compañía. Eso ya lo dejo a la imaginación y raciocinio del lector.

El caso es que en un principio funcionaban bastante bien. Pero como la crisis y los abusos de poder no son invento exclusivo de nuestro siglo, este cuerpo –no confundir con el de Elle McPherson en sus mejores años- degeneró tanto que acabó siendo más conocido por sus rapiñas que por su buen hacer. Y por si no fuera poco, también eran famosos por llegar siempre tarde al lugar del crimen, cuando ya no había nada que hacer o los propios implicados en el altercado ya habían solucionado la cuestión. No era extraño, por tanto, que cuando acudían a la llamada de auxilio más de una voz les increpara aquello de “a buenas horas, mangas verdes”. Voz que ha llegado hasta nuestros días.

Sin embargo, no creáis que semejante fama era exclusiva de los cuadrilleros de la Santan Hermandad. La mala fama que tienen -o han tenido, a ver si la vamos a liaaaaaar, a ver si la vamos a liaaaaar, que la policía no es tonta- los cuerpos policiales de todas las épocas no es exclusiva de nuestro país, sino que traspasó fronteras. Si no, preguntad a cualquier guiri, ya veréis cómo me da la razón.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Según el libro de José María Iribarren El porqué de los dichos, la expresión A buenas horas, mangas verdes “se dice de todo lo que llega a destiempo, cuando ha pasado la oportunidad y resulta inútil su auxilio”.

Vale, yo creo que esto todos lo sabemos. Pero, lo de “mangas verdes”, ¿de dónde viene?

Parece ser que hace alusión al uniforme que usaban los cuadrilleros de la Santa Hermandad, que consistía en coleto (una especie de chaleco o corpiño de cuero con faldones) y camisa verde de la que se veían las mangas. Y qué hacían estos individuos, preguntaréis. Digamos, para entendernos, que eran los tatarabuelos de nuestra Guardia Civil puesto que se encargaban de guardar la ley y el orden desde antes de los tiempos de los Reyes Católicos.

De hecho, fue durante su reinado cuando se reguló la Santa Hermandad, tribunal con especial jurisdicción que data de la Edad Media, y cuyos miembros tenían la misión de juzgar y castigar los delitos cometidos, sobre todo fuera de las ciudades y los pueblos, por salteadores de caminos.

Debían ser muy monos, tan bien combinados de cuero y verde, tan llamativos, tan pulcros… Hasta que dejaron de ser tan monos y tan buenos.

A diferencia de nuestra actual Benemérita, estos maderos de la época patrullaban de cuatro en cuatro (de ahí lo de ‘cuadrilleros’), no sé si porque así abultaban más y daban más miedito o por hacerse más compañía. Eso ya lo dejo a la imaginación y raciocinio del lector.

El caso es que en un principio funcionaban bastante bien. Pero como la crisis y los abusos de poder no son invento exclusivo de nuestro siglo, este cuerpo –no confundir con el de Elle McPherson en sus mejores años- degeneró tanto que acabó siendo más conocido por sus rapiñas que por su buen hacer. Y por si no fuera poco, también eran famosos por llegar siempre tarde al lugar del crimen, cuando ya no había nada que hacer o los propios implicados en el altercado ya habían solucionado la cuestión. No era extraño, por tanto, que cuando acudían a la llamada de auxilio más de una voz les increpara aquello de “a buenas horas, mangas verdes”. Voz que ha llegado hasta nuestros días.

Sin embargo, no creáis que semejante fama era exclusiva de los cuadrilleros de la Santan Hermandad. La mala fama que tienen -o han tenido, a ver si la vamos a liaaaaaar, a ver si la vamos a liaaaaar, que la policía no es tonta- los cuerpos policiales de todas las épocas no es exclusiva de nuestro país, sino que traspasó fronteras. Si no, preguntad a cualquier guiri, ya veréis cómo me da la razón.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Los Rolling Stones han girado mucho, mucho, mucho
Las mujeres de la Biblia no eran ni tan santas ni tan vírgenes, según Chester Brown
Machina diseña ropa con tecnología integrada para hacer ‘máquinas vestibles’
¿Y si los nazis hubieran ganado la II GM y hubieran dividido EEUU en dos mitades?
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 6
  • Hola Ángeles,
    Muy interesante el artículo. En la visita a la ciudadela de Jaca, donde hay una exposición permanente de uniformes militares, atribuyen la expresión a un batallón que llegó tarde a la batalla de Flandes, y cuyas mangas de la vestimenta eran verdes. En cualquier caso, el significado queda claro. Un saludo,

  • Cuadrillero viene del uso de proyectiles de ballesta que tenían forma cuadrada y se llamaban cuadrillas. Esta ballesta era una de las armas usadas por los componentes de las hermandades. La más antigua fue la de los montes de Toledo de +/- el año 1300

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El rollo legal de las cookies

    La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies