fbpx
9 de agosto 2017    /   CINE/TV
por
 

Aciertos y olvidos de Nolan en ‘Dunkerque’

9 de agosto 2017    /   CINE/TV     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Dunkerque de Christopher Nolan ha vuelto a desatar esa pasión del público por la Segunda Guerra Mundial que nunca ha llegado a dormirse del todo. El largometraje habla de la evacuación de la costa de Dunkerque. Los alemanes con su guerra relámpago conquistaron sin pausa las tierras de Francia en 1940.

Fuerzas británicas y galas se encontraron en una ratonera. Delante, el mar; detrás, las fuerzas nazis que tenían la posibilidad de frustrar la huida de 400.000. Eliminándolas, podrían haber cambiado el curso de la historia y haber ganado la guerra: no lo hicieron por decisión directa de Hitler y Göering, lo cual supuso un error estratégico, quizás, irreparable. Nolan cuenta el relato de la evacuación y escoge una perspectiva más sensorial que académica: quiere que respiremos dentro de los cuerpos de quienes lo vivieron. Las declaraciones que pronunció hace unos días explican bien su intencionalidad a la hora de contar este episodio: en un origen, pensó en grabar el filme sin guion.

Dunkerque ha recaudado más de 200 millones de dólares en taquilla. El éxito es indiscutible. Nolan se sirvió de la ayuda del historiador Joshua Levine. Investigaron sobre lo acaecido en aquellas playas y hablaron con algunos protagonistas reales. De lo que ocurrió hay tantas versiones como individuos implicados, y trazar un relato certero, suponemos, debe ser casi imposible. Sin embargo, hay aspectos comprobables; basándonos en ellos podemos tratar de comprender en qué grado se adapta a los hechos históricos, a la verdad de aquella playa.

 

El asedio y la línea de defensa

La película comienza con un soldado, Tommy, que corre huyendo de los avances alemanes y se encuentra con unas barricadas de defensa. Gracias a ellos, él traspasa la línea y se encamina a la playa donde descubre a miles de soldados quietos, organizados a la espera de su turno de evacuación. Cada tanto, caen bombas sobre ellos. Esos puestos defensivos que protegían la playa existieron y gracias a ellos el éxodo fue un éxito mayor al esperado. Detrás de los sacos de arena se colocaron 40.000 soldados franceses que consiguieron detener el asedio del 28 al 31 de mayo. Así se recuerda en la web de History vs Hollywood. Esto nos lleva a uno de los puntos más delicados de la cinta…

 

La ‘traición’ de Nolan a los franceses

La película es un éxito sin paliativos: unos dicen que más por su calidad, otros hablan del poder sugestivo de la fama que precede a Nolan, y otros de la combinación de ambos factores. Sin embargo, desde Francia se están emitiendo duras críticas contra Dunkerque. Según algunos historiadores, se ha tergiversado la historia. Jacques Mandelbaum, crítico de cine de Le Monde, se pregunta: «¿Dónde están los 120 soldados franceses evacuados? ¿Dónde los 40.000 que se sacrificaron para defender la ciudad frente a un enemigo superior en armas y en número?». De los 338.000 soldados que fueron evacuados, recuerdan desde Francia, alrededor de 120.000 eran franceses: cosa que nadie deduciría tras el visionado de la cinta. El papel de los galos resulta invisibilizado e incluso cuestionado.

Members of Royal Ulster Rifles waiting on improvised pier of lorries to evacuate Dunkirk during low tide. (Photo by Time Life Pictures/Pictures Inc./The LIFE Picture Collection/Getty Images)
Members of Royal Ulster Rifles waiting on improvised pier of lorries to evacuate Dunkirk during low tide. (Photo by Time Life Pictures/Pictures Inc./The LIFE Picture Collection/Getty Images)

 

Los soldados indios: otros héroes de guerra olvidados por Nolan

En el camino de convertir lo sucedido en las playas en una épica esencialmente británica (no sólo en cuanto a nacionalidad, sino también en cuanto a raza), el director aparta del relato al ejército colonial indio. Hubo en aquellas arenas cuatro compañías indias. Así lo recordó el profesor John Broich de la Case Western Reserve University. Su participación fue clave para el éxito de la operación Dinamo (ese fue el nombre que recibió). «De hecho, mientras que Gran Bretaña y otros aliados estaban lamiéndose las heridas después Dunkerque, el ejército indio se encaminó a la defensa de África del Norte y Oriente Medio», clarificó Broich. El olvido no es menor y promueve una lectura sesgada y etnocéntrica de la realidad de la guerra (y de sus heroicidades): durante el conflicto mundial, cinco millones de soldados de India, Sudeste Asiático, África y el Caribe aportaron una fuerza imprescindible para la victoria.

 

¿Los altos mandos prefirieron reservarse barcos de guerra antes de emplearlos en la evacuación?

Así fue. Las órdenes impidieron que algunos barcos y aviones colaboraran en el éxodo. Francia estaba perdida y se debía mantener la mente fría y pensar en la futura invasión de la isla por parte de las fuerzas alemanas. La Armada y la Royal Air Force, llegado el caso, serían indispensables. Aun así, se perdieron 145 aviones, por lo que sí que hubo una presencia como la que representa Tom Hardy en el film. También es cierto que muchos de los efectivos que aguardaban en la arena se sintieron abandonados por la fuerza aérea. La sensación queda representada cuando uno de los actores grita: «¡Dónde está la fuerza aérea!». El motivo por el que se mantuviera esa percepción desde la costa, como explica History vs Hollywood, es que la mayoría de los combates aéreos se produjeron lejos de las playas.

 

¿Los británicos se lanzaron al rescate con sus barcos privados?

Como cuenta el Daily Mail, la BBC pidió en antena que los propietarios de embarcaciones de entre 30 y 100 pies a disposición del Almirantazgo. Acudieron unas 700 naves. Sin embargo, la idea de cómo se desarrolló esta iniciativa queda algo distorsionada en la película. Vivimos en primera persona el viaje a través del Canal de la Mancha de un capitán que acude voluntariamente a salvar del asedio a sus compatriotas. Según cuenta el Daily Mail, en cambio, los barcos requisados fueron, en su mayoría, pilotados por personal de la marina; aunque es cierto que algunos propietarios condujeron ellos mismos como el caso que se narra en la película.

Dunkerque
Fotograma de la película

 

¿Se basa la Dunkerque en personajes reales?

Como recogieron Nolan varios medios, prefirió emplear personajes ficticios para no limitar la narración. «La ficción te libera para poder transmitir a la audiencia la mayor verdad de algo, y por eso terminas queriendo combinar personajes o inventarlos», explicó. Los protagonistas se construyeron a partir de trazas de soldados reales. Al Comandante Bolton, por ejemplo, se le asocia con William Tennant.

 

La captura de prisioneros apenas se representa en la cinta

Al final de la película, el aviador que ha conseguido neutralizar a buena parte de las fuerzas aéreas nazis logra aterrizar y, momentos después, vemos cómo lo encañona un grupo de soldados. La evacuación fue un éxito rotundo: en principio, la expectativa del Gobierno se reducía a salvar a unos 45.000 efectivos; la cifra final alcanzó aproximadamente los 338.000. Sin embargo, hubo un gran número de prisioneros: uno de cada siete, según Slate.

En todo caso, si uno pondera la película en su intención de plasmar la desesperación, el acoso de las bombas, el caos, el resultado es incuestionable. Algunas voces critican que Nolan ha despojado de contexto histórico y político lo sucedido en Dunkerque. Esto parece, no obstante, premeditado. No hemos estado en una guerra, pero, probablemente, cuando la muerte acecha tan de cerca, la mente de los seres humanos se enfocan en un solo objetivo instintivo y primitivo en el que no caben otras consideraciones más abstractas: se trata de sobrevivir.

Dunkerque de Christopher Nolan ha vuelto a desatar esa pasión del público por la Segunda Guerra Mundial que nunca ha llegado a dormirse del todo. El largometraje habla de la evacuación de la costa de Dunkerque. Los alemanes con su guerra relámpago conquistaron sin pausa las tierras de Francia en 1940.

Fuerzas británicas y galas se encontraron en una ratonera. Delante, el mar; detrás, las fuerzas nazis que tenían la posibilidad de frustrar la huida de 400.000. Eliminándolas, podrían haber cambiado el curso de la historia y haber ganado la guerra: no lo hicieron por decisión directa de Hitler y Göering, lo cual supuso un error estratégico, quizás, irreparable. Nolan cuenta el relato de la evacuación y escoge una perspectiva más sensorial que académica: quiere que respiremos dentro de los cuerpos de quienes lo vivieron. Las declaraciones que pronunció hace unos días explican bien su intencionalidad a la hora de contar este episodio: en un origen, pensó en grabar el filme sin guion.

Dunkerque ha recaudado más de 200 millones de dólares en taquilla. El éxito es indiscutible. Nolan se sirvió de la ayuda del historiador Joshua Levine. Investigaron sobre lo acaecido en aquellas playas y hablaron con algunos protagonistas reales. De lo que ocurrió hay tantas versiones como individuos implicados, y trazar un relato certero, suponemos, debe ser casi imposible. Sin embargo, hay aspectos comprobables; basándonos en ellos podemos tratar de comprender en qué grado se adapta a los hechos históricos, a la verdad de aquella playa.

 

El asedio y la línea de defensa

La película comienza con un soldado, Tommy, que corre huyendo de los avances alemanes y se encuentra con unas barricadas de defensa. Gracias a ellos, él traspasa la línea y se encamina a la playa donde descubre a miles de soldados quietos, organizados a la espera de su turno de evacuación. Cada tanto, caen bombas sobre ellos. Esos puestos defensivos que protegían la playa existieron y gracias a ellos el éxodo fue un éxito mayor al esperado. Detrás de los sacos de arena se colocaron 40.000 soldados franceses que consiguieron detener el asedio del 28 al 31 de mayo. Así se recuerda en la web de History vs Hollywood. Esto nos lleva a uno de los puntos más delicados de la cinta…

 

La ‘traición’ de Nolan a los franceses

La película es un éxito sin paliativos: unos dicen que más por su calidad, otros hablan del poder sugestivo de la fama que precede a Nolan, y otros de la combinación de ambos factores. Sin embargo, desde Francia se están emitiendo duras críticas contra Dunkerque. Según algunos historiadores, se ha tergiversado la historia. Jacques Mandelbaum, crítico de cine de Le Monde, se pregunta: «¿Dónde están los 120 soldados franceses evacuados? ¿Dónde los 40.000 que se sacrificaron para defender la ciudad frente a un enemigo superior en armas y en número?». De los 338.000 soldados que fueron evacuados, recuerdan desde Francia, alrededor de 120.000 eran franceses: cosa que nadie deduciría tras el visionado de la cinta. El papel de los galos resulta invisibilizado e incluso cuestionado.

Members of Royal Ulster Rifles waiting on improvised pier of lorries to evacuate Dunkirk during low tide. (Photo by Time Life Pictures/Pictures Inc./The LIFE Picture Collection/Getty Images)
Members of Royal Ulster Rifles waiting on improvised pier of lorries to evacuate Dunkirk during low tide. (Photo by Time Life Pictures/Pictures Inc./The LIFE Picture Collection/Getty Images)

 

Los soldados indios: otros héroes de guerra olvidados por Nolan

En el camino de convertir lo sucedido en las playas en una épica esencialmente británica (no sólo en cuanto a nacionalidad, sino también en cuanto a raza), el director aparta del relato al ejército colonial indio. Hubo en aquellas arenas cuatro compañías indias. Así lo recordó el profesor John Broich de la Case Western Reserve University. Su participación fue clave para el éxito de la operación Dinamo (ese fue el nombre que recibió). «De hecho, mientras que Gran Bretaña y otros aliados estaban lamiéndose las heridas después Dunkerque, el ejército indio se encaminó a la defensa de África del Norte y Oriente Medio», clarificó Broich. El olvido no es menor y promueve una lectura sesgada y etnocéntrica de la realidad de la guerra (y de sus heroicidades): durante el conflicto mundial, cinco millones de soldados de India, Sudeste Asiático, África y el Caribe aportaron una fuerza imprescindible para la victoria.

 

¿Los altos mandos prefirieron reservarse barcos de guerra antes de emplearlos en la evacuación?

Así fue. Las órdenes impidieron que algunos barcos y aviones colaboraran en el éxodo. Francia estaba perdida y se debía mantener la mente fría y pensar en la futura invasión de la isla por parte de las fuerzas alemanas. La Armada y la Royal Air Force, llegado el caso, serían indispensables. Aun así, se perdieron 145 aviones, por lo que sí que hubo una presencia como la que representa Tom Hardy en el film. También es cierto que muchos de los efectivos que aguardaban en la arena se sintieron abandonados por la fuerza aérea. La sensación queda representada cuando uno de los actores grita: «¡Dónde está la fuerza aérea!». El motivo por el que se mantuviera esa percepción desde la costa, como explica History vs Hollywood, es que la mayoría de los combates aéreos se produjeron lejos de las playas.

 

¿Los británicos se lanzaron al rescate con sus barcos privados?

Como cuenta el Daily Mail, la BBC pidió en antena que los propietarios de embarcaciones de entre 30 y 100 pies a disposición del Almirantazgo. Acudieron unas 700 naves. Sin embargo, la idea de cómo se desarrolló esta iniciativa queda algo distorsionada en la película. Vivimos en primera persona el viaje a través del Canal de la Mancha de un capitán que acude voluntariamente a salvar del asedio a sus compatriotas. Según cuenta el Daily Mail, en cambio, los barcos requisados fueron, en su mayoría, pilotados por personal de la marina; aunque es cierto que algunos propietarios condujeron ellos mismos como el caso que se narra en la película.

Dunkerque
Fotograma de la película

 

¿Se basa la Dunkerque en personajes reales?

Como recogieron Nolan varios medios, prefirió emplear personajes ficticios para no limitar la narración. «La ficción te libera para poder transmitir a la audiencia la mayor verdad de algo, y por eso terminas queriendo combinar personajes o inventarlos», explicó. Los protagonistas se construyeron a partir de trazas de soldados reales. Al Comandante Bolton, por ejemplo, se le asocia con William Tennant.

 

La captura de prisioneros apenas se representa en la cinta

Al final de la película, el aviador que ha conseguido neutralizar a buena parte de las fuerzas aéreas nazis logra aterrizar y, momentos después, vemos cómo lo encañona un grupo de soldados. La evacuación fue un éxito rotundo: en principio, la expectativa del Gobierno se reducía a salvar a unos 45.000 efectivos; la cifra final alcanzó aproximadamente los 338.000. Sin embargo, hubo un gran número de prisioneros: uno de cada siete, según Slate.

En todo caso, si uno pondera la película en su intención de plasmar la desesperación, el acoso de las bombas, el caos, el resultado es incuestionable. Algunas voces critican que Nolan ha despojado de contexto histórico y político lo sucedido en Dunkerque. Esto parece, no obstante, premeditado. No hemos estado en una guerra, pero, probablemente, cuando la muerte acecha tan de cerca, la mente de los seres humanos se enfocan en un solo objetivo instintivo y primitivo en el que no caben otras consideraciones más abstractas: se trata de sobrevivir.

Compártelo twitter facebook whatsapp
‘Alias Grace’: el peso de la palabra
Así se está globalizando el culebrón
‘La fabulosa señora Maisel’: detrás de un hombre mediocre hay una mujer brillante
Tony Grisoni, guionista de ‘The Young Pope’: «Para ser creativo, hay que escribir mal»
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 2
  • Buen artículo. Echo de menos algunas palabras sobre la técnica narrativa de Nolan en esta película, cruzando varias historias con tempos distintos, que puede gustar o no, pero tiene su mérito. De todos modos, dudo mucho que la idea fuera hacer un marco histórico fidelísimo, más bien parece un decorado creíble para situar las emociones individuales. Saludos

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *