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13 de diciembre 2018    /   BRANDED CONTENT
 

La empresa alicantina que equipa aeropuertos alrededor del mundo

13 de diciembre 2018    /   BRANDED CONTENT              
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La vida nos recuerda que, para hacerse grandes, antes se ha tenido que perder el miedo a tropezar, a caer. La historia de Actiu, la empresa de mobiliario de oficina y de distribución de espacios públicos, comenzó hace 50 años, y ha estado marcada por dos acontecimientos históricos que cambiaron la vida y la sociedad españolas: la llegada del televisor y del ordenador personal.

En España, la modernidad llegó a muchos hogares con la televisión. Poco a poco, aquel aparato que empezó siendo para unos pocos, se convirtió en uno de los enseres fundamentales de la casa. Vicente Berbegal, que acababa de establecerse por su cuenta después de trabajar en un pequeño taller de muebles por encargo, entendió que aquel electrodoméstico no servía solo de entretenimiento, sino que unía a las familias en torno a él y abría para ellas una ventana al mundo.

Un elemento tan importante en un hogar necesitaba un mueble especial diseñado para él, un mueble que le diera todo el protagonismo y situara al televisor en el centro. Aquel primer modelo era un diseño propio, muy dinámico, con ruedas. Un mueble auxiliar que encajaba con todos los estilos de cada hogar, de gran calidad y con un precio asequible para todos. Eran los años 70 y Creaciones Berbegal ya había cosechado su primer éxito.

Cuando los ordenadores dejaron de ser una fantasía de la ciencia ficción y se incorporaron a los hogares, igual que años antes hizo la tele, la sociedad cambió nuevamente con ellos.

Esas pantallas y aquellos primeros teclados ofrecían la oportunidad de conocer otras realidades y trajeron nuevas formas de pensar y de entender el mundo. De Estados Unidos llegaban noticias tan locas como que había personas que podían trabajar desde sus casas sin pisar una oficina.

Berbegal lo tuvo claro una vez más. Si ya había creado un mueble auxiliar para la televisión cuando esta aterrizó en España, iba a hacer lo mismo con el ordenador. Y así nacieron aquellos primeros escritorios adaptados a esas máquinas extraordinarias que facilitaban el trabajo.

El ‘hogar’: Parque Tecnológico Actiu

Esos muebles para ordenadores, pequeñas oficinas caseras, fueron el trampolín que ayudó a Actiu a dar el salto al mobiliario de oficina. El fundador de la empresa tenía muy claro entonces cómo quería que fuera el entorno de trabajo: un espacio concebido como lugar de encuentro, de socialización.

Un lugar donde ir a trabajar supusiera un plus, rodeado de naturaleza y de diseño que despertara la creatividad de los empleados y les hiciera sentirse cómodos en sus puestos. Se adelantaba así –estaba acabando la década de los 90– al concepto de oficina abierta y de coworking que tenemos hoy en día.

El objetivo de la empresa, sin embargo, seguía siendo el mismo: dar solución a las necesidades que surgían para la nueva sociedad tecnológica; no perder nunca de vista la optimización de los procesos y diseñar teniendo en cuenta los costes.

Con esa idea en la cabeza, crea el Parque Tecnológico Actiu, un concepto que no fue bien comprendido en su momento. Se trataba de un lugar donde los edificios eran capaces de automantenerse, porque esa era su gran obsesión, confirma Soledad Berbegal, consejera del grupo y directora de comunicación.

«Que estuvieran orientados de determinada manera, que fueran capaces de recoger el agua, de generar energía, algo que tenía mucha relación con su filosofía de ser eficientes: en costes, en procesos, en edificios, en el día a día del trabajo». Y mucha naturaleza. Tanta que el Parque Tecnológico Actiu se ha convertido también en un lugar de acogida de árboles centenarios, participando en proyectos de reforestación.

Las obras comienzan en el 2004 y se inaugura en el 2008, en plena crisis económica. Empresas que cierran, otras que se llevan la producción fuera del país buscando ahorrar costes… Creaciones Berbegal apuesta por su tierra y toma dos decisiones importantes que suponen un gran cambio orientado a superar aquellas dificultades: internacionalizarse mucho más y diversificar su producción en distintos sectores.

‘Cool Working® by Actiu’, diseño para transformar los espacios de trabajo

Con el cambio de trayectoria llega también el cambio de nombre: Actiu. Y esa apertura a nuevos sectores les lleva a crear y experimentar en la realización de nuevos productos con los que nunca antes se habían atrevido.

Pero ya no solo venderán esos productos, ahora también desarrollarán proyectos en los que además de los muebles, analizarán, asesorarán y acompañarán al cliente identificando sus necesidades para ofrecerle la solución más óptima. Para ello, se tiene en cuenta el estilo de trabajo que se desarrollará en el lugar de trabajo, la estética y la funcionalidad del producto que se va a implantar.

A esa nueva manera de entender el diseño de oficinas lo bautizan como Cool Working® by Actiu. No se trataba de realizar labores de asesoría, sino de ir un paso más allá: ayudar a sus clientes y a sus equipos a ser mejores gracias al diseño de espacios y convertirlos en herramientas que fomenten el bienestar y la productividad de las personas.

Si el diseño había jugado siempre un papel importante en Actiu, ahora, con la nueva orientación, se convierte en fundamental. A su equipo de ingenieros y diseñadores interno se unen otros externos que les ayudan a encontrar soluciones diferentes e ideas nuevas con las que seguir avanzando.

Empiezan a recoger premios como reconocimiento a su esfuerzo creativo. Tres de los más importantes llegan en 2017: el Premio al Empresario Europeo del Año, el Red Dot, organizado por el Design Zentrum Nordrhein Westfalen (Alemania), por su estrategia de comunicación de Cool Working® by Actiu.

Y el Premio Nacional de Diseño, en el que la organización destacó la excepcionalidad de Actiu dentro del sector, ya que usan el diseño como una estrategia transversal y empresarial en la que no solo se pone el foco en el desarrollo del producto, sino en una concepción mucho más amplia: el diseño de sus espacios de trabajo, de producto, de comunicación, diseño web…

T4Stories, cine en formato vertical para celebrar el éxito en los aeropuertos

En ese mismo año Actiu está remodelando las oficinas de los aeropuertos de AENA. Es entonces cuando se les invita a presentar un diseño también para las bancadas en las zonas de espera de estas instalaciones y otro mobiliario.

Asumen el reto y presentan un proyecto en el que combinan diseño, producción, logística y montaje. Sus bancadas pueden ser instaladas en menos de 6 minutos, algo que facilita mucho su manejo y movilidad, y que resultó determinante para ser elegidos como proveedores.

El primer aeropuerto donde instalan sus bancadas fue el de Palma de Mallorca. Hoy trabajan para otros nueve, entre ellos, el Adolfo Suárez Madrid-Barajas de Madrid y el de El Prat en Barcelona, así como otros aeropuertos internacionales.

Con motivo de la celebración de su 50º aniversario, Actiu quiso dar voz a cuatro realizadores alicantinos para que crearan cuatro cortos, cuatro historias cuyo punto de encuentro es el aeropuerto. Pero en una empresa donde la creatividad es bandera, las películas que celebraran su actividad en este sector no podían ser lo esperado.

Los cortos debían estar rodados con la cámara de un móvil y su proyección se realizó en una pantalla de cine, pero en vertical, para respetar el formato. El punto de partida de las cuatro historias debía ser el equipamiento de la T4 de Barajas, el último de los grandes proyectos aeroportuarios de Actiu. Los realizadores elegidos fueron David Valero con Argentina, Miguel Esteve con Sachiko, Nerea Marcén con Impulso y Álex Rey, con 327 km.

Los cortos, que se exhibieron durante la celebración del aniversario de Actiu en un escenario con forma de avión, abordan géneros tan variados como la comedia, el thriller, el drama y el documental. Todos pueden verse en el perfil de Instagram de Actiu.

El futuro empieza hoy

Anticiparse y encontrar soluciones tecnológicas a los problemas de sus clientes sigue siendo el leitmotiv de esta empresa alicantina, que ha apostado por el diseño y la innovación como su principal herramienta.

Y en esa línea es donde están trabajando ahora. Han desarrollado Actiu Next, una solución tecnológica integrada en el mobiliario y basada en sensores inteligentes conectados a internet, aún en fase beta, «para que el mobiliario le comunique al usuario datos para le hagan sentirse mejor: te estás sentando mal, levántate y haz la siguiente tarea de pie, la luz que tienes en tu mesa de trabajo no es la adecuada para que tú puedas dar lo mejor de ti…», explica Soledad Berbegal.

El futuro está abierto. Y las ganas de llegar a él siguen intactas, como hace 50 años.

La vida nos recuerda que, para hacerse grandes, antes se ha tenido que perder el miedo a tropezar, a caer. La historia de Actiu, la empresa de mobiliario de oficina y de distribución de espacios públicos, comenzó hace 50 años, y ha estado marcada por dos acontecimientos históricos que cambiaron la vida y la sociedad españolas: la llegada del televisor y del ordenador personal.

En España, la modernidad llegó a muchos hogares con la televisión. Poco a poco, aquel aparato que empezó siendo para unos pocos, se convirtió en uno de los enseres fundamentales de la casa. Vicente Berbegal, que acababa de establecerse por su cuenta después de trabajar en un pequeño taller de muebles por encargo, entendió que aquel electrodoméstico no servía solo de entretenimiento, sino que unía a las familias en torno a él y abría para ellas una ventana al mundo.

Un elemento tan importante en un hogar necesitaba un mueble especial diseñado para él, un mueble que le diera todo el protagonismo y situara al televisor en el centro. Aquel primer modelo era un diseño propio, muy dinámico, con ruedas. Un mueble auxiliar que encajaba con todos los estilos de cada hogar, de gran calidad y con un precio asequible para todos. Eran los años 70 y Creaciones Berbegal ya había cosechado su primer éxito.

Cuando los ordenadores dejaron de ser una fantasía de la ciencia ficción y se incorporaron a los hogares, igual que años antes hizo la tele, la sociedad cambió nuevamente con ellos.

Esas pantallas y aquellos primeros teclados ofrecían la oportunidad de conocer otras realidades y trajeron nuevas formas de pensar y de entender el mundo. De Estados Unidos llegaban noticias tan locas como que había personas que podían trabajar desde sus casas sin pisar una oficina.

Berbegal lo tuvo claro una vez más. Si ya había creado un mueble auxiliar para la televisión cuando esta aterrizó en España, iba a hacer lo mismo con el ordenador. Y así nacieron aquellos primeros escritorios adaptados a esas máquinas extraordinarias que facilitaban el trabajo.

El ‘hogar’: Parque Tecnológico Actiu

Esos muebles para ordenadores, pequeñas oficinas caseras, fueron el trampolín que ayudó a Actiu a dar el salto al mobiliario de oficina. El fundador de la empresa tenía muy claro entonces cómo quería que fuera el entorno de trabajo: un espacio concebido como lugar de encuentro, de socialización.

Un lugar donde ir a trabajar supusiera un plus, rodeado de naturaleza y de diseño que despertara la creatividad de los empleados y les hiciera sentirse cómodos en sus puestos. Se adelantaba así –estaba acabando la década de los 90– al concepto de oficina abierta y de coworking que tenemos hoy en día.

El objetivo de la empresa, sin embargo, seguía siendo el mismo: dar solución a las necesidades que surgían para la nueva sociedad tecnológica; no perder nunca de vista la optimización de los procesos y diseñar teniendo en cuenta los costes.

Con esa idea en la cabeza, crea el Parque Tecnológico Actiu, un concepto que no fue bien comprendido en su momento. Se trataba de un lugar donde los edificios eran capaces de automantenerse, porque esa era su gran obsesión, confirma Soledad Berbegal, consejera del grupo y directora de comunicación.

«Que estuvieran orientados de determinada manera, que fueran capaces de recoger el agua, de generar energía, algo que tenía mucha relación con su filosofía de ser eficientes: en costes, en procesos, en edificios, en el día a día del trabajo». Y mucha naturaleza. Tanta que el Parque Tecnológico Actiu se ha convertido también en un lugar de acogida de árboles centenarios, participando en proyectos de reforestación.

Las obras comienzan en el 2004 y se inaugura en el 2008, en plena crisis económica. Empresas que cierran, otras que se llevan la producción fuera del país buscando ahorrar costes… Creaciones Berbegal apuesta por su tierra y toma dos decisiones importantes que suponen un gran cambio orientado a superar aquellas dificultades: internacionalizarse mucho más y diversificar su producción en distintos sectores.

‘Cool Working® by Actiu’, diseño para transformar los espacios de trabajo

Con el cambio de trayectoria llega también el cambio de nombre: Actiu. Y esa apertura a nuevos sectores les lleva a crear y experimentar en la realización de nuevos productos con los que nunca antes se habían atrevido.

Pero ya no solo venderán esos productos, ahora también desarrollarán proyectos en los que además de los muebles, analizarán, asesorarán y acompañarán al cliente identificando sus necesidades para ofrecerle la solución más óptima. Para ello, se tiene en cuenta el estilo de trabajo que se desarrollará en el lugar de trabajo, la estética y la funcionalidad del producto que se va a implantar.

A esa nueva manera de entender el diseño de oficinas lo bautizan como Cool Working® by Actiu. No se trataba de realizar labores de asesoría, sino de ir un paso más allá: ayudar a sus clientes y a sus equipos a ser mejores gracias al diseño de espacios y convertirlos en herramientas que fomenten el bienestar y la productividad de las personas.

Si el diseño había jugado siempre un papel importante en Actiu, ahora, con la nueva orientación, se convierte en fundamental. A su equipo de ingenieros y diseñadores interno se unen otros externos que les ayudan a encontrar soluciones diferentes e ideas nuevas con las que seguir avanzando.

Empiezan a recoger premios como reconocimiento a su esfuerzo creativo. Tres de los más importantes llegan en 2017: el Premio al Empresario Europeo del Año, el Red Dot, organizado por el Design Zentrum Nordrhein Westfalen (Alemania), por su estrategia de comunicación de Cool Working® by Actiu.

Y el Premio Nacional de Diseño, en el que la organización destacó la excepcionalidad de Actiu dentro del sector, ya que usan el diseño como una estrategia transversal y empresarial en la que no solo se pone el foco en el desarrollo del producto, sino en una concepción mucho más amplia: el diseño de sus espacios de trabajo, de producto, de comunicación, diseño web…

T4Stories, cine en formato vertical para celebrar el éxito en los aeropuertos

En ese mismo año Actiu está remodelando las oficinas de los aeropuertos de AENA. Es entonces cuando se les invita a presentar un diseño también para las bancadas en las zonas de espera de estas instalaciones y otro mobiliario.

Asumen el reto y presentan un proyecto en el que combinan diseño, producción, logística y montaje. Sus bancadas pueden ser instaladas en menos de 6 minutos, algo que facilita mucho su manejo y movilidad, y que resultó determinante para ser elegidos como proveedores.

El primer aeropuerto donde instalan sus bancadas fue el de Palma de Mallorca. Hoy trabajan para otros nueve, entre ellos, el Adolfo Suárez Madrid-Barajas de Madrid y el de El Prat en Barcelona, así como otros aeropuertos internacionales.

Con motivo de la celebración de su 50º aniversario, Actiu quiso dar voz a cuatro realizadores alicantinos para que crearan cuatro cortos, cuatro historias cuyo punto de encuentro es el aeropuerto. Pero en una empresa donde la creatividad es bandera, las películas que celebraran su actividad en este sector no podían ser lo esperado.

Los cortos debían estar rodados con la cámara de un móvil y su proyección se realizó en una pantalla de cine, pero en vertical, para respetar el formato. El punto de partida de las cuatro historias debía ser el equipamiento de la T4 de Barajas, el último de los grandes proyectos aeroportuarios de Actiu. Los realizadores elegidos fueron David Valero con Argentina, Miguel Esteve con Sachiko, Nerea Marcén con Impulso y Álex Rey, con 327 km.

Los cortos, que se exhibieron durante la celebración del aniversario de Actiu en un escenario con forma de avión, abordan géneros tan variados como la comedia, el thriller, el drama y el documental. Todos pueden verse en el perfil de Instagram de Actiu.

El futuro empieza hoy

Anticiparse y encontrar soluciones tecnológicas a los problemas de sus clientes sigue siendo el leitmotiv de esta empresa alicantina, que ha apostado por el diseño y la innovación como su principal herramienta.

Y en esa línea es donde están trabajando ahora. Han desarrollado Actiu Next, una solución tecnológica integrada en el mobiliario y basada en sensores inteligentes conectados a internet, aún en fase beta, «para que el mobiliario le comunique al usuario datos para le hagan sentirse mejor: te estás sentando mal, levántate y haz la siguiente tarea de pie, la luz que tienes en tu mesa de trabajo no es la adecuada para que tú puedas dar lo mejor de ti…», explica Soledad Berbegal.

El futuro está abierto. Y las ganas de llegar a él siguen intactas, como hace 50 años.

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Opiniones 1
  • Me siento muy orgulloso al igual que nuestro equipo de Organitec al ver como ACTIU con quien nacimos hace 28 años, es cada día mas importante en nuestro sector.
    Ver proyectos como el de Renault, Porshe en Shangai, la futura presencia en NeoCon, etc. nos dan un animo increíble para seguir luchando juntos por un futuro muy promisorio.

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