14 de noviembre 2011    /   CREATIVIDAD
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Adiós al plástico y el vidrio: Vino y leche en botellas de papel

14 de noviembre 2011    /   CREATIVIDAD     por          
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Por el momento es una isla. En el peor de los futuros podría ser un continente. El humano es extraordinario. Ha demostrado ser capaz de crear un islote de plástico en el Pacífico. En 22 años ha construido una sopa de basura tan solo tirando latas de refrescos, botes de detergente y vasos de cumpleaños desechables al contenedor y la orilla de la playa. Y eso sin tan siquiera proponérselo. Imaginen ahora que el humano se propone algo, como, por ejemplo, inventar otros recipientes que el planeta sea capaz de digerir. Un envase de papel que sustituya las botellas de leche e incluso a las botellas de vino de vidrio.

En 2007 apareció la primera botella de papel como recipiente de la leche en el Reino Unido para sustituir al plástico. La inventó Martin Myerscough y, al poco, creó la empresa GreenBottle para comercializarla. Desde principios de este año el nuevo envase, muy similar a la clásica botella de leche que se vende en este país, se está probando en los establecimientos Asda del sur de Inglaterra, según The Guardian.

El invento, inspirado en un balón de papel maché que el hijo de Myerscough llevó un día a casa, no parece haber dejado perplejo a ningún británico y la aceptación, en general, es «espectacular», según la compañía: «El 80% de los consumidores que han probado GreenBottle prefieren estos envases al plástico y enseguida comprenden sus beneficios medioambientales». Pero la empresa va ahora a por el vidrio y quizá la nueva propuesta resulte algo más extravagante: vino en una botella de papel.

GreenBottle está negociando con algunas cadenas de alimentación la venta de vino en botellas. «Hay mucho interés por parte de algunos supermercados y productores de vino. Así que podríamos ver ya las botellas de vino de papel el próximo año en las estanterías», según el responsable de comunicación de la empresa, Jen Roberts.

La opción del papel gana por goleada. No solo es biodegradable y se descompone en varias semanas. Las botellas de papel pesan 55 gramos mientras que las de vidrio pesan 500 gramos. El coste del transporte se reduce drásticamente y la huella de carbono de los nuevos envases supone solo el 10% de la de las botellas de vidrio.

La huella de carbono de una botella de plástico también es mucho mayor que la de papel. Esta última puede reciclarse hasta 7 veces mientras que la primera solo puede pasar una vez por la planta de reciclaje. Una vez inservible, o en caso de no ser reciclado, el papel se descompone en la naturaleza. El plástico, fuera de la planta de tratamientos de residuos, va a la sopa.

El precio de producción de una botella de papel es idéntico al de una botella de plástico. La maquinaria actual produce 50 envases al minuto y, por el momento, se fabrican en Turquía aunque el fundador de la compañía dijo a The Guardian que planea abrir una planta en Cornwall y, además, pretende producir una nueva generación de botellas de papel para compañías de detergentes o champú.

Para el fundador de la compañía, el éxito de GreenBottle es «una lección para el Reino Unido», según dice en un comunicado. «A pesar de la depresión económica, estamos mostrando que es perfectamente posible triunfar si eres una compañía pequeña con una gran idea, una tecnología mejor y si estás preparado para salir y hablar con los inversores adecuados. Nosotros no hemos tenido apoyo de ningún banco pero eso no nos ha impedido seguir adelante. Si la idea es lo suficientemente potente, encontrarás la inversión seguro en alguna parte».

GreenBottle asegura que el Reino Unido ve cada día 15 millones de botellas de plástico que acaban en la basura. Una cifra que, al cabo del año, se acaba convirtiendo en 275.000 toneladas de plástico, según la BBC. Por cada hogar pasan una media de 500 botellas de plástico al año y de ellas solo 130 se reciclan. En Europa, solo el 2,5% de los envases de plástico se reciclan, según GreenBottle. El resto, las que no pasan por las plantas de reciclaje, tardarán hasta cinco siglos en descomponerse.

Por el momento es una isla. En el peor de los futuros podría ser un continente. El humano es extraordinario. Ha demostrado ser capaz de crear un islote de plástico en el Pacífico. En 22 años ha construido una sopa de basura tan solo tirando latas de refrescos, botes de detergente y vasos de cumpleaños desechables al contenedor y la orilla de la playa. Y eso sin tan siquiera proponérselo. Imaginen ahora que el humano se propone algo, como, por ejemplo, inventar otros recipientes que el planeta sea capaz de digerir. Un envase de papel que sustituya las botellas de leche e incluso a las botellas de vino de vidrio.

En 2007 apareció la primera botella de papel como recipiente de la leche en el Reino Unido para sustituir al plástico. La inventó Martin Myerscough y, al poco, creó la empresa GreenBottle para comercializarla. Desde principios de este año el nuevo envase, muy similar a la clásica botella de leche que se vende en este país, se está probando en los establecimientos Asda del sur de Inglaterra, según The Guardian.

El invento, inspirado en un balón de papel maché que el hijo de Myerscough llevó un día a casa, no parece haber dejado perplejo a ningún británico y la aceptación, en general, es «espectacular», según la compañía: «El 80% de los consumidores que han probado GreenBottle prefieren estos envases al plástico y enseguida comprenden sus beneficios medioambientales». Pero la empresa va ahora a por el vidrio y quizá la nueva propuesta resulte algo más extravagante: vino en una botella de papel.

GreenBottle está negociando con algunas cadenas de alimentación la venta de vino en botellas. «Hay mucho interés por parte de algunos supermercados y productores de vino. Así que podríamos ver ya las botellas de vino de papel el próximo año en las estanterías», según el responsable de comunicación de la empresa, Jen Roberts.

La opción del papel gana por goleada. No solo es biodegradable y se descompone en varias semanas. Las botellas de papel pesan 55 gramos mientras que las de vidrio pesan 500 gramos. El coste del transporte se reduce drásticamente y la huella de carbono de los nuevos envases supone solo el 10% de la de las botellas de vidrio.

La huella de carbono de una botella de plástico también es mucho mayor que la de papel. Esta última puede reciclarse hasta 7 veces mientras que la primera solo puede pasar una vez por la planta de reciclaje. Una vez inservible, o en caso de no ser reciclado, el papel se descompone en la naturaleza. El plástico, fuera de la planta de tratamientos de residuos, va a la sopa.

El precio de producción de una botella de papel es idéntico al de una botella de plástico. La maquinaria actual produce 50 envases al minuto y, por el momento, se fabrican en Turquía aunque el fundador de la compañía dijo a The Guardian que planea abrir una planta en Cornwall y, además, pretende producir una nueva generación de botellas de papel para compañías de detergentes o champú.

Para el fundador de la compañía, el éxito de GreenBottle es «una lección para el Reino Unido», según dice en un comunicado. «A pesar de la depresión económica, estamos mostrando que es perfectamente posible triunfar si eres una compañía pequeña con una gran idea, una tecnología mejor y si estás preparado para salir y hablar con los inversores adecuados. Nosotros no hemos tenido apoyo de ningún banco pero eso no nos ha impedido seguir adelante. Si la idea es lo suficientemente potente, encontrarás la inversión seguro en alguna parte».

GreenBottle asegura que el Reino Unido ve cada día 15 millones de botellas de plástico que acaban en la basura. Una cifra que, al cabo del año, se acaba convirtiendo en 275.000 toneladas de plástico, según la BBC. Por cada hogar pasan una media de 500 botellas de plástico al año y de ellas solo 130 se reciclan. En Europa, solo el 2,5% de los envases de plástico se reciclan, según GreenBottle. El resto, las que no pasan por las plantas de reciclaje, tardarán hasta cinco siglos en descomponerse.

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Opiniones 18
    • Totalmente de acuerdo contigo.

      A diferencia de otros materiales EL VIDRIO NO SABE A NADA, conserva el 100% del sabor de los alimentos y bebidas. Oscar, te invitamos a formar parte de los Friends of Glass España ¡Saludos!

      Facebook: FRIENDS OF GLASS ESPAÑA
      Twitter: GlassFriendsESP

  • un envase de comida tiene que ser inerte con su contenido, desde el momento que la leche reacciona con el papel, el envase no puede ser papel solamente, asi que ya conlleva que el envase no esta hecho solo de papel y como minimo o lleva otros materiales o lleva productos quimicos…
    esta muy bien la idea pero hay cierto enganño en lo que dicen sobre el producto que no quiere decir que desde un punto de vista ecologico sea mejor que el tetrabrick por ejemplo.

  • Hay que hacer cualquier cosa porque se viene una ola enorme de consumo, mucho mayor a la anterior, ahora sí peligran los bosques y todo lo demás si sigue creciendo asia y latinoamérica.

  • Y si dejamos de consumir plástico, como van a sacar beneficio de ese subproducto las empresas petroleras, nos lo tendrán que vender de otra manera o para otros usos..

  • No se pero creo que el papel también se recicla y por lo tanto no creo que se vayan a talar mas arboles para hacer botellas. En cuanto al cristal creo que es el material mas reciclable pues se rompe y se vuelve a fundir, no se pero que creo que mas limpio que el cristal para estos uso no lo hay.

  • espero que un día de estos aprendáis la diferencia entre Cristal y Vidrio y ya puestos donde se tira cada uno y cual se recicla en españa y cual no .
    saludos

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