14 de julio 2014    /   IDEAS
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¿Hartos de Alemania? Sin interrogaciones, por favor

14 de julio 2014    /   IDEAS     por          
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Claudia Schiffer aparece en el descanso del Alemania-Argentina para aconsejarnos comprar un Opel Astra. El anuncio, archiconocido a estas alturas, pertenece a la campaña europea de Opel para 2014 y, además de mostrar que la buena de Claudia mata el tiempo metida en formol, pone a la ingeniería alemana como garantía de fiabilidad.
Y es que Alemania vende. Tanto vende que hasta ha ganado el mundial. ¿Hay algo en lo que no haya salido ganando Alemania en los últimos años? Merkel se ríe con toda la resonancia de su caja torácica alemana y –por qué no rebozarse en los clichés– se desayuna una frankfurter salchichen con jarra de una de las tantas cervezas de producción alemana, mientras llama al presidente del Bundesbank para que pida una subida de los tipos de interés. «¡Ya está bien! ¡Los ahorradores alemanes tienen que obtener más rédito por sus ahorros!», y vuelca el plato de salchicha cuando cuelga el teléfono.

merkel
«Juju, estas fresitas van a ir al estómago de una servidora del Estado alemán». Foto de Glyn Lowe Photoworks, reproducida bajo licencia CC http://bit.ly/1sg3HBl

En un Frankfurt aberlinado o un Berlín financiero, toda una capital de rascacielos, el presidente del Bundesbank charla amigablemente en una jornada de puertas abiertas de su banco. Dice que entiende la irritación de los ahorradores alemanes, que desearían tipos de interés más altos, y tacha a la política monetaria europea de «demasiado relajada». El Deutsche Bundesbank vigila de cerca al Banco Central Europeo, cuya sede también está en Frankfurt, hogar de las salchichas como Hamburgo lo es de las hamburguesas, aunque esta comida ahora sea más americana que la bandera de barras y estrellas.
Un chorreo de cerebros, ingenieros y otros cualificados emigra a Alemania, mientras el FMI estima que la locomotora de Europa crecerá a un 1,8% en 2014 y a un 2% en 2015. Los medios de comunicación, siempre a lo suyo, corren a sacar imágenes de las WAG (wives and girlfriends) de los jugadores teutones y a Mario Götze, el héroe wagneriano de la final, sus compañeros de selección lo llaman Götzinho, quién sabe si esto es recochineo o un homenaje a Brasil.
Alemania nunca ha estado tan en la palestra desde la caída del Muro (bastante atrás quedan las dos guerras mundiales; del Sacro Imperio Romano Germánico ni hablamos, solo por el nombre entraría en el cajón de la leyenda). Tanto es así que General Motors (la empresa estadounidense propietaria de Opel) usa esta fama para vender coches.
El anuncio de Opel nos recuerda que la ingeniería alemana es la leche: tan sólida que no se romperá el motor de su coche (si nos lo compra), tan duradera que ya ve cómo sigue la Schiffer de radiante y tan fiable que es alemana, ¿acaso su país ha sorteado mejor la crisis? Ah, que el anuncio se emite en España. Perdón, tampoco queríamos hacer sangre.
Para la final del mundial en España había dos clases de hinchas. Excluyendo a los argentinos residentes y a los alemanes jubilados de la costa del Sol y Baleares, la gente iba con quien menos rabia le daba que ganara. Un bando quería que perdiera Alemania, ¿por qué?, si hacen buen fútbol los muchachotes germanos y marcaron un 7-1 a Brasil, que lo de ganar por mucho siempre genera una honda simpatía, porque al final a la gente le gusta ser del que gana (excepto a la afición del Atleti hasta hace un par de años). ¿Por qué? Si es un país europeo y así empatamos en número de mundiales con América (que entren Estados Unidos y Canadá en esta denominación suena a risa pero bueno). Pues porque ya aburre que a Alemania le salga todo redondo: vender cerveza, fabricar coches, regatear a la crisis, el mundial.
Por cierto, ‘guten morgen’ será buenos días pero lo de ‘guten’ tiene un aquel a gusten, disfruten, y ‘morgen’ recuerda a morgue solo que pronunciado por un extranjero. Lo dicho, a disfrutar de la morgue mientras Alemania gana.
Foto de portada: Digital Cat, reproducida bajo licencia CC.

Claudia Schiffer aparece en el descanso del Alemania-Argentina para aconsejarnos comprar un Opel Astra. El anuncio, archiconocido a estas alturas, pertenece a la campaña europea de Opel para 2014 y, además de mostrar que la buena de Claudia mata el tiempo metida en formol, pone a la ingeniería alemana como garantía de fiabilidad.
Y es que Alemania vende. Tanto vende que hasta ha ganado el mundial. ¿Hay algo en lo que no haya salido ganando Alemania en los últimos años? Merkel se ríe con toda la resonancia de su caja torácica alemana y –por qué no rebozarse en los clichés– se desayuna una frankfurter salchichen con jarra de una de las tantas cervezas de producción alemana, mientras llama al presidente del Bundesbank para que pida una subida de los tipos de interés. «¡Ya está bien! ¡Los ahorradores alemanes tienen que obtener más rédito por sus ahorros!», y vuelca el plato de salchicha cuando cuelga el teléfono.

merkel
«Juju, estas fresitas van a ir al estómago de una servidora del Estado alemán». Foto de Glyn Lowe Photoworks, reproducida bajo licencia CC http://bit.ly/1sg3HBl

En un Frankfurt aberlinado o un Berlín financiero, toda una capital de rascacielos, el presidente del Bundesbank charla amigablemente en una jornada de puertas abiertas de su banco. Dice que entiende la irritación de los ahorradores alemanes, que desearían tipos de interés más altos, y tacha a la política monetaria europea de «demasiado relajada». El Deutsche Bundesbank vigila de cerca al Banco Central Europeo, cuya sede también está en Frankfurt, hogar de las salchichas como Hamburgo lo es de las hamburguesas, aunque esta comida ahora sea más americana que la bandera de barras y estrellas.
Un chorreo de cerebros, ingenieros y otros cualificados emigra a Alemania, mientras el FMI estima que la locomotora de Europa crecerá a un 1,8% en 2014 y a un 2% en 2015. Los medios de comunicación, siempre a lo suyo, corren a sacar imágenes de las WAG (wives and girlfriends) de los jugadores teutones y a Mario Götze, el héroe wagneriano de la final, sus compañeros de selección lo llaman Götzinho, quién sabe si esto es recochineo o un homenaje a Brasil.
Alemania nunca ha estado tan en la palestra desde la caída del Muro (bastante atrás quedan las dos guerras mundiales; del Sacro Imperio Romano Germánico ni hablamos, solo por el nombre entraría en el cajón de la leyenda). Tanto es así que General Motors (la empresa estadounidense propietaria de Opel) usa esta fama para vender coches.
El anuncio de Opel nos recuerda que la ingeniería alemana es la leche: tan sólida que no se romperá el motor de su coche (si nos lo compra), tan duradera que ya ve cómo sigue la Schiffer de radiante y tan fiable que es alemana, ¿acaso su país ha sorteado mejor la crisis? Ah, que el anuncio se emite en España. Perdón, tampoco queríamos hacer sangre.
Para la final del mundial en España había dos clases de hinchas. Excluyendo a los argentinos residentes y a los alemanes jubilados de la costa del Sol y Baleares, la gente iba con quien menos rabia le daba que ganara. Un bando quería que perdiera Alemania, ¿por qué?, si hacen buen fútbol los muchachotes germanos y marcaron un 7-1 a Brasil, que lo de ganar por mucho siempre genera una honda simpatía, porque al final a la gente le gusta ser del que gana (excepto a la afición del Atleti hasta hace un par de años). ¿Por qué? Si es un país europeo y así empatamos en número de mundiales con América (que entren Estados Unidos y Canadá en esta denominación suena a risa pero bueno). Pues porque ya aburre que a Alemania le salga todo redondo: vender cerveza, fabricar coches, regatear a la crisis, el mundial.
Por cierto, ‘guten morgen’ será buenos días pero lo de ‘guten’ tiene un aquel a gusten, disfruten, y ‘morgen’ recuerda a morgue solo que pronunciado por un extranjero. Lo dicho, a disfrutar de la morgue mientras Alemania gana.
Foto de portada: Digital Cat, reproducida bajo licencia CC.

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Opiniones 9
  • – Harto de la tv y de las bobadas de telediario. Habré escuchado como 5.893 veces la maldita frase de «el fútbol son 11 contra 11 y siempre gana Alemania». Es falsa (Brasil ha ganado más), absurda, una birria, pero no se por qué a todos los becarios del deporte les parece molona y tienen que repetirla sin descanso cada vez que Alemania está por ahí.
    – Ya no es una cita, la han convertido en algo que trasciende lo terrenal, ahora es un mantra, una oración,… que recitan una y otra vez sin descanso.
    – ¡Toma! ¡Toma! ¡Toma! «El futbol son 11 contra 11 y siempre gana Alemania». ¡Qué bueno soy! -¡No! Joder, ¡Otra vez no!
    – Se deben sentir como si Sócrates, Kant, Nietsche,… fuesen sus aprendices.
    – Normalmente va incluída en una crónica de las que piensan que nos hacen sonreír (a mí ya me dan asco), uno disfrazado de lo que sea, con el que hacen un chiste-metáfora ridículo, un grupo de folclóricos, un niño sacándose un moco,…
    – El fenómeno es digno de análisis, están creando un género nuevo. Nos toman no sé si por niños, idiotas, o masa embrutecida, pero funciona, porque es lo mismo en todas partes y cada día más cutre.

    • A veces pocas cosas entusiasman más en una redacción que poder tirar de frases hechas o refranero… Gracias por comentar R4ÚL.

  • Siempre nos quedará jugar a «Medal of Honor» y ametrallar alemanes a tutiplén.
    Lo recomiendo, es muy terapéutico.

  • Este articulo baja la calidad de vuestro site un montón! Vaya falta de objetividad. ¿O yorokubo es ha convertido en una pagina de coña y no me he enterado? Como puedes fomentar el odio a un país que ha hecho muchas decisiones a su favor en las ultimas décadas, decisiones que favorecen a sus ciudadanos. Mientras en España las élites políticas se han llenado los bolsillo sin preocuparse lo más mínimo en su gente, y el futuro del país. Nada de invertir el dinero europeo en investigación y educación. Vaya falta de patriotismo.
    El odio o desgusto por las injusticias deberían dirigirse contra la élite español y no contra un país que simplemente se lo ha montado mucho mejor que otros países. El populismo solo trae problemas. Las cosas no son tan fáciles, amigo mio. Seamos más pragmático.

    • Hola Buerger, gracias por comentar. El artículo no pretendía fomentar el odio hacia Alemania, siento que se haya entendido así :/ La intención solo era tomarse a broma el hecho de que Alemania está tan de moda y tiene una imagen tan sólida que hasta se usa para vender coches.
      En el veredicto sobre la clase política española coincido plenamente.

  • Adam Opel AG es una filial de la empresa estadounidense General Motors desde 1929. Por lo tanto estadounidense, aunque la sede esté en Alemania (Rüsselsheim)

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