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Aleyda Solís: consejos de una gurú del SEO para trabajar en casa

Aleyda Solís se ha convertido en una personalidad del SEO a nivel mundial con un ingrediente secreto clave: escuchar las olas del mar desde su espacio de teletrabajo

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Cuando Aleyda Solís buscó una nueva casa se autoimpuso dos condiciones: la primera, que estuviera cerca de la playa. Uno no se va de Madrid a Cantabria para estar en el interior. La segunda, que tuviera una habitación extra para usar como oficina.

Tres años después de iniciar esa búsqueda Aleyda concede esta entrevista por Zoom desde su habitación-oficina, situada a diez minutos de la playa de Mataleñas. «Es que ya llevaba mucho tiempo trabajando en remoto. Sabía los beneficios que esto puede conllevar». Lo dice señalando con la cabeza a un punto indeterminado fuera de pantalla donde uno, intuye, estarán rompiendo las olas. «Pero también las dificultades que tiene». De las dificultades nos hemos dado cuenta todos en los últimos meses. Por los beneficios (y unas cuantas reglas) vamos a preguntarle a la fundadora de Remoters.net.

Aleyda Solís es CEO de Orantis, gran referente en el mundo del SEO. Fue elegida Personalidad Europea en Search en 2018. Habla de SEO Internacional y de los pasos fundamentales para posicionar tu web en mercados internacionales en el prolijo eBook de SEO junto a SiteGround, empresa para la que también ha dado charlas y webinars. Es también fundadora de Remoters.net, una web en la que se publican ofertas para trabajar en remoto y se dan consejos para quienes ya lo hagan. La web era todo un éxito antes de la pandemia, pero su popularidad se ha disparado en los últimos meses.

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«Hemos pasado de publicar una media de 20 ofertas al mes a casi 100», confiesa. Son casi todas, eso sí, en inglés, algo que Solís señala casi en tono de reproche. «Las empresas en España tienen que cambiar de mentalidad», sentencia. «Deberían ver esto como una oportunidad, porque los empleados así lo están haciendo». Solís está detectando como ese trabajador liberado valora cada vez más la flexibilidad geográfica y de horario. Y ahora, en este nuevo escenario, es tentado por empresas internacionales.

SiteGround, proveedor oficial de hosting de Yorokobu, te ofrece esta sección mensual. Como explica José Ramón Padrón, country manager de la tecnológica en España, «SiteGround y tecnología van de la mano y, gracias a ella, nacen cantidad de historias inspiradoras con un enfoque digital, historias de las que en SiteGround tenemos el honor de estar rodeados». Por eso, la marca ha impulsado la nueva sección Historias de crecimiento digital x SiteGround, para acercar esas historias a la comunidad de Yorokobu y que sirvan de inspiración para todos aquellos interesados en el emprendimiento, la cultura digital y la creatividad.

Solís fundó Remoters con otras compañeras del mundo del SEO. Lo hizo después de que amigos y conocidos les preguntaran por los beneficios de esta modalidad de trabajo. «Así que empezamos a contar nuestras experiencias», recuerda la emprendedora. «Lo primero que yo publiqué fue una lista explicando lo que aprendí cuando empecé a trabajar en remoto». Aquí es cuando Aleyda vuelve sobre la importancia de tener un cuarto para usar como oficina (lo de la playa no es imprescindible, aunque ayuda). «Soy consciente de que no todo el mundo puede, en ese caso es importante buscar un rincón apartado, con luz y sin ruido. Yo muchas veces me pongo los cascos aunque no esté escuchando música».

Otra cosa que hizo Aleyda fue poner un montón de alarmas. No es que se le pegaran las sábanas. «Es que hay que ser muy disciplinado con las horas», explica. Considera Solís que cuando estamos en un trabajo presencial cumplimos los horarios (de entrada y de salida). Salimos a comer o a tomar el café casi por inercia, empujados por la presión de grupo. Pero las cosas cambian en la soledad de tu casa. Y marcar el horario con alarmas puede ayudarnos a organizar y controlar mejor nuestro tiempo.

«Otra cosa que hay que cambiar», apunta, «son los protocolos de comunicación». Durante el confinamiento todos hemos descubierto la comodidad de Zoom. Pero también la fatiga que supone el abuso de esta herramienta. «Ha habido, sobre todo los primeros meses, una sobrecomunicación», opina Solís. «Hemos trasladado el presencialismo físico al un presencialismo online. Y no es sano. Hay que diferenciar entre los asuntos que se tienen que debatir cara a cara y aquellos que se pueden solucionar en un email». Esta entrevista, por ejemplo, habría sido más pobre por email, concede.  Muchas de las cosas que haga el resto del día, no.

SEO-beach

El SEO, el machismo y las charlas en el bar

Aleyda Solís se sintió atraída por el SEO desde que empezó a trabajar en ello. «Después de aprender a construir una página web lo siguiente que quieres saber es cómo atraer a la gente hacia ella», explica. «Y eso es lo que hice yo». Esta disciplina sirve para posicionar las webs entre los primeros resultados que arroja Google. Entre las respuestas que nos da Alexa. En conectar a quién busca y quién quiere ser encontrado. Combina lo mejor de la informática, la psicología y la sociología. Tienes que saber no solo como funciona el motor de búsqueda, sino cómo lo utiliza el usuario. «Y cuando crees saberlo, su comportamiento cambia», explica la especialista.

Solís es un gran referente en SEO a nivel mundial, algo que tiene doble mérito por tratarse de una mujer. «Lamentablemente es verdad», reconoce. «Aunque cada vez hay más mujeres en el sector, seguimos siendo pocas». Hace unos años, cuando Solís acudía a charlas y simposios, se veía muchas veces como la única mujer del panel de ponentes. Igual había dos o tres frente a diez hombres. «Lo que más rabia me daba era que cuando lo señalabas te decían que era muy difícil encontrar más mujeres», explica. Así que decidió silenciar esa excusa con una lista.

Con ayuda de varias compañeras creó Mujeres en SEO, un listado de mujeres que se dedican a este sector eminentemente masculino. «Ahora no hay excusas, hacer paneles mixtos es muy fácil», comenta con orgullo. Lo que más le gusta de esta propuesta es que acabó sobrepasando los límites de un simple listado para convertirse en una comunidad. «Tenemos un canal de Slack por el que vamos hablando y compartimos experiencias e ideas». En los últimos meses, esa interacción es únicamente online pero antes (y seguramente después) se sucedía también en eventos físicos.

Eso es lo que más echa en falta Aleyda Solís. Trabajar desde casa puede estar muy bien. Pero hay que compaginarlo con eventos físicos para seguir en contacto con la comunidad (y mantener la cordura). Solís se prodigaba en charlas, eventos y seminarios. «Mirándolo por el lado positivo ahora se han democratizado al eliminarse las barreras geográficas y económicas, pues se celebran de forma online», señala. Pero la experta lamenta que se haya perdido, no solo el networking sino la experiencia y una parte del aprendizaje. «También se aprende charlando en el bar», señala la experta en SEO. Trabajar en remoto está muy bien. Pero al final todos, incluso los más virtuales, necesitamos arrejuntarnos en torno a una buena historia y unas cervezas.

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Cuando Aleyda Solís buscó una nueva casa se autoimpuso dos condiciones: la primera, que estuviera cerca de la playa. Uno no se va de Madrid a Cantabria para estar en el interior. La segunda, que tuviera una habitación extra para usar como oficina.

Tres años después de iniciar esa búsqueda Aleyda concede esta entrevista por Zoom desde su habitación-oficina, situada a diez minutos de la playa de Mataleñas. «Es que ya llevaba mucho tiempo trabajando en remoto. Sabía los beneficios que esto puede conllevar». Lo dice señalando con la cabeza a un punto indeterminado fuera de pantalla donde uno, intuye, estarán rompiendo las olas. «Pero también las dificultades que tiene». De las dificultades nos hemos dado cuenta todos en los últimos meses. Por los beneficios (y unas cuantas reglas) vamos a preguntarle a la fundadora de Remoters.net.

Aleyda Solís es CEO de Orantis, gran referente en el mundo del SEO. Fue elegida Personalidad Europea en Search en 2018. Habla de SEO Internacional y de los pasos fundamentales para posicionar tu web en mercados internacionales en el prolijo eBook de SEO junto a SiteGround, empresa para la que también ha dado charlas y webinars. Es también fundadora de Remoters.net, una web en la que se publican ofertas para trabajar en remoto y se dan consejos para quienes ya lo hagan. La web era todo un éxito antes de la pandemia, pero su popularidad se ha disparado en los últimos meses.

«Hemos pasado de publicar una media de 20 ofertas al mes a casi 100», confiesa. Son casi todas, eso sí, en inglés, algo que Solís señala casi en tono de reproche. «Las empresas en España tienen que cambiar de mentalidad», sentencia. «Deberían ver esto como una oportunidad, porque los empleados así lo están haciendo». Solís está detectando como ese trabajador liberado valora cada vez más la flexibilidad geográfica y de horario. Y ahora, en este nuevo escenario, es tentado por empresas internacionales.

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SiteGround, proveedor oficial de hosting de Yorokobu, te ofrece esta sección mensual. Como explica José Ramón Padrón, country manager de la tecnológica en España, «SiteGround y tecnología van de la mano y, gracias a ella, nacen cantidad de historias inspiradoras con un enfoque digital, historias de las que en SiteGround tenemos el honor de estar rodeados». Por eso, la marca ha impulsado la nueva sección Historias de crecimiento digital x SiteGround, para acercar esas historias a la comunidad de Yorokobu y que sirvan de inspiración para todos aquellos interesados en el emprendimiento, la cultura digital y la creatividad.

Solís fundó Remoters con otras compañeras del mundo del SEO. Lo hizo después de que amigos y conocidos les preguntaran por los beneficios de esta modalidad de trabajo. «Así que empezamos a contar nuestras experiencias», recuerda la emprendedora. «Lo primero que yo publiqué fue una lista explicando lo que aprendí cuando empecé a trabajar en remoto». Aquí es cuando Aleyda vuelve sobre la importancia de tener un cuarto para usar como oficina (lo de la playa no es imprescindible, aunque ayuda). «Soy consciente de que no todo el mundo puede, en ese caso es importante buscar un rincón apartado, con luz y sin ruido. Yo muchas veces me pongo los cascos aunque no esté escuchando música».

Otra cosa que hizo Aleyda fue poner un montón de alarmas. No es que se le pegaran las sábanas. «Es que hay que ser muy disciplinado con las horas», explica. Considera Solís que cuando estamos en un trabajo presencial cumplimos los horarios (de entrada y de salida). Salimos a comer o a tomar el café casi por inercia, empujados por la presión de grupo. Pero las cosas cambian en la soledad de tu casa. Y marcar el horario con alarmas puede ayudarnos a organizar y controlar mejor nuestro tiempo.

«Otra cosa que hay que cambiar», apunta, «son los protocolos de comunicación». Durante el confinamiento todos hemos descubierto la comodidad de Zoom. Pero también la fatiga que supone el abuso de esta herramienta. «Ha habido, sobre todo los primeros meses, una sobrecomunicación», opina Solís. «Hemos trasladado el presencialismo físico al un presencialismo online. Y no es sano. Hay que diferenciar entre los asuntos que se tienen que debatir cara a cara y aquellos que se pueden solucionar en un email». Esta entrevista, por ejemplo, habría sido más pobre por email, concede.  Muchas de las cosas que haga el resto del día, no.

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Aleyda Solís se sintió atraída por el SEO desde que empezó a trabajar en ello. «Después de aprender a construir una página web lo siguiente que quieres saber es cómo atraer a la gente hacia ella», explica. «Y eso es lo que hice yo». Esta disciplina sirve para posicionar las webs entre los primeros resultados que arroja Google. Entre las respuestas que nos da Alexa. En conectar a quién busca y quién quiere ser encontrado. Combina lo mejor de la informática, la psicología y la sociología. Tienes que saber no solo como funciona el motor de búsqueda, sino cómo lo utiliza el usuario. «Y cuando crees saberlo, su comportamiento cambia», explica la especialista.

Solís es un gran referente en SEO a nivel mundial, algo que tiene doble mérito por tratarse de una mujer. «Lamentablemente es verdad», reconoce. «Aunque cada vez hay más mujeres en el sector, seguimos siendo pocas». Hace unos años, cuando Solís acudía a charlas y simposios, se veía muchas veces como la única mujer del panel de ponentes. Igual había dos o tres frente a diez hombres. «Lo que más rabia me daba era que cuando lo señalabas te decían que era muy difícil encontrar más mujeres», explica. Así que decidió silenciar esa excusa con una lista.

Con ayuda de varias compañeras creó Mujeres en SEO, un listado de mujeres que se dedican a este sector eminentemente masculino. «Ahora no hay excusas, hacer paneles mixtos es muy fácil», comenta con orgullo. Lo que más le gusta de esta propuesta es que acabó sobrepasando los límites de un simple listado para convertirse en una comunidad. «Tenemos un canal de Slack por el que vamos hablando y compartimos experiencias e ideas». En los últimos meses, esa interacción es únicamente online pero antes (y seguramente después) se sucedía también en eventos físicos.

Eso es lo que más echa en falta Aleyda Solís. Trabajar desde casa puede estar muy bien. Pero hay que compaginarlo con eventos físicos para seguir en contacto con la comunidad (y mantener la cordura). Solís se prodigaba en charlas, eventos y seminarios. «Mirándolo por el lado positivo ahora se han democratizado al eliminarse las barreras geográficas y económicas, pues se celebran de forma online», señala. Pero la experta lamenta que se haya perdido, no solo el networking sino la experiencia y una parte del aprendizaje. «También se aprende charlando en el bar», señala la experta en SEO. Trabajar en remoto está muy bien. Pero al final todos, incluso los más virtuales, necesitamos arrejuntarnos en torno a una buena historia y unas cervezas.

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