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20 de septiembre 2018    /   CINE/TV
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Los gifs toman la calle al ritmo de electrónica

20 de septiembre 2018    /   CINE/TV     por          
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«Ocurrió justo hace un año», comenta Rodrigo González Bermejo mientras comprueba en el calendario a qué día estamos. «Sí. Hace un año», repite en tono quedo. El 19 de septiembre de 2017 un temblor de grado 7.1 sacudió México. Trescientas veintiséis personas murieron, miles resultaron heridas y decenas de edificios se desmoronaron. «Se paró toda la ciudad, se congeló el espacio público», recuerda González Bermejo hablando de una parálisis más social que urbana.

Fue en ese contexto en el que su festival tomó las calles, en un intento por ayudar a volver a la normalidad. «Quisimos recuperar el espacio público» explica. La música inundó las plazas, las animaciones empaparon las fachadas y la gente se echó a la calle. La ciudad empezó a recuperar su antiguo ritmo.

GIFMeSpace es un evento interdisciplinar del festival Animasivo y conjuga la música en directo con la animación en directo: la manipulación de gifs que salen de las pantallas para relacionarse con el espacio urbano y bailar al son de la música. DJ junto a VJ. Esta iniciativa se incluye como festival invitado dentro de la propuesta española Animario. Este festival de animación contemporánea va a celebrar su primera edición madrileña del 21 al 23 de septiembre en Matadero.

«En septiembre, en Madrid, no es que necesitemos recuperar muchos espacios en la vía pública, todo está lleno», comenta González Bermejo señalando a su alrededor. La gente llena de ruido y ambiente las plazas de Matadero y eso que apenas son las 11 de la mañana. Hace referencia así a una de las misiones originarias de esta iniciativa, reivindicar el espacio urbano en zonas más depauperadas e inseguras.

Puede que esta finalidad se haya perdido en esta primera incursión madrileña, pero el resto de sus pulsiones originarias siguen intactas. Estas serían «generar gusto por la animación, meter a la gente en este mundo un poco a través de la música» y «sacar el GIF de aquí», comenta González Bermejo sacudiendo su móvil, «para llevarlo allí», remata señalando a su alrededor, «a la vida real».

El Graphics Interchange Format es un formato gráfico que empezó a usarse en la web en 1987. ¿Por qué entonces, estamos reivindicando su validez como vehículo cultural en 2018? «Porque el GIF está siendo legitimado ahora», explica González Bermejo. «Al principio era un formato rápido, en los ochenta, que poco a poco desapareció». Después tuvo un momento de recuperación clave: «a principios de 2010 empezó a recuperar su espacio en las exposiciones».

El comisario artístico confiesa que es difícil trazar un punto de inflexión concreto, nombrar un artista o exposición que empezara la reivindicación del GIF, pero él menciona lo que vivió en primera persona. «Recuerdo haberlo visto en el Museo de la imagen en movimiento en Nueva York, ahí se empezó a hablar del GIF como nuevo formato comunicativo, como una síntesis del mensaje, una forma de hablar de sentimientos de una forma graciosa, inmediata, directa».

GIFMeSpace entronca con esta idea de elevar el GIF de la baja a la alta cultura, quitándose la etiqueta de meme y convirtiéndolo en un medio de expresión. Puede que al hacerlo se enfrenten a unos cuantos prejuicios pero González Bermejo está acostumbrado. A fin de cuentas hace un festival de animación centrado en los documentales.

Muchos piensan que la animación es un lenguaje para los niños. Muchos creen que los documentales son formatos necesariamente aburridos. Animario pretende eliminar todas estas ideas preconcebidas a base de buenas propuestas.

Estas se resumen en dos ciclos de proyecciones: uno de documental animado latinoamericano, «con cosas realmente brutales», añade González Bermejo, y una retrospectiva de los 10 años de historia del festival. A estas dos propuestas se les unen apuestas más arriesgadas, como Fragmentos de un planeta infinito, un proyecto de animación expandida en la que 30 personas se introducirán dentro de un iglú para vivir las animación inmersiva, o el ya mencionado concierto animado de GIFMeSpace.

Jael Jacobo, Canek Zapata, Arancha Mora, Nika Milano, Rapapawn, Wednesday collective , Josep Prat Sorolla y Miguel Ángel Camprubí. Ocho son los animadores, mexicanos y españoles, que han creado gifs ex profeso para la canción de apertura (el nuevo single de la banda electrónica experimental Fira Fem). A estos se unirá la abultada colección que ha ido recopilando el festival en estos años. La idea es que los animadores los deformen y adapten a la música y el público, que la animación se transforme en algo orgánico y los gifs se conviertan, por una noche, en un vehículo artístico que trascienda el meme.

«Ocurrió justo hace un año», comenta Rodrigo González Bermejo mientras comprueba en el calendario a qué día estamos. «Sí. Hace un año», repite en tono quedo. El 19 de septiembre de 2017 un temblor de grado 7.1 sacudió México. Trescientas veintiséis personas murieron, miles resultaron heridas y decenas de edificios se desmoronaron. «Se paró toda la ciudad, se congeló el espacio público», recuerda González Bermejo hablando de una parálisis más social que urbana.

Fue en ese contexto en el que su festival tomó las calles, en un intento por ayudar a volver a la normalidad. «Quisimos recuperar el espacio público» explica. La música inundó las plazas, las animaciones empaparon las fachadas y la gente se echó a la calle. La ciudad empezó a recuperar su antiguo ritmo.

GIFMeSpace es un evento interdisciplinar del festival Animasivo y conjuga la música en directo con la animación en directo: la manipulación de gifs que salen de las pantallas para relacionarse con el espacio urbano y bailar al son de la música. DJ junto a VJ. Esta iniciativa se incluye como festival invitado dentro de la propuesta española Animario. Este festival de animación contemporánea va a celebrar su primera edición madrileña del 21 al 23 de septiembre en Matadero.

«En septiembre, en Madrid, no es que necesitemos recuperar muchos espacios en la vía pública, todo está lleno», comenta González Bermejo señalando a su alrededor. La gente llena de ruido y ambiente las plazas de Matadero y eso que apenas son las 11 de la mañana. Hace referencia así a una de las misiones originarias de esta iniciativa, reivindicar el espacio urbano en zonas más depauperadas e inseguras.

Puede que esta finalidad se haya perdido en esta primera incursión madrileña, pero el resto de sus pulsiones originarias siguen intactas. Estas serían «generar gusto por la animación, meter a la gente en este mundo un poco a través de la música» y «sacar el GIF de aquí», comenta González Bermejo sacudiendo su móvil, «para llevarlo allí», remata señalando a su alrededor, «a la vida real».

El Graphics Interchange Format es un formato gráfico que empezó a usarse en la web en 1987. ¿Por qué entonces, estamos reivindicando su validez como vehículo cultural en 2018? «Porque el GIF está siendo legitimado ahora», explica González Bermejo. «Al principio era un formato rápido, en los ochenta, que poco a poco desapareció». Después tuvo un momento de recuperación clave: «a principios de 2010 empezó a recuperar su espacio en las exposiciones».

El comisario artístico confiesa que es difícil trazar un punto de inflexión concreto, nombrar un artista o exposición que empezara la reivindicación del GIF, pero él menciona lo que vivió en primera persona. «Recuerdo haberlo visto en el Museo de la imagen en movimiento en Nueva York, ahí se empezó a hablar del GIF como nuevo formato comunicativo, como una síntesis del mensaje, una forma de hablar de sentimientos de una forma graciosa, inmediata, directa».

GIFMeSpace entronca con esta idea de elevar el GIF de la baja a la alta cultura, quitándose la etiqueta de meme y convirtiéndolo en un medio de expresión. Puede que al hacerlo se enfrenten a unos cuantos prejuicios pero González Bermejo está acostumbrado. A fin de cuentas hace un festival de animación centrado en los documentales.

Muchos piensan que la animación es un lenguaje para los niños. Muchos creen que los documentales son formatos necesariamente aburridos. Animario pretende eliminar todas estas ideas preconcebidas a base de buenas propuestas.

Estas se resumen en dos ciclos de proyecciones: uno de documental animado latinoamericano, «con cosas realmente brutales», añade González Bermejo, y una retrospectiva de los 10 años de historia del festival. A estas dos propuestas se les unen apuestas más arriesgadas, como Fragmentos de un planeta infinito, un proyecto de animación expandida en la que 30 personas se introducirán dentro de un iglú para vivir las animación inmersiva, o el ya mencionado concierto animado de GIFMeSpace.

Jael Jacobo, Canek Zapata, Arancha Mora, Nika Milano, Rapapawn, Wednesday collective , Josep Prat Sorolla y Miguel Ángel Camprubí. Ocho son los animadores, mexicanos y españoles, que han creado gifs ex profeso para la canción de apertura (el nuevo single de la banda electrónica experimental Fira Fem). A estos se unirá la abultada colección que ha ido recopilando el festival en estos años. La idea es que los animadores los deformen y adapten a la música y el público, que la animación se transforme en algo orgánico y los gifs se conviertan, por una noche, en un vehículo artístico que trascienda el meme.

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