fbpx
BRANDED CONTENT

BRANDED CONTENT
26 de septiembre 2018    /   BRANDED CONTENT
imagen  National Geographic/ Hugo van Lawick

Un festival de cine para ‘armarse’ en favor del medio ambiente

26 de septiembre 2018    /   BRANDED CONTENT            imagen  National Geographic/ Hugo van Lawick
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Jane Goodall, la primatóloga más autorizada del planeta, era una veinteañera cuando se marchó a Tanzania para estudiar a los chimpancés. Iba a estar más de medio siglo analizando de cerca a estas criaturas.

Se sumergió en la selva sin poseer ningún título universitario. Años después hizo un doctorado sin pasar por las fases académicas intermedias. Sabía más de lo que cualquier catedrático podía enseñarle. Antes de Goodall, apenas se conocía nada de los chimpancés.

«Solo había información de chimpancés en cautividad en zoológicos o centros de investigación. Poco se sabía de ellos en estado salvaje. Nadie se había ganado su confianza ni había descubierto el uso de herramientas, la transmisión de técnicas, los procesos de cría, la jerarquización…», detalla el presidente del Instituto Jane Goodall de España, Federico Bogdanowicz.

El documental de National GeographicJane‘ abrirá el Another Way Film Festival; se proyectará en pantalla grande por primera vez en España. La cinta ofrece una visión íntima de Goodall.

«Contiene imágenes que estaban guardadas en los archivos de National Geographic y que enseñan una faceta más privada de la joven británica que revolucionó la ciencia y la definición de los homo sapiens. El documental echa luz sobre esos primeros años que fueron tan productivos», resume Bogdaniwicz, quien ofrecerá una ponencia sobre la figura de Goodall.

La joven se zambulló en un mundo arriesgado armada de amor y respeto por los animales y toneladas de paciencia. Con los años, esa mujer canosa, siempre dispuesta a mancharse de vegetación, se ha convertido en un símbolo, en un personaje que fascina. Influye su faceta científica, pero también su combatividad: «En 1986, en un congreso en Chicago, descubrió la situación de los grandes simios, la deforestación, la caza furtiva… Entró en ese congreso como científica y salió como activista ambiental». Inició programas de concienciación a escala global: «Hoy, a sus 84 años, sigue haciéndolo».

Marta García, directora del Another Way Film Festival, considera que atravesamos un momento crucial para tomar conciencia sobre el medio ambiente: «Hay una búsqueda de verdad a la par que una búsqueda de figuras inspiradoras. Buscamos ejemplos, personas que nos muestren el camino más luminoso y más apetecible».

Por eso, el evento, que se celebra del 4 al 7 de octubre en la Cineteca de Madrid, aparte del film sobre Goodall, incluye biopics de varios activistas. Se estrena, por ejemplo, el documental Silas, sobre el activista liberiano contra la corrupción y la destrucción de la naturaleza.

«Pone toda la tecnología que tiene en su poder para contrarrestar el poder político de su país. Consigue cambiar legislaciones, persigue a grandes oligopolios. Que haya gente con esa fuerza en países menos desarrollados, con menos medios, nos deja sin excusas. Hay gente que cree que todo está perdido, y es necesario compartir estas historias», desarrolla García.

Esa es una de las vocaciones de este festival. «Para poder actuar, es esencial educarse, informarse y sensibilizarse». Y no hay medio más impactante de sensibilización que las imágenes: «El lenguaje visual es el que mejor transmite, sobre todo, porque las consecuencias de nuestros actos en un mundo globalizado no las vemos en nuestro propio jardín. Ver el río Ganges teñido del color de moda de ese año es devastador, o ver cómo los campesinos indígenas están siendo expulsados de sus tierras.

Las piezas del cartel, pese a su calidad, son descuidadas por el circuito comercial: «Compiten directamente con los superhéroes y el entretenimiento, pero la verdad es que se está haciendo un cine documental muy bueno, con un alto nivel de investigación y una búsqueda de imágenes de archivo inauditos», argumenta.

Poco a poco, la ola de la concienciación va creciendo. Se va desinflando el argumento del desinterés o el poco atractivo de estos contenidos enarbolado por las grandes distribuidoras.

La prueba está en plataformas como Netflix. El público tiene cada vez más apetito de contenidos de investigación y devora, no ya documentales de 45 minutos, sino series enteras.

another way film festival
Cedida por AWFF

En cuatro días, el festival proyectará cerca de una veintena de filmes que recorrerá todos los itinerarios del acorralamiento que están sufriendo las especies vegetales y animales, incluyendo al ser humano.

Los planteamientos narrativos tocan todos los géneros. Algunas cintas realizan un viaje al futuro para plantear posibles escenarios. Es el caso de The End of Meat, que plantea un mundo post-carne y evalúa sus efectos. La prospección sirve de excusa para diseccionar los efectos ocultos del consumo de carne y para criticar el rol que el futuro tiene reservado a los animales.

Another Way Film Festival proyectará doce estrenos nacionales y un estreno mundial, el documental español Return, sobre los contaminantes químicos y su influencia en la salud de los seres humanos.

Naciones que desaparecen por el cambio climático, traficantes de marfil, la jungla de plástico que contamina el mar, el delirio el crecimiento económico ilimitado, el asedio a las comunidades indígenas… La programación es amplia porque amplio es el terreno sobre el que hace falta concienciar.

Y no solo concienciar: también luchar contra la desinformación que vierten muchas multinacionales con la intención de fingir preocupación por la naturaleza mientras mantienen sus dinámicas y procesos tóxicos. «Hay mitos, nos hacen creer que nuestra manera de consumo va a cambiar el mundo cuando lo que realmente nos están vendiendo es seguir consumiendo», recela García.

Por eso, la organización quiere traspasar el ámbito teórico, bajar la reflexión al suelo. Han planeado una salida al campo «para canalizar lo aprendido», talleres para niños, jornadas de doc-impacto para documentalistas y talleres para comprender las polaridades masculina y femenina.

«Queremos empujar a la acción. Debemos, por un lado, empoderarnos como individuos, darnos cuenta de nuestro rol y, a la vez, invitar a exigir responsabilidad a las empresas y a nuestros políticos», concluye.

Jane Goodall, la primatóloga más autorizada del planeta, era una veinteañera cuando se marchó a Tanzania para estudiar a los chimpancés. Iba a estar más de medio siglo analizando de cerca a estas criaturas.

Se sumergió en la selva sin poseer ningún título universitario. Años después hizo un doctorado sin pasar por las fases académicas intermedias. Sabía más de lo que cualquier catedrático podía enseñarle. Antes de Goodall, apenas se conocía nada de los chimpancés.

«Solo había información de chimpancés en cautividad en zoológicos o centros de investigación. Poco se sabía de ellos en estado salvaje. Nadie se había ganado su confianza ni había descubierto el uso de herramientas, la transmisión de técnicas, los procesos de cría, la jerarquización…», detalla el presidente del Instituto Jane Goodall de España, Federico Bogdanowicz.

El documental de National GeographicJane‘ abrirá el Another Way Film Festival; se proyectará en pantalla grande por primera vez en España. La cinta ofrece una visión íntima de Goodall.

«Contiene imágenes que estaban guardadas en los archivos de National Geographic y que enseñan una faceta más privada de la joven británica que revolucionó la ciencia y la definición de los homo sapiens. El documental echa luz sobre esos primeros años que fueron tan productivos», resume Bogdaniwicz, quien ofrecerá una ponencia sobre la figura de Goodall.

La joven se zambulló en un mundo arriesgado armada de amor y respeto por los animales y toneladas de paciencia. Con los años, esa mujer canosa, siempre dispuesta a mancharse de vegetación, se ha convertido en un símbolo, en un personaje que fascina. Influye su faceta científica, pero también su combatividad: «En 1986, en un congreso en Chicago, descubrió la situación de los grandes simios, la deforestación, la caza furtiva… Entró en ese congreso como científica y salió como activista ambiental». Inició programas de concienciación a escala global: «Hoy, a sus 84 años, sigue haciéndolo».

Marta García, directora del Another Way Film Festival, considera que atravesamos un momento crucial para tomar conciencia sobre el medio ambiente: «Hay una búsqueda de verdad a la par que una búsqueda de figuras inspiradoras. Buscamos ejemplos, personas que nos muestren el camino más luminoso y más apetecible».

Por eso, el evento, que se celebra del 4 al 7 de octubre en la Cineteca de Madrid, aparte del film sobre Goodall, incluye biopics de varios activistas. Se estrena, por ejemplo, el documental Silas, sobre el activista liberiano contra la corrupción y la destrucción de la naturaleza.

«Pone toda la tecnología que tiene en su poder para contrarrestar el poder político de su país. Consigue cambiar legislaciones, persigue a grandes oligopolios. Que haya gente con esa fuerza en países menos desarrollados, con menos medios, nos deja sin excusas. Hay gente que cree que todo está perdido, y es necesario compartir estas historias», desarrolla García.

Esa es una de las vocaciones de este festival. «Para poder actuar, es esencial educarse, informarse y sensibilizarse». Y no hay medio más impactante de sensibilización que las imágenes: «El lenguaje visual es el que mejor transmite, sobre todo, porque las consecuencias de nuestros actos en un mundo globalizado no las vemos en nuestro propio jardín. Ver el río Ganges teñido del color de moda de ese año es devastador, o ver cómo los campesinos indígenas están siendo expulsados de sus tierras.

Las piezas del cartel, pese a su calidad, son descuidadas por el circuito comercial: «Compiten directamente con los superhéroes y el entretenimiento, pero la verdad es que se está haciendo un cine documental muy bueno, con un alto nivel de investigación y una búsqueda de imágenes de archivo inauditos», argumenta.

Poco a poco, la ola de la concienciación va creciendo. Se va desinflando el argumento del desinterés o el poco atractivo de estos contenidos enarbolado por las grandes distribuidoras.

La prueba está en plataformas como Netflix. El público tiene cada vez más apetito de contenidos de investigación y devora, no ya documentales de 45 minutos, sino series enteras.

another way film festival
Cedida por AWFF

En cuatro días, el festival proyectará cerca de una veintena de filmes que recorrerá todos los itinerarios del acorralamiento que están sufriendo las especies vegetales y animales, incluyendo al ser humano.

Los planteamientos narrativos tocan todos los géneros. Algunas cintas realizan un viaje al futuro para plantear posibles escenarios. Es el caso de The End of Meat, que plantea un mundo post-carne y evalúa sus efectos. La prospección sirve de excusa para diseccionar los efectos ocultos del consumo de carne y para criticar el rol que el futuro tiene reservado a los animales.

Another Way Film Festival proyectará doce estrenos nacionales y un estreno mundial, el documental español Return, sobre los contaminantes químicos y su influencia en la salud de los seres humanos.

Naciones que desaparecen por el cambio climático, traficantes de marfil, la jungla de plástico que contamina el mar, el delirio el crecimiento económico ilimitado, el asedio a las comunidades indígenas… La programación es amplia porque amplio es el terreno sobre el que hace falta concienciar.

Y no solo concienciar: también luchar contra la desinformación que vierten muchas multinacionales con la intención de fingir preocupación por la naturaleza mientras mantienen sus dinámicas y procesos tóxicos. «Hay mitos, nos hacen creer que nuestra manera de consumo va a cambiar el mundo cuando lo que realmente nos están vendiendo es seguir consumiendo», recela García.

Por eso, la organización quiere traspasar el ámbito teórico, bajar la reflexión al suelo. Han planeado una salida al campo «para canalizar lo aprendido», talleres para niños, jornadas de doc-impacto para documentalistas y talleres para comprender las polaridades masculina y femenina.

«Queremos empujar a la acción. Debemos, por un lado, empoderarnos como individuos, darnos cuenta de nuestro rol y, a la vez, invitar a exigir responsabilidad a las empresas y a nuestros políticos», concluye.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Necesito vuestra ayuda: ¿Opción A o B?
Quiero mi móvil viejo
Bragas menstruales para evitar el despilfarro de compresas y tampones
Borrando la última frontera: la maldición bíblica de los idiomas
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 1
  • Hola, quisiera asistir a las proyecciones pero en el texto de la web no hay información al respecto. Colaboró con Fundación Mona y próximamente con el Centro rainfer. Soy proactiva con la causa sobre la ayuda y protección de los primates en general. Sería posible asistir?

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *