27 de abril 2012    /   BUSINESS
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Anshuman Vohra: “La capacidad de cambiar nuestras vidas es mayor de lo que pensamos”

27 de abril 2012    /   BUSINESS     por          
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Nueva York. 2007. Una noche cualquiera. Anshuman Vohra ha salido de copas con sus amigos. Todos son ejecutivos que no llegan a la treintena. Todos han triunfado en el mundo de las finanzas. Y todos beben vodka… menos uno, Anshuman, que pide ginebra.

Este hecho, aparentemente nada trascendente, cambió la vida de Vohra. En aquel bar, el camarero contaba en su barra con 50 marcas de vodka… y tan solo 2 de ginebra. ¿Era una señal? ¿Tenía delante una oportunidad de mercado clara?

En realidad, nada de esto se hubiera planteado si no fuera porque este profesional especializado en banca de inversión, y con un puesto envidiado por muchos en JP Morgan, no se divertía en su trabajo. “No me gustaba lo que hacía”, explica Vohra, “y sin embargo sospechaba que el mundo de la ginebra me podía divertir mucho”. Así empezó su trayectoria como emprendedor.

Dice Anshuman Vohra que la gente se piensa demasiado todo lo que hace. “No digo que no haya que pensar las cosas pero una vez te das cuenta qué es lo que quieres, no merece la pena seguir dando vueltas sobre si tu decisión es la adecuada o no. Simplemente hay que recorrer el camino. Si llegas donde quieres, genial. Si no, quédate con lo que has aprendido y a otra cosa”.

Fruto de todas estas reflexiones nace Bulldog, una ginebra diferente, moderna, exótica, Premium y que además tiene nombre de perro. Vohra contó cómo creó la marca en la novena edición del Día C, que organiza el Club de Creativos.

Como empresario de éxito, Vohra asegura que no dudaría en emprender hoy en día en España, a pesar de la situación que atraviesa el país. “Es el mejor momento para emprender e invertir. La crisis pasará algún día y lo que quedará es un país de 50 millones de personas con una economía grande que volverá crecer”, apunta Vohra, y no lo dice por el hecho de que España se haya convertido en solo tres años en el primer mercado de la marca Bulldog.

Aunque vive en Nueva York, la evolución de Bulldog en España (tercera ginebra premium) y su presencia en otros países europeos le hace visitar con frecuencia el viejo continente. Eso le ha servido para detectar la gran diferencia que existe en la cultura de emprendedores entre EE UU y Europa. “En Estado Unidos la sociedad glorifica a los emprendedores y considera que es lo mejor que uno puede hacer por uno mismo, por su familia y por su país”.

Hay dos posturas ante la crisis, según Vohra, la de aquellos que se escudan en ella para no cambiar, la mayoría en España, y los que consideran que es el momento idóneo para el cambio, los menos. “Los primeros no dejan de recordar que hay un 25% de parados y que ellos tienen trabajo, y deben quedarse donde están y no cambiar nada porque, aunque odian su trabajo y no les hace feliz, están relativamente cómodo y ganan algo de dinero. En el otro polo están los que aprovechan el momento para analizar su vida. ¿Me gusta lo que hago? ¿Soy feliz? ¿Estoy dejando pasar la vida sin hacer algo que me llena? A estas personas me gustaría decirles que tenemos una capacidad de cambiar nuestras vidas mucho mayor de lo que nos pensamos. Lo importante es tener clara la idea. Para desarrollarla no hay mejores ni peores momentos”.

Hasta la fecha nadie ha intentado comprarle su marca, “aunque es cierto que al principio me llamaban loco y ahora empiezan a acercarse”. Pero Vohra tiene claro que hoy por hoy Bulldog no está a la venta. “Tenemos muchas oportunidades de crecimiento y me estoy divirtiendo como nunca. Dentro de cinco años no sé qué pasará, pero hoy por hoy no vendo”. Tampoco le preocupa demasiado seguir lanzando marcas. “No soy ambicioso, hago cosas que nunca haría si fuera banquero, me siento feliz, conozco el trabajo y estoy disfrutando”.

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Nueva York. 2007. Una noche cualquiera. Anshuman Vohra ha salido de copas con sus amigos. Todos son ejecutivos que no llegan a la treintena. Todos han triunfado en el mundo de las finanzas. Y todos beben vodka… menos uno, Anshuman, que pide ginebra.

Este hecho, aparentemente nada trascendente, cambió la vida de Vohra. En aquel bar, el camarero contaba en su barra con 50 marcas de vodka… y tan solo 2 de ginebra. ¿Era una señal? ¿Tenía delante una oportunidad de mercado clara?

En realidad, nada de esto se hubiera planteado si no fuera porque este profesional especializado en banca de inversión, y con un puesto envidiado por muchos en JP Morgan, no se divertía en su trabajo. “No me gustaba lo que hacía”, explica Vohra, “y sin embargo sospechaba que el mundo de la ginebra me podía divertir mucho”. Así empezó su trayectoria como emprendedor.

Dice Anshuman Vohra que la gente se piensa demasiado todo lo que hace. “No digo que no haya que pensar las cosas pero una vez te das cuenta qué es lo que quieres, no merece la pena seguir dando vueltas sobre si tu decisión es la adecuada o no. Simplemente hay que recorrer el camino. Si llegas donde quieres, genial. Si no, quédate con lo que has aprendido y a otra cosa”.

Fruto de todas estas reflexiones nace Bulldog, una ginebra diferente, moderna, exótica, Premium y que además tiene nombre de perro. Vohra contó cómo creó la marca en la novena edición del Día C, que organiza el Club de Creativos.

Como empresario de éxito, Vohra asegura que no dudaría en emprender hoy en día en España, a pesar de la situación que atraviesa el país. “Es el mejor momento para emprender e invertir. La crisis pasará algún día y lo que quedará es un país de 50 millones de personas con una economía grande que volverá crecer”, apunta Vohra, y no lo dice por el hecho de que España se haya convertido en solo tres años en el primer mercado de la marca Bulldog.

Aunque vive en Nueva York, la evolución de Bulldog en España (tercera ginebra premium) y su presencia en otros países europeos le hace visitar con frecuencia el viejo continente. Eso le ha servido para detectar la gran diferencia que existe en la cultura de emprendedores entre EE UU y Europa. “En Estado Unidos la sociedad glorifica a los emprendedores y considera que es lo mejor que uno puede hacer por uno mismo, por su familia y por su país”.

Hay dos posturas ante la crisis, según Vohra, la de aquellos que se escudan en ella para no cambiar, la mayoría en España, y los que consideran que es el momento idóneo para el cambio, los menos. “Los primeros no dejan de recordar que hay un 25% de parados y que ellos tienen trabajo, y deben quedarse donde están y no cambiar nada porque, aunque odian su trabajo y no les hace feliz, están relativamente cómodo y ganan algo de dinero. En el otro polo están los que aprovechan el momento para analizar su vida. ¿Me gusta lo que hago? ¿Soy feliz? ¿Estoy dejando pasar la vida sin hacer algo que me llena? A estas personas me gustaría decirles que tenemos una capacidad de cambiar nuestras vidas mucho mayor de lo que nos pensamos. Lo importante es tener clara la idea. Para desarrollarla no hay mejores ni peores momentos”.

Hasta la fecha nadie ha intentado comprarle su marca, “aunque es cierto que al principio me llamaban loco y ahora empiezan a acercarse”. Pero Vohra tiene claro que hoy por hoy Bulldog no está a la venta. “Tenemos muchas oportunidades de crecimiento y me estoy divirtiendo como nunca. Dentro de cinco años no sé qué pasará, pero hoy por hoy no vendo”. Tampoco le preocupa demasiado seguir lanzando marcas. “No soy ambicioso, hago cosas que nunca haría si fuera banquero, me siento feliz, conozco el trabajo y estoy disfrutando”.

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