18 de octubre 2013    /   DIGITAL
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Apps que sí (y cuando digo sí, es sí)

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Como verán en el post de mi compatriota y, sin embargo, apreciadísimo compañero, hay apps que hacen del dispositivo que tienen entre sus manos (al de la pantalla me refiero) un objeto útil. Aunque no funcionen. Como yo sí soy un tipo serio con barba, les voy a enseñar tres ejemplos de aplicaciones que pueden hacerle la vida más fácil o, como poco, algo más agradable.

Fintonic

A mí, que me pagan en gominolas, no me resulta útil pero seguramente sí lo es para los que cobren en alguna moneda más moderna que el maravedí. Fintonic es la versión app del servicio web del mismo nombre. Permite mantener el control de múltiples cuentas (estén en Suiza o no), categorizar los gastos e ingresos para ver en qué se le vuela la pasta e incluso crear presupuestos para racionalizar el gasto. De momento está disponible para iOS y, según sus creadores, pronto en Android.

Cookbooth

Es como el libro de recetas de la señorita Pepis: bonito, delicado y bien empaquetado. La nueva app de cocina es un recetario fotográfico que muestra multitud de platos mediante la acentuación visual del proceso. Los usuarios pueden documentar la evolución de creación de recetas, crear sus propios libros y compartirlos con el resto de clientes. Como guía, existen ya multitud de recetas generadas por cocineros de los que ponen nombres largos a los platos. La app no alimenta pero le falta poco. Gratis y para iOS.

Obsso

Todos llevamos a un pequeño y revoltoso Diógenes en nuestro interior. Tenemos la opción de seguir haciendo acopio de polvo sobre los objetos que no usamos (que uno nunca sabe cuándo va a necesitar una tonelada de estas partículas) o darles salida. Si se encuentran en un estado aprovechable, por obra y gracia de la sharing economy, podemos intercambiar esos cacharros por otros a los que sí podemos dar utilidad. Para eso existe Obsso, un gran escaparate de objetos que han dejado de resultar útiles a sus dueños y que buscan un nuevo corazoncito que llenar. La sublimación del trueque en versión iOS.

Algo de terrorismo en forma de apps en el post de Ricardo Llavador.

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Como verán en el post de mi compatriota y, sin embargo, apreciadísimo compañero, hay apps que hacen del dispositivo que tienen entre sus manos (al de la pantalla me refiero) un objeto útil. Aunque no funcionen. Como yo sí soy un tipo serio con barba, les voy a enseñar tres ejemplos de aplicaciones que pueden hacerle la vida más fácil o, como poco, algo más agradable.

Fintonic

A mí, que me pagan en gominolas, no me resulta útil pero seguramente sí lo es para los que cobren en alguna moneda más moderna que el maravedí. Fintonic es la versión app del servicio web del mismo nombre. Permite mantener el control de múltiples cuentas (estén en Suiza o no), categorizar los gastos e ingresos para ver en qué se le vuela la pasta e incluso crear presupuestos para racionalizar el gasto. De momento está disponible para iOS y, según sus creadores, pronto en Android.

Cookbooth

Es como el libro de recetas de la señorita Pepis: bonito, delicado y bien empaquetado. La nueva app de cocina es un recetario fotográfico que muestra multitud de platos mediante la acentuación visual del proceso. Los usuarios pueden documentar la evolución de creación de recetas, crear sus propios libros y compartirlos con el resto de clientes. Como guía, existen ya multitud de recetas generadas por cocineros de los que ponen nombres largos a los platos. La app no alimenta pero le falta poco. Gratis y para iOS.

Obsso

Todos llevamos a un pequeño y revoltoso Diógenes en nuestro interior. Tenemos la opción de seguir haciendo acopio de polvo sobre los objetos que no usamos (que uno nunca sabe cuándo va a necesitar una tonelada de estas partículas) o darles salida. Si se encuentran en un estado aprovechable, por obra y gracia de la sharing economy, podemos intercambiar esos cacharros por otros a los que sí podemos dar utilidad. Para eso existe Obsso, un gran escaparate de objetos que han dejado de resultar útiles a sus dueños y que buscan un nuevo corazoncito que llenar. La sublimación del trueque en versión iOS.

Algo de terrorismo en forma de apps en el post de Ricardo Llavador.

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