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9 de mayo 2014    /   CREATIVIDAD
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Aprendiendo a llevar una vida slow

9 de mayo 2014    /   CREATIVIDAD     por          
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Una vida con prisas es contraria a la creatividad.

Una vida slow, una vida pausada, es incompatible con los horarios españoles, las comuniones y los grupos de Whatsapp de antiguos alumnos (lo siento, ahora soy otro). Sobre los horarios no tenemos control, pero podemos tomar las riendas en otros aspectos de nuestra vida.

¿Desayunar o comenzar con los telediarios?

Empezar el día desayunando con los telediarios es la mejor manera amargarse la mañana.
Desayunar o alterarse
La energía se pierde en insultar a corruptos y estafadores, en ver imágenes de catástrofes, guerras y charcos de sangre. Hay quien cambia los telediarios por las redes sociales, pero el resultado es el mismo: ir «calentito» al trabajo.
¿Realmente necesitamos información nefasta a primera hora de la mañana?
Para mí, toda la información que necesito cabe en un vistazo a la portada de Yahoo antes de acceder a mi correo electrónico.

¿Conducir a velocidad de abuelo o ir cabreado a todas partes?

He descubierto que conduciendo a velocidad de abuelo (respetando los límites de velocidad) llego a todas partes. Curioso, ¿verdad?
Conducir o cabrearse
Los otros conductores corren… para reclamar un lugar ante el semáforo (adelantándose unos a otros en apenas unos metros). Tranquiliza no estar en la marabunta.
Además, cuando uno va a velocidad de abuelo resta importancia a las barrabasadas y torpezas ajenas. Alarga la vida, creedme. Uno no sabe si el conductor al que insultas es un nuevo vecino o el cliente interesado en comprar la casa.

¿Ver series o vivir?

Cuando hablo de ver series también me refiero a seguir o participar en cualquier otra actividad donde una comunidad hace un recuento de qué has hecho. La última serie que seguí al día fue Breaking Bad, y con verdadero gusto.
Ver series o vivir
Conocí a una chica que me dijo seguir cuarenta y cinco series a la vez. No vivía de hacer reviews (lo que justificaría el atracón). Ella quería demostrar a la «comunidad bloguera» que estaba al día con las emisiones recientes.
Me miró con desdén cuando dije que solo seguía tres. No le dije que era guionista. Cuando uno es guionista o escritor o artista tiene que HACER más que seguir. Uno debe ser más creador que espectador. Ser creador es slow; ser espectador supone para algunas personas llevar una vida vicaria.
Cuando no escribo solo veo las series que me interesan y cuando me interesan (antiguas o nuevas) o leo novelas o sobre asuntos que me interesan y que están lejos de modas y tendencias. Pienso en personajes como Picasso, que basó el cubismo en estilos artísticos muertos. Esto es como rebuscar en un baúl: cuanto más al fondo están las cosas, más importantes; arriban están las cosas etiquetadas como «ahí mismo». Las cosas «ahí mismo» son las modas, las tendencias, las vanguardias.

¿Cocinar o abrir latas?

La jornada partida impide a muchas personas comer en casa o tener tiempo para preparar una comida en condiciones. Una opción sería hacerla la noche anterior y dejarla reposar. Sin embargo, abrir latas o poner pizzas al microondas teniendo tiempo por delante o un fin de semana o en vacaciones es, para mí, un acto triste. A menudo se abre latas para atender las obligaciones de otros… que no es precisamente comer: «¡responde mis whatsapps!», «¡lee mi blog!», «!resuelve mis dudas…!» Hay que darle una patada a todo esto. Cocinar es sagrado.
Buscar una receta, ir a pie a comprar los ingredientes y cocinar es un proceso slow.
Uno prefiere leer una receta en vez del resultado del último Consejo de Ministros. Hacer una receta a embarcarse en una discusión online. Es el mismo tiempo para una cosa que para otra. Además, tu familia agradece que hagas pollo a la miel con dátiles y cuscus que hablarles del Gobierno o asesinatos.
En general, hacer cosas con las manos es reconfortante. (Escribir no cuenta). Cosas como el bricolaje o adecentar el jardín, aprender a reparar el coche o hacer de fontanero ayuda a desconectar y a ordenar las ideas. Realmente, las ideas están dentro; queramos o no, recibimos estímulos. Estar pegado a lo inmediato, a las redes sociales y la rapidez de los demás impide que la creatividad se desarrolle. No concibo a Da Vinci pintando la Mona Lisa, diseñando inventos e investigando sobre la Naturaleza entre requerimientos digitales, tras desayunar con el parte de asesinatos y tropelías políticas.

Una vida con prisas es contraria a la creatividad.

Una vida slow, una vida pausada, es incompatible con los horarios españoles, las comuniones y los grupos de Whatsapp de antiguos alumnos (lo siento, ahora soy otro). Sobre los horarios no tenemos control, pero podemos tomar las riendas en otros aspectos de nuestra vida.

¿Desayunar o comenzar con los telediarios?

Empezar el día desayunando con los telediarios es la mejor manera amargarse la mañana.
Desayunar o alterarse
La energía se pierde en insultar a corruptos y estafadores, en ver imágenes de catástrofes, guerras y charcos de sangre. Hay quien cambia los telediarios por las redes sociales, pero el resultado es el mismo: ir «calentito» al trabajo.
¿Realmente necesitamos información nefasta a primera hora de la mañana?
Para mí, toda la información que necesito cabe en un vistazo a la portada de Yahoo antes de acceder a mi correo electrónico.

¿Conducir a velocidad de abuelo o ir cabreado a todas partes?

He descubierto que conduciendo a velocidad de abuelo (respetando los límites de velocidad) llego a todas partes. Curioso, ¿verdad?
Conducir o cabrearse
Los otros conductores corren… para reclamar un lugar ante el semáforo (adelantándose unos a otros en apenas unos metros). Tranquiliza no estar en la marabunta.
Además, cuando uno va a velocidad de abuelo resta importancia a las barrabasadas y torpezas ajenas. Alarga la vida, creedme. Uno no sabe si el conductor al que insultas es un nuevo vecino o el cliente interesado en comprar la casa.

¿Ver series o vivir?

Cuando hablo de ver series también me refiero a seguir o participar en cualquier otra actividad donde una comunidad hace un recuento de qué has hecho. La última serie que seguí al día fue Breaking Bad, y con verdadero gusto.
Ver series o vivir
Conocí a una chica que me dijo seguir cuarenta y cinco series a la vez. No vivía de hacer reviews (lo que justificaría el atracón). Ella quería demostrar a la «comunidad bloguera» que estaba al día con las emisiones recientes.
Me miró con desdén cuando dije que solo seguía tres. No le dije que era guionista. Cuando uno es guionista o escritor o artista tiene que HACER más que seguir. Uno debe ser más creador que espectador. Ser creador es slow; ser espectador supone para algunas personas llevar una vida vicaria.
Cuando no escribo solo veo las series que me interesan y cuando me interesan (antiguas o nuevas) o leo novelas o sobre asuntos que me interesan y que están lejos de modas y tendencias. Pienso en personajes como Picasso, que basó el cubismo en estilos artísticos muertos. Esto es como rebuscar en un baúl: cuanto más al fondo están las cosas, más importantes; arriban están las cosas etiquetadas como «ahí mismo». Las cosas «ahí mismo» son las modas, las tendencias, las vanguardias.

¿Cocinar o abrir latas?

La jornada partida impide a muchas personas comer en casa o tener tiempo para preparar una comida en condiciones. Una opción sería hacerla la noche anterior y dejarla reposar. Sin embargo, abrir latas o poner pizzas al microondas teniendo tiempo por delante o un fin de semana o en vacaciones es, para mí, un acto triste. A menudo se abre latas para atender las obligaciones de otros… que no es precisamente comer: «¡responde mis whatsapps!», «¡lee mi blog!», «!resuelve mis dudas…!» Hay que darle una patada a todo esto. Cocinar es sagrado.
Buscar una receta, ir a pie a comprar los ingredientes y cocinar es un proceso slow.
Uno prefiere leer una receta en vez del resultado del último Consejo de Ministros. Hacer una receta a embarcarse en una discusión online. Es el mismo tiempo para una cosa que para otra. Además, tu familia agradece que hagas pollo a la miel con dátiles y cuscus que hablarles del Gobierno o asesinatos.
En general, hacer cosas con las manos es reconfortante. (Escribir no cuenta). Cosas como el bricolaje o adecentar el jardín, aprender a reparar el coche o hacer de fontanero ayuda a desconectar y a ordenar las ideas. Realmente, las ideas están dentro; queramos o no, recibimos estímulos. Estar pegado a lo inmediato, a las redes sociales y la rapidez de los demás impide que la creatividad se desarrolle. No concibo a Da Vinci pintando la Mona Lisa, diseñando inventos e investigando sobre la Naturaleza entre requerimientos digitales, tras desayunar con el parte de asesinatos y tropelías políticas.

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Opiniones 26
  • Niño, no puedo estar más de acuerdo contigo. Hoy he ido en bicicleta a comprar ingredientes parta una receta y en placer de hacerla sólo fue superado por el de chuparme los dedos al terminar. La vida es ahora y aquí y si corremos para llegar a todos lados nos perdemos el precioso e inigualable hoy!. Me he enamorado de ti y de tu manera de escribir. Un abrazo

  • Cocinando y conduciendo se tienen grandes ideas. He terminado hace poco un libro de Steinbeck de viajes, donde hace un canto a todo lo que se piensa mientras se conduce con calma, te copio solo un trozo.
    «If one has driven a car over many yearse, as I have, nearly all reactions have become automatic. One does not think about what to do. Nearly all the driving technique is deeply buried in a machine-lie unconscious. This being so, a large area of the concious mind is left free for thinking.»

  • Tener un hijo y que éste tarde una vida sólo para contemplar dónde va una hormiga te garantizo que te vuelve slow, really slow.
    Todos esos ejemplos sirven para darse cuenta de que a veces Vivir es un detalle que a menudo olvidamos.
    Gracias por recordarnos que la Vida es más Vida cuando es slow 😉

  • Muy buen artículo, para los que nos gusta la vida slow y disfrutar un poco de lo que nos rodea es agradable leer algo así.
    Veo gente mentalmente triturada. Gente que se levanta lo más tarde posible porque estuvo hasta las tanta mirando Facebook o leyendo noticias en la cama antes de dormir, y luego va con prisas a todos lados. Gente que se mete en el metro a toda hostia y te arrastra a ti a donde quiera que vayas. (¿Has probado alguna vez a ponerte música chill-out en mitad de una marabunta?), gente que nunca tiene tiempo de nada excepto para perderlo en naderías…
    …en definitiva, que mucha gente se queja por gusto. Otra no, y sabemos disfrutar del tiempo. Poco o mucho, pero se hace.
    Hala, que tengo que encender fogones que hoy toca paella. ¡Buen domingo!

    • Sí, así es. Cuando era joven y sólo había dos canales no podía dormir si no encontraba antes en la tele una imagen placentera. Ahora simplemente apago la tele media hora antes de irme a la cama. Y con la pantalla en negro leo un poquito un libro en papel.
      Gracias, Toni.

  • Aprender a vivir slow o simplemente vivir la vida.
    Cuando paso el tiempo imbuida en redes sociales e internet solo tengo la sensación de estar entreteniendome, matando el tiempo. Cuando hago cualquier otra cosa tengo sensación de vivir la vida. Y lo último mola mucho más.

  • Qué te voy a decir que no te haya dicho ya… 🙂 Absolutamente de acuerdo, y curiosamente me siento identificada con todos los ejemplos que indicas.
    Un fuerte abrazo.

  • Bueno yorokubo me hace el día de nuevo, Buen articulo, me fascino. y definitivamente necesitaba leerlo, hay que priorizar una vida slow.
    Saludos y gracias por haber redactado este articulo.

  • Esta mañana he salido con tiempo hacia el trabajo, no está lejos y he ido paseando. Justo al salir, en el supermercado de cerca de casa, un chaval africano que suele parar a pedir allí. Cuando bajo a comprar le pillo algo y le saludo, hoy no he entrado pero me ha dicho hola y le he dado un eurete. Un poquito más adelante una de esas panaderías que proliferan como setas y aparentan más de lo que luego son, os lo digo yo que me hecho 200 km para comprar madalenas y pan,solo comería pan, un señor, en su cincuentena, de aspecto eslavo con su cestita, si cestita, de mimbre, su libro y sus gafas en la punta de la nariz, le he dicho si quería un café y se le ha alegrado la cara, resultó ser polaco y haber trabajado en la construcción. Total que entre una cosa y otra se me ha hecho tarde, he tenido que correr y encima dar un rodeo para no pasar por la puerta del otro supermercado, el que me cae cerca del trabajo, pues en la puerta suele parar una senegalesa que parece la misma Prissy de Lo que el viento se llevo y que siempre sonriente y parlanchina si me pilla me hunde la mañana. Y es que lo mio son los supermercados, me meto en uno y compro para un mes, y así me olvido que como cantaban unos ratones que salían en la tele cuando las series eran como el Coche Fantastico; «O que pesadez, siempre buscando la comida».

  • Pero se debe asumir que con esta vida en teoría te reporta menos alegrías económicas, al menos yo creo que es una consecuencia. Yo llevo 2 meses así con este plan y que gustazo, después de 4 años sin poner una pausa a mi vida. Gano menos pasta eso sí, pero la salud que estoy ganando…

  • Totalmente de acuerdo. Muchas veces pienso en ir a vivir a un país slow. Y también me pregunto por qué hay que ir tan deprisa. Yo me siento slow, cuando voy deprisa todo me sale peor, me equivoco y no puedo dar lo mejor de mi. Gracias.

  • Me encanta tu forma de contarlo. Yo, y afortunadamente creo, que muchas personas hemos adoptado esa forma de vida de manera intuitiva y para no volvernos locos del todo.
    Solo una cosa disiento: Que tenemos las mejores conservas del mundo!! jajaja, Tu dame una lata de ventresca o de Anchoas de Santoña y te quedas la pizza pa ti.

  • Hola! Me encanta tu propuesta. A lo largo de mi vida muchas veces fui criticada por llevar una vida slow y muchas personas sentenciaban que así no iba a llegar a ningún lado. Hoy estoy firmente convencida de que la vida slow vale la pena puesto que en el fondo no es ni más ni menos que un poco de sabiduría para la vida…

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