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1 de febrero 2016    /   ENTRETENIMIENTO
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El Arca (congelada) de Noé, cenizas extraterrestres y los pedos de Beethoven

1 de febrero 2016    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Las aguas de la enciclopedia más famosa de la Red bajan revueltas esta semana. Uno de los miembros de la junta que gobierna Wikipedia se ha visto obligado a dimitir tras el voto de no confianza emitido por 300 editores de la plataforma, que no estaban satisfechos con su nombramiento porque, al parecer, estuvo involucrado en un acuerdo turbio entre Apple y Google para no robarse ingenieros.

La noticia demuestra una vez más que la wiki está en manos de sus voluntarios, creadores altruistas de contenido que nutren las estanterías digitales más repletas de las tres uves dobles para regocijo de los que gozamos devorando anécdotas. Si la semana pasada aprendiste que la guerra más corta de la historia se libró en Zanzíbar y que las zapaterías de principios del siglo XX usaban rayos X en lugar de calzadores, hoy tienes una nueva oportunidad de acostarte sabiendo siete cosas más.

Las tatuajes de la Comunidad del Anillo

Cuenta con mi espada. Y cuenta con mi arco. Y con mi hacha…. mejor no cuentes. La escena más famosa de la primera película de la trilogía El señor de los anillos tiene una intrahistoria que no deja en el mejor lugar al actor John Rhys Davies, que encarnó al enano Gimli en la gran pantalla. Todos los miembros de la compañía que salió con Frodo de Rivendel rumbo al Monte del Destino grabaron en sus pieles el mismo tatuaje – la palabra «nueve» en un dialecto élfico – salvo él, que no estaba muy contento con la idea. Lo hizo su doble para las escenas de acción. Nadie más indicado para someterse a las agujas en su lugar. Para eso le pagaban, ¿no?

Un chiste de pedos en la Segunda Sinfonía

Es creencia popular que el cuarto y último movimiento de la obra que el virtuoso alemán dedicó a Karl Alois, príncipe de Lichnowsky, pretende reflejar con sus primeros sonidos – que se asemejan a una flatulencia o un eructo – los problemas gastrointestinales del compositor. En palabras del musicólogo Robert Greenberg, «se ha creído prácticamente desde la fecha de su estreno que de eso va esta pieza musical. Beethoven nunca lo refutó; de hecho, puede que lo haya instigado».

El Arca (congelada) de Noé

Todos hemos visitado alguna vez un zoológico, aunque sea de pequeños en una de esas excursiones que organizan las escuelas. Menos probable es que hayamos tenido la fortuna de ver un «zoo congelado», que es como se llaman los centros de conservación donde se almacenan muestras genéticas de miles de animales – vivos, extintos o en peligro de extinción – para proteger sus especies o tratar de devolverlas a la vida. Uno de los proyectos más famosos es el Frozen Ark, el arca congelada de Londres.

Un arma homicida de museo

El 2 de julio de 1881, el presidente de los Estados Unidos, James Garfield, recibió un disparo que acabaría con su vida tras once semanas de convalecencia. El autor del asesinato, Charles Guiteau, utilizó un revólver Bulldog británico para perpetrar su crimen, arma que eligió por razones que no solo tenían que ver con su efectividad. De entre las opciones que tenía a su alcance, escogió una pistola con empuñadura de marfil para que luciera mejor en un museo tras el magnicidio. Durante unos años, tras ser recuperada a principios del siglo XX, se lució en las vitrinas del Smithsonian, pero desapareció y no se ha vuelto a saber de ella.GarfieldBD

El primer hoax

Si te suena el nombre de Louis Daguerre es porque se le considera el padre de la fotografía. Si no te suena el de Hippolyte Bayard es porque su técnica, que pudo haber llegado antes que el daguerrotipo, se anunció más tarde. Un amigo de Daguerre le convenció de posponer la presentación de su avance, privándole de tal honor. Para vengarse, Bayard creó la primera foto manipulada de la historia, Autorretrato de un hombre ahogado, que supuestamente mostraba su cadáver con una inscripción detrás: «El Gobierno, que ha sido demasiado generoso con el señor Daguerre, ha dicho que no puede hacer nada por el señor Bayard, y el pobre desgraciado se ha ahogado a sí mismo». Un hoax tempranero de lo más astuto.

Hippolyte_Bayard_-_Drownedman_1840

Damas y caballeros, ¡pasen y vean!

Si no pulsas el botón de play que está debajo de estas líneas, te perderás gran parte de la historia. ¿Ya le has dado? ¿Te imaginas esta melodía sonando de fondo mientras una voz exclama aquello de «¡comienza la función!»? Es la inconfundible música del circo. Lo que es menos conocido es que la canción se llama Entrance of the Gladiators (La entrada de los gladiadores) y fue compuesta por el checo Julius Fučík con un propósito bien distinto. En realidad es una marcha militar de finales del siglo XIX.

Cenizas extraterrestres

El científico estadounidense Eugene Shoemaker, uno de los pioneros del estudio del espacio, es la primera y de momento única persona cuyas cenizas se han esparcido fuera del planeta Tierra. Tras perder la vida en un accidente de tráfico en 1997, la sonda espacial Lunar Prospector trasladó parte de sus restos a la Luna. Las cenizas de otro astrónomo, Clyde Tombaugh, también viajan a bordo de una sonda, la New Horizons, rumbo a Plutón, el planeta que él mismo descubrió.

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Imágenes: Frozen Ark y Wikimedia Commons

Las aguas de la enciclopedia más famosa de la Red bajan revueltas esta semana. Uno de los miembros de la junta que gobierna Wikipedia se ha visto obligado a dimitir tras el voto de no confianza emitido por 300 editores de la plataforma, que no estaban satisfechos con su nombramiento porque, al parecer, estuvo involucrado en un acuerdo turbio entre Apple y Google para no robarse ingenieros.

La noticia demuestra una vez más que la wiki está en manos de sus voluntarios, creadores altruistas de contenido que nutren las estanterías digitales más repletas de las tres uves dobles para regocijo de los que gozamos devorando anécdotas. Si la semana pasada aprendiste que la guerra más corta de la historia se libró en Zanzíbar y que las zapaterías de principios del siglo XX usaban rayos X en lugar de calzadores, hoy tienes una nueva oportunidad de acostarte sabiendo siete cosas más.

Las tatuajes de la Comunidad del Anillo

Cuenta con mi espada. Y cuenta con mi arco. Y con mi hacha…. mejor no cuentes. La escena más famosa de la primera película de la trilogía El señor de los anillos tiene una intrahistoria que no deja en el mejor lugar al actor John Rhys Davies, que encarnó al enano Gimli en la gran pantalla. Todos los miembros de la compañía que salió con Frodo de Rivendel rumbo al Monte del Destino grabaron en sus pieles el mismo tatuaje – la palabra «nueve» en un dialecto élfico – salvo él, que no estaba muy contento con la idea. Lo hizo su doble para las escenas de acción. Nadie más indicado para someterse a las agujas en su lugar. Para eso le pagaban, ¿no?

Un chiste de pedos en la Segunda Sinfonía

Es creencia popular que el cuarto y último movimiento de la obra que el virtuoso alemán dedicó a Karl Alois, príncipe de Lichnowsky, pretende reflejar con sus primeros sonidos – que se asemejan a una flatulencia o un eructo – los problemas gastrointestinales del compositor. En palabras del musicólogo Robert Greenberg, «se ha creído prácticamente desde la fecha de su estreno que de eso va esta pieza musical. Beethoven nunca lo refutó; de hecho, puede que lo haya instigado».

El Arca (congelada) de Noé

Todos hemos visitado alguna vez un zoológico, aunque sea de pequeños en una de esas excursiones que organizan las escuelas. Menos probable es que hayamos tenido la fortuna de ver un «zoo congelado», que es como se llaman los centros de conservación donde se almacenan muestras genéticas de miles de animales – vivos, extintos o en peligro de extinción – para proteger sus especies o tratar de devolverlas a la vida. Uno de los proyectos más famosos es el Frozen Ark, el arca congelada de Londres.

Un arma homicida de museo

El 2 de julio de 1881, el presidente de los Estados Unidos, James Garfield, recibió un disparo que acabaría con su vida tras once semanas de convalecencia. El autor del asesinato, Charles Guiteau, utilizó un revólver Bulldog británico para perpetrar su crimen, arma que eligió por razones que no solo tenían que ver con su efectividad. De entre las opciones que tenía a su alcance, escogió una pistola con empuñadura de marfil para que luciera mejor en un museo tras el magnicidio. Durante unos años, tras ser recuperada a principios del siglo XX, se lució en las vitrinas del Smithsonian, pero desapareció y no se ha vuelto a saber de ella.GarfieldBD

El primer hoax

Si te suena el nombre de Louis Daguerre es porque se le considera el padre de la fotografía. Si no te suena el de Hippolyte Bayard es porque su técnica, que pudo haber llegado antes que el daguerrotipo, se anunció más tarde. Un amigo de Daguerre le convenció de posponer la presentación de su avance, privándole de tal honor. Para vengarse, Bayard creó la primera foto manipulada de la historia, Autorretrato de un hombre ahogado, que supuestamente mostraba su cadáver con una inscripción detrás: «El Gobierno, que ha sido demasiado generoso con el señor Daguerre, ha dicho que no puede hacer nada por el señor Bayard, y el pobre desgraciado se ha ahogado a sí mismo». Un hoax tempranero de lo más astuto.

Hippolyte_Bayard_-_Drownedman_1840

Damas y caballeros, ¡pasen y vean!

Si no pulsas el botón de play que está debajo de estas líneas, te perderás gran parte de la historia. ¿Ya le has dado? ¿Te imaginas esta melodía sonando de fondo mientras una voz exclama aquello de «¡comienza la función!»? Es la inconfundible música del circo. Lo que es menos conocido es que la canción se llama Entrance of the Gladiators (La entrada de los gladiadores) y fue compuesta por el checo Julius Fučík con un propósito bien distinto. En realidad es una marcha militar de finales del siglo XIX.

Cenizas extraterrestres

El científico estadounidense Eugene Shoemaker, uno de los pioneros del estudio del espacio, es la primera y de momento única persona cuyas cenizas se han esparcido fuera del planeta Tierra. Tras perder la vida en un accidente de tráfico en 1997, la sonda espacial Lunar Prospector trasladó parte de sus restos a la Luna. Las cenizas de otro astrónomo, Clyde Tombaugh, también viajan a bordo de una sonda, la New Horizons, rumbo a Plutón, el planeta que él mismo descubrió.

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Imágenes: Frozen Ark y Wikimedia Commons

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