fbpx
14 de enero 2014    /   CIENCIA
por
 

Así fue como nos salieron las patas

14 de enero 2014    /   CIENCIA     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Nuevos restos fósiles de una criatura de transición entre los peces y los animales con patas, que vivió hace 375 millones de años, iluminan hoy un capítulo clave de la evolución de los seres vivos. La especie, bautizadaTiktaalik roseaefue calificada de “eslabón perdido” por sus descubridores en 2006 y utilizada para humillar a los creacionistas, que sostienen que la evolución no existe ya que los animales fueron creados tal cual por Dios y, por lo tanto, no hay fósiles transicionales. Ahora, los nuevos restos sugieren que las patas traseras de los tetrápodos (los animales con cuatro extremidades) nacieron a partir de aletas traseras ya mejoradas de los peces y no cuando los vertebrados ya estaban en tierra firme.

1tik
Recreación artística del ‘Tiktaalik roseae’/U. Chicago

(Artículo de Materia Ciencia)

“Las teorías anteriores, basadas en los mejores datos disponibles, proponen que hubo un cambio en la locomoción desde la tracción delantera de los peces a la tracción en las cuatro ruedas en los tetrápodos”, resume en un comunicado el biólogo Neil Shubin, de la Universidad de Chicago. “Pero parece que este cambio comenzó en realidad en los peces, no en los animales con extremidades”.

El Tiktaalik, cuyos restos fueron hallados en el norte de Canadá, era un pez de aletas lobuladas con una gran cabeza plana y dientes afilados. Llegaba a medir poco menos de tres metros. Los investigadores lo comparan con un cruce entre un pez y un cocodrilo, ya que cazaba en ambientes de agua dulce poco profundos. Tenía, según destacan en su comunicado, agallas, escamas y aletas, pero también características típicas de los tetrápodos, como un cuello móvil, una caja torácica robusta y pulmones primitivos. Sus grandes aletas delanteras poseían hombros, codos y muñecas parciales.

Hasta la fecha, sólo se habían analizado restos de la parte delantera del Tiktaalik. Hoy, un equipo de científicos capitaneado por Shubin publica en la revista PNAS un estudio de su pelvis y de restos parciales de una aleta pélvica. Según este trabajo, el pez poseía crestas en la cadera para la inserción de potentes músculos para mover las aletas. Y sus aletas traseras eran tan largas como las delanteras.

“Es razonable suponer que, con esos grandes radios de la aleta, Tiktaalik utilizaba sus aletas traseras para nadar, como un remo. Pero es posible que también pudiera caminar con ellas. Los peces pulmonados africanos actuales tienen similares pelvis de gran tamaño y en 2011 mostramos que caminan bajo el agua, en el fondo”, señala Shubin.

Nuevos restos fósiles de una criatura de transición entre los peces y los animales con patas, que vivió hace 375 millones de años, iluminan hoy un capítulo clave de la evolución de los seres vivos. La especie, bautizadaTiktaalik roseaefue calificada de “eslabón perdido” por sus descubridores en 2006 y utilizada para humillar a los creacionistas, que sostienen que la evolución no existe ya que los animales fueron creados tal cual por Dios y, por lo tanto, no hay fósiles transicionales. Ahora, los nuevos restos sugieren que las patas traseras de los tetrápodos (los animales con cuatro extremidades) nacieron a partir de aletas traseras ya mejoradas de los peces y no cuando los vertebrados ya estaban en tierra firme.

1tik
Recreación artística del ‘Tiktaalik roseae’/U. Chicago

(Artículo de Materia Ciencia)

“Las teorías anteriores, basadas en los mejores datos disponibles, proponen que hubo un cambio en la locomoción desde la tracción delantera de los peces a la tracción en las cuatro ruedas en los tetrápodos”, resume en un comunicado el biólogo Neil Shubin, de la Universidad de Chicago. “Pero parece que este cambio comenzó en realidad en los peces, no en los animales con extremidades”.

El Tiktaalik, cuyos restos fueron hallados en el norte de Canadá, era un pez de aletas lobuladas con una gran cabeza plana y dientes afilados. Llegaba a medir poco menos de tres metros. Los investigadores lo comparan con un cruce entre un pez y un cocodrilo, ya que cazaba en ambientes de agua dulce poco profundos. Tenía, según destacan en su comunicado, agallas, escamas y aletas, pero también características típicas de los tetrápodos, como un cuello móvil, una caja torácica robusta y pulmones primitivos. Sus grandes aletas delanteras poseían hombros, codos y muñecas parciales.

Hasta la fecha, sólo se habían analizado restos de la parte delantera del Tiktaalik. Hoy, un equipo de científicos capitaneado por Shubin publica en la revista PNAS un estudio de su pelvis y de restos parciales de una aleta pélvica. Según este trabajo, el pez poseía crestas en la cadera para la inserción de potentes músculos para mover las aletas. Y sus aletas traseras eran tan largas como las delanteras.

“Es razonable suponer que, con esos grandes radios de la aleta, Tiktaalik utilizaba sus aletas traseras para nadar, como un remo. Pero es posible que también pudiera caminar con ellas. Los peces pulmonados africanos actuales tienen similares pelvis de gran tamaño y en 2011 mostramos que caminan bajo el agua, en el fondo”, señala Shubin.

Compártelo twitter facebook whatsapp
¿Es sano compartir saliva con tu perro?
‘Eso no estaba en mi libro de Historia natural’: un bestiario explicado con cultura pop
Las ilustraciones con las que Ramón y Cajal demostró cómo funciona el cerebro
Polvo eres y en líquido te convertirás… si quieres
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 5
  • Pero, ¿de verdad os creéis eso? En serio, por favor, mirad la lograda imagen… ¿de verdad creéis que algo tan complejo como nosotros sale de eso (ah, y de millones y millones de años)? VEEEEEENNNNNGAAAAA… Sois muy believers… Joder, hemos pasado de creernos cualquier cosa, de lo que dice el de la bata negra y cuello blanco a lo que dice el de la bata blanca y gafas. ¡Viva!

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *