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7 de julio 2016    /   BRANDED CONTENT
 

¿Sabes distinguir un diseño inteligente?

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Si hace un tiempo el diseño era una capa de belleza que se añadía a un objeto inerte, en la actualidad tiene la responsabilidad de mejorar objetos  y que estén en relación constante con el usuario.

Es decir: el diseño no sólo hace más atractivos los objetos.

Sino que les hace cumplir mejor su función, solucionar más problemas y adaptarse a más necesidades.

Estos son algunos ejemplos de diseños «smart»:

  1. LOS QUE INCORPORAN UNA CAPA TECNOLÓGICA

Actualmente, la tecnología permite que los objetos y los espacios interactúen con las personas. Son objetos y espacios inteligentes. Los diseñadores de esos objetos y espacios no pueden obviar esa capa tecnológica. Ahora, diseñar implica también integrar. «Hoy en día, cualquier objeto puede tener vida propia e interactuar con su usuario», reflexiona Antoni Garrell, Director General de la Fundación para ESDi (FUNDIT) y profesor del centro, que pone como ejemplo un brick de leche que avisara al usuario cuando se acerca su fecha de caducidad.

2. LOS QUE SE ADAPTAN

No todos los diseños inteligentes están relacionados con la tecnología. Un diseño versátil que se adapta a lo largo del tiempo y en función de las necesidades cumpliendo distintas funciones es también un «smart design».

Un diseñador inteligente hará que sus diseños sean flexibles. «En la medida de lo posible, cada diseño debe ser único, como única es cada persona. El smart design debe hacer gala de una adaptabilidad constante a la propia evolución de las personas», comenta Garrell.

3. LOS QUE RECONVIERTEN Y RECICLAN

Dar un nuevo uso a un objeto o espacio que tradicionalmente servía para otra cosa es diseño inteligente. Por ejemplo, la utilización de objetos industriales como palés para hacer mobiliario doméstico, la rehabilitación de un espacio de almacenaje para uso comercial o la reconversión de un objeto en otro con una función diferente.

4. LOS QUE OPTIMIZAN LOS COSTES

Otra forma de diseñar inteligentemente es pensar en la forma de solucionar el mismo problema a un coste menor. También son más inteligentes aquellos que tienen en cuenta la sostenibilidad y la ergonomía.

5. LOS QUE BUSCAN LA SENCILLEZ

¿Debe el smart design hacer apología de su inteligencia? El Director General de FUNDIT cree que no. «La buena tecnología en los productos es la que no se percibe».

smart design

Ante este panorama cambiante, las escuelas de diseño no pueden conformarse con la adaptación al cambio, sino que deben convertirse en «pitonisas» y acertar lo que el mercado profesional querrá de sus alumnos unos años después. «La finalidad de toda escuela es formar a las personas en aquellos conocimientos que serán requeridos en el momento que el estudiante de hoy se convierta en profesional mañana», explica Garrell. «Hay que formar a los futuros profesionales con la mirada puesta a cuatro o cinco años vista».

El nuevo Bachelor in Smart Design de ESDI, que tiene la categoría académica de doble titulación, pretende enseñar a los diseñadores a reinventar la cotidianidad diseñando mobiliario urbano y doméstico, espacios e indumentaria inteligentes con la vista puesta en esos cambios que aún no han ocurrido.

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Si hace un tiempo el diseño era una capa de belleza que se añadía a un objeto inerte, en la actualidad tiene la responsabilidad de mejorar objetos  y que estén en relación constante con el usuario.

Es decir: el diseño no sólo hace más atractivos los objetos.

Sino que les hace cumplir mejor su función, solucionar más problemas y adaptarse a más necesidades.

Estos son algunos ejemplos de diseños «smart»:

  1. LOS QUE INCORPORAN UNA CAPA TECNOLÓGICA

Actualmente, la tecnología permite que los objetos y los espacios interactúen con las personas. Son objetos y espacios inteligentes. Los diseñadores de esos objetos y espacios no pueden obviar esa capa tecnológica. Ahora, diseñar implica también integrar. «Hoy en día, cualquier objeto puede tener vida propia e interactuar con su usuario», reflexiona Antoni Garrell, Director General de la Fundación para ESDi (FUNDIT) y profesor del centro, que pone como ejemplo un brick de leche que avisara al usuario cuando se acerca su fecha de caducidad.

2. LOS QUE SE ADAPTAN

No todos los diseños inteligentes están relacionados con la tecnología. Un diseño versátil que se adapta a lo largo del tiempo y en función de las necesidades cumpliendo distintas funciones es también un «smart design».

Un diseñador inteligente hará que sus diseños sean flexibles. «En la medida de lo posible, cada diseño debe ser único, como única es cada persona. El smart design debe hacer gala de una adaptabilidad constante a la propia evolución de las personas», comenta Garrell.

3. LOS QUE RECONVIERTEN Y RECICLAN

Dar un nuevo uso a un objeto o espacio que tradicionalmente servía para otra cosa es diseño inteligente. Por ejemplo, la utilización de objetos industriales como palés para hacer mobiliario doméstico, la rehabilitación de un espacio de almacenaje para uso comercial o la reconversión de un objeto en otro con una función diferente.

4. LOS QUE OPTIMIZAN LOS COSTES

Otra forma de diseñar inteligentemente es pensar en la forma de solucionar el mismo problema a un coste menor. También son más inteligentes aquellos que tienen en cuenta la sostenibilidad y la ergonomía.

5. LOS QUE BUSCAN LA SENCILLEZ

¿Debe el smart design hacer apología de su inteligencia? El Director General de FUNDIT cree que no. «La buena tecnología en los productos es la que no se percibe».

smart design

Ante este panorama cambiante, las escuelas de diseño no pueden conformarse con la adaptación al cambio, sino que deben convertirse en «pitonisas» y acertar lo que el mercado profesional querrá de sus alumnos unos años después. «La finalidad de toda escuela es formar a las personas en aquellos conocimientos que serán requeridos en el momento que el estudiante de hoy se convierta en profesional mañana», explica Garrell. «Hay que formar a los futuros profesionales con la mirada puesta a cuatro o cinco años vista».

El nuevo Bachelor in Smart Design de ESDI, que tiene la categoría académica de doble titulación, pretende enseñar a los diseñadores a reinventar la cotidianidad diseñando mobiliario urbano y doméstico, espacios e indumentaria inteligentes con la vista puesta en esos cambios que aún no han ocurrido.

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