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21 de noviembre 2018    /   CINE/TV
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‘La balada de Buster Scruggs’: los Coen contra un siglo de guion

21 de noviembre 2018    /   CINE/TV     por          
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Mata a tus amantes, se repiten a sí mismos los viejos guionistas; insisten los manuales de guion. Mata a los personajes, las escenas, los diálogos que amas porque pueden estorbar en tu trabajo.

¿Cuánto aman los Coen a sus criaturas de La balada de Buster Scruggs? Los hermanos se deshacen de los personajes apenas empiezan sus aventuras. Aquí no hay un homenaje al western. Es un asalto a la diligencia de un siglo de guion. Balas contra las historias dirigidas por Hawks, Ford, Leone, Peckinpah…

La primera bala… contra la idea o regla de dar a los personajes un objetivo personal, un deseo o una misión.
La segunda bala… contra la esperanza. La balada… deja un poso de amargura aunque apenas conozcamos a los personajes.

Cuatro preguntas de guion

  1. ¿Quién es el protagonista?
  2. ¿Qué quiere?
  3. ¿Qué hace para conseguirlo?
  4. ¿Lo consigue?

Preguntas que todo guion destinado al gran público debe responder. Solo un relato las responde: el protagonizado por Tom Waits.

El buscador de oro

  1. ¿Quién es el protagonista? Un viejo solitario.
  2. ¿Qué quiere? Oro.
  3. ¿Qué hace para conseguirlo? Trabaja con esfuerzo.
  4. ¿Lo consigue? Sí.

Los Coen no cierran este relato con amargura. Saben que somos testigos de los trabajos del viejo con una narración morosa que remarca el esfuerzo. ¿No sería su muerte irritante?

Otras muertes no enojan: apenas conocemos a los personajes y no sabemos qué quieren.

Buster Scrugg

Fascina Buster Scruggs (Tim Blake), pero no hay más que su complicidad rompiendo la cuarta pared. Su final es clásico: siempre hay un pistolero más rápido. Su subida a los cielos mata el drama.

El ladrón de bancos

El ladrón de bancos cae simpático. Es James Franco. Intriga su suerte con la soga al cuello mientras el caballo avanza. No pensamos en el personaje como un canalla sino como un hombre en apuros. Sentimos alivio cuando es rescatado, pero aceptamos su segundo ahorcamiento.

¿Por qué los Coen rescatan a un personaje para matarlo después?

La muerte no tiene consideración. Los Coen tampoco. No solo matan al personaje, matan un argumento clásico:

  • Impiden la dicha al personaje como William Goldman concedió a Redford y Newman en Dos hombres y un destino.
  • Impiden su redención como Richard Brooks permitió a Glenn Ford en El tren de las 3.10 (Russell Crowe en la versión de 2007).

El artista sin brazos ni piernas

La muerte del actor sin brazos ni piernas (Harry Melling) no enoja, porque no conocemos sus sueños, pero deja amargura (similar a la que deja Los olvidados de Buñuel).

Compadecemos al personaje tullido, estrella de un espectáculo triste, testigo de placeres ajenos. Queremos que el carruaje escape con el artista y la gallina mientras el empresario (Liam Neeson) planea el asesinato. Pero ¿huir a dónde? La muerte es una liberación. En la novela aguarda el castigo al asesino.

Parece que la intención de los Coen es otra: criticar el negocio del espectáculo. El artista vive a merced del empresario y solo recibe migajas.

La colona de la caravana

Tampoco tiene planes la colona de la caravana (Zoe Kazan). Sus asuntos son las del hermano muerto. La propuesta de matrimonio del guía no parte de la voluntad de ella por formar pareja. Esta mujer es un personaje pasivo a contracorriente de las mujeres de Godless (Netflix) y otros westerns contemporáneos.

Con esta historia, los Coen rompen dos convenciones:

  • El protagonista resuelve su historia. La colona pierde el tiempo en territorio indio, se pone en peligro, y no escapa del peligro.
  • El héroe que acude al rescate no es el pretendiente. No es un un descuido de los Coen pero en una escuela de guion estaría considerado como un error del alumno.

La muerte de Kazan no irrita, pero molesta; deja dudas, y ella ni siquiera roza la felicidad.

El instante de felicidad en el drama

Sam Peckinpah mata al protagonista de La balada de Cable Hogue de Peckinpah solo después de haya sido feliz. Los Coen permiten que la muerte actúe implacable. Ni los afectados la esperan como los protagonistas del último relato.

¿Los Coen contra el algoritmo?

Los Coen escriben y dirigen veneno para la taquilla arropados por Netflix. Apuesta valiente contra el guion y contra el algoritmo. Fukunaga (Maniac, Netflix) dice que puedes tener ideas maravillosas pero el algoritmo gana al acabar el día. ¿Cómo incluye el algoritmo la desesperanza de los Coen? Sea como sea, los Coen ponen a prueba las fortalezas y las debilidades de las convenciones del guion. Así ganaron el premio al mejor guion del Festival de Venecia 2018.

Mata a tus amantes, se repiten a sí mismos los viejos guionistas; insisten los manuales de guion. Mata a los personajes, las escenas, los diálogos que amas porque pueden estorbar en tu trabajo.

¿Cuánto aman los Coen a sus criaturas de La balada de Buster Scruggs? Los hermanos se deshacen de los personajes apenas empiezan sus aventuras. Aquí no hay un homenaje al western. Es un asalto a la diligencia de un siglo de guion. Balas contra las historias dirigidas por Hawks, Ford, Leone, Peckinpah…

La primera bala… contra la idea o regla de dar a los personajes un objetivo personal, un deseo o una misión.
La segunda bala… contra la esperanza. La balada… deja un poso de amargura aunque apenas conozcamos a los personajes.

Cuatro preguntas de guion

  1. ¿Quién es el protagonista?
  2. ¿Qué quiere?
  3. ¿Qué hace para conseguirlo?
  4. ¿Lo consigue?

Preguntas que todo guion destinado al gran público debe responder. Solo un relato las responde: el protagonizado por Tom Waits.

El buscador de oro

  1. ¿Quién es el protagonista? Un viejo solitario.
  2. ¿Qué quiere? Oro.
  3. ¿Qué hace para conseguirlo? Trabaja con esfuerzo.
  4. ¿Lo consigue? Sí.

Los Coen no cierran este relato con amargura. Saben que somos testigos de los trabajos del viejo con una narración morosa que remarca el esfuerzo. ¿No sería su muerte irritante?

Otras muertes no enojan: apenas conocemos a los personajes y no sabemos qué quieren.

Buster Scrugg

Fascina Buster Scruggs (Tim Blake), pero no hay más que su complicidad rompiendo la cuarta pared. Su final es clásico: siempre hay un pistolero más rápido. Su subida a los cielos mata el drama.

El ladrón de bancos

El ladrón de bancos cae simpático. Es James Franco. Intriga su suerte con la soga al cuello mientras el caballo avanza. No pensamos en el personaje como un canalla sino como un hombre en apuros. Sentimos alivio cuando es rescatado, pero aceptamos su segundo ahorcamiento.

¿Por qué los Coen rescatan a un personaje para matarlo después?

La muerte no tiene consideración. Los Coen tampoco. No solo matan al personaje, matan un argumento clásico:

  • Impiden la dicha al personaje como William Goldman concedió a Redford y Newman en Dos hombres y un destino.
  • Impiden su redención como Richard Brooks permitió a Glenn Ford en El tren de las 3.10 (Russell Crowe en la versión de 2007).

El artista sin brazos ni piernas

La muerte del actor sin brazos ni piernas (Harry Melling) no enoja, porque no conocemos sus sueños, pero deja amargura (similar a la que deja Los olvidados de Buñuel).

Compadecemos al personaje tullido, estrella de un espectáculo triste, testigo de placeres ajenos. Queremos que el carruaje escape con el artista y la gallina mientras el empresario (Liam Neeson) planea el asesinato. Pero ¿huir a dónde? La muerte es una liberación. En la novela aguarda el castigo al asesino.

Parece que la intención de los Coen es otra: criticar el negocio del espectáculo. El artista vive a merced del empresario y solo recibe migajas.

La colona de la caravana

Tampoco tiene planes la colona de la caravana (Zoe Kazan). Sus asuntos son las del hermano muerto. La propuesta de matrimonio del guía no parte de la voluntad de ella por formar pareja. Esta mujer es un personaje pasivo a contracorriente de las mujeres de Godless (Netflix) y otros westerns contemporáneos.

Con esta historia, los Coen rompen dos convenciones:

  • El protagonista resuelve su historia. La colona pierde el tiempo en territorio indio, se pone en peligro, y no escapa del peligro.
  • El héroe que acude al rescate no es el pretendiente. No es un un descuido de los Coen pero en una escuela de guion estaría considerado como un error del alumno.

La muerte de Kazan no irrita, pero molesta; deja dudas, y ella ni siquiera roza la felicidad.

El instante de felicidad en el drama

Sam Peckinpah mata al protagonista de La balada de Cable Hogue de Peckinpah solo después de haya sido feliz. Los Coen permiten que la muerte actúe implacable. Ni los afectados la esperan como los protagonistas del último relato.

¿Los Coen contra el algoritmo?

Los Coen escriben y dirigen veneno para la taquilla arropados por Netflix. Apuesta valiente contra el guion y contra el algoritmo. Fukunaga (Maniac, Netflix) dice que puedes tener ideas maravillosas pero el algoritmo gana al acabar el día. ¿Cómo incluye el algoritmo la desesperanza de los Coen? Sea como sea, los Coen ponen a prueba las fortalezas y las debilidades de las convenciones del guion. Así ganaron el premio al mejor guion del Festival de Venecia 2018.

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Opiniones 12
    • ¿Tuya? ¿Mía? ¿Te refieres a mi? Porque no veo a nadie más… Pum.

      Si te refieres a mi te equivocas, amigo. No hay una mala palabra contra los Coen. Ni una. Solo trato de exponer los mecanismos narrativos de ‘La balada de Buster Scruggs’.

  • Yo la vi y fue un viajar nuevamente por el Decameron de Pasollini. Me gustaron todas las historias, cada una con su tiempo. Creo que en el del oro el que pierde es el paisaje, él es el verdadero protagonista. La fotografía y la musica son un deleite también. Espero la puedan estrenar en cine para verla.

  • Creo que te faltó comentar que todas las hostorias están marcadas por la muerte, en la primera historia se merecia la muerte porque se creía el mejor y dejan en claro los Coen que no puedes creertela siempre va a ver alguien más «rápido» que tú, en la segunda se lo merecía por querer ganar dinero fácil, y lo salvan para dejar claro que nadie se olvida de aquellos que roban, lo atrapan enseguida que escapa y lo cuelgan, la tercera es la más triste, pero es una muerte liberadora, además deja en claro lo que son capaces de hacer cierta gente para ganar dinero, y que en realidad para ellos no vale nada el artista si no genera ganancias, la cuarta es parecida a la segunda pero con la diferencia que el principal en éste caso es quien hace las cosas bien, alguien quiere robarle su trabajo sin hacer nada pero muere, el trabajo duro y con esperanzas tiene su fruto, el quinto deja en claro el tema de la seguridad e inseguridad, la muchacha se quita la vida por su inseguridad, si hubiese mirado se daria cuenta que Arthur estaba en pie, sin embargo el miedo pudo más que ella, en fin dejan en claro que no le puedes tener miedo a la vida, tienes que estar seguro que es lo que quieres de ella, la sexta es un pasaje de la vida a la muerte, que en parte si prestas atención hablan de dos tipos de personas en el mundo, pero cada uno desde su punto de vista, en lo extraña que es la vida y en como cada uno piensa que somos más felices o importantes de lo que realmente somos. Saludos

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