14 de marzo 2018    /   CREATIVIDAD
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La Barbie Frida Kahlo provoca polémica: ¿A favor o en contra?

14 de marzo 2018    /   CREATIVIDAD     por          
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Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, la empresa Mattel lanzó una serie de muñecas Barbie inspiradas en grandes mujeres de la historia. La llamada Barbie Inspiring Women Collection incluye reproducciones de la aviadora Amelia Earthart, de la científica Katherine Johnson y de Frida Kahlo.

La de la pintora mexicana es tal vez el modelo que más controversia ha provocado, al menos en redes sociales, que es donde se dirimen estos problemas hoy en día. Para muchos de sus admiradores, que la compañía de juguetes recurra a Kahlo para vender muñecas no es aceptable a la vista de la trayectoria personal y política de la artista.

Hasta la mismísima Salma Hayek ha afirmado en su cuenta de Instagram: «¿Cómo han podido convertirla en eso? No puedo creer que hayan hecho una Barbie de nuestra Friducha, que nunca trató de parecerse a nadie y siempre celebró su originalidad».

Aprovechando la coyuntura, incluso han aparecido en los medios de comunicación descendientes de Kahlo que, no solo critican la actitud de Mattel, sino que niegan haber autorizado el uso de la imagen de la artista.

«Me hubiera gustado que la muñeca tuviera características más similares a las de Frida, no esta muñeca con ojos claros. Debió haber sido una muñeca que representara todo lo que mi tía representaba, su fuerza», afirmó Mara Romero a France Presse, agencia de noticias que, tal vez para no pillarse los dedos, prefirió referirse a Romero como «una persona que afirma ser sobrina bisnieta de Kahlo». Sea o no familia, sea o no propietaria de los derechos de imagen de Kahlo, los abogados de Romero han amenazado con emprender acciones legales contra la compañía norteamericana.

El tema de los derechos de explotación de la imagen de Frida Kahlo no es un asunto sencillo. La pintora murió sin descendencia y sus herederos legales incluyen familiares e instituciones públicas mexicanas. Ellos son los que autorizan las reproducciones de las obras, las exposiciones y los productos con la imagen de la pintora, lo que no impide que haya muchas otras personas y compañías que explotan productos sin autorización alguna.

En el caso de la Barbie Frida Kahlo, los derechos han sido obtenidos por Mattel a través de la Frida Kahlo Corporation, empresa que explota los derechos desde que Isolda Pinedo Kahlo, descendiente de Frida, les transfirió la propiedad de los mismos.

Beatriz Alvarado, portavoz de la Frida Kahlo Corporation, no solo confirma que el producto de Mattel es oficial, sino que acalla las críticas sobre el acierto o no de producir una muñeca sobre la pintora.

«Las nuevas generaciones puede que no sepan quién era Frida. Por eso, con esta colaboración las madres tienen la oportunidad de hablar a sus hijos acerca del mensaje de Frida, de sus ideas y de su vida. En nuestra opinión, es una celebración del poder de las mujeres como rol inspiracional. No solo Frida, sino también otras que han contribuido a lograr cambios importantes. En definitiva, el objetivo es celebrar y abrazar la diversidad».

El tema de la diversidad ha sido uno de los más criticados por los detractores del proyecto. Para ellos, la Barbie Frida está demasiado occidentalizada, sus ropas no son suficientemente étnicas y su poblada ceja ha sido convenientemente depilada. Tanto esa así que algunos han afirmado que la muñeca se parece más a Bibi Gaytán, una popular estrella mexicana que a la pintora.

«En nuestra opinión, Mattel ha respetado el aspecto de Frida. El vestido es uno de los que le podría haber gustado vestir a ella y el conjunto realmente honra su imagen y su legado», sostiene Alvardo.

La de Mattel no es la primera muñeca que se fabrica con la imagen de Frida Kahlo. Además de las que pueda haber sin autorización de la Frida Kahlo Corporation, esta institución aprobó una muñeca que puede verse en su página web y que tampoco es tan diferente a la recién comercializada.

«La diferencia entre ambas –explica Alvarado– es que una es una muñeca y esta es una Barbie en honor de Frida Kahlo. Eso supone que son dos iconos, Barbie y Frida, cada uno con sus particularidades, que se combinan para inspirar a las nuevas generaciones, de la misma forma en que lo hace el lienzo Dos Fridas».

La referencia a esa obra de la artista es un eficaz argumento para la defensa de la nueva Barbie. ¿Cuántas Fridas hay y conviven desde que en 1954 la artista falleciera y se convirtiera en un icono del siglo XX? Posiblemente, tantas como amantes y estudiosos de su obra.

Esto provoca que unos la imaginen más étnica, otros más refinada; unos más aguerrida, otros más comedida; unos convencida comunista, otros moderada progresista; unos feminista, otros sumisa al control de Diego Rivera; unos contraria a cualquier comercialización de su imagen, otros defensores de que, cuanto más se vea su trabajo, más conocida será su obra y sus ideas.

En todo caso, parece que a muchos de estos exégetas de la voluntad de la pintora les resulta más ofensiva para su memoria una Barbie Frida Kahlo que los muchos objetos de dudoso gusto que se producen diariamente sobre ella.

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La de la pintora mexicana es tal vez el modelo que más controversia ha provocado, al menos en redes sociales, que es donde se dirimen estos problemas hoy en día. Para muchos de sus admiradores, que la compañía de juguetes recurra a Kahlo para vender muñecas no es aceptable a la vista de la trayectoria personal y política de la artista.

Hasta la mismísima Salma Hayek ha afirmado en su cuenta de Instagram: «¿Cómo han podido convertirla en eso? No puedo creer que hayan hecho una Barbie de nuestra Friducha, que nunca trató de parecerse a nadie y siempre celebró su originalidad».

Aprovechando la coyuntura, incluso han aparecido en los medios de comunicación descendientes de Kahlo que, no solo critican la actitud de Mattel, sino que niegan haber autorizado el uso de la imagen de la artista.

«Me hubiera gustado que la muñeca tuviera características más similares a las de Frida, no esta muñeca con ojos claros. Debió haber sido una muñeca que representara todo lo que mi tía representaba, su fuerza», afirmó Mara Romero a France Presse, agencia de noticias que, tal vez para no pillarse los dedos, prefirió referirse a Romero como «una persona que afirma ser sobrina bisnieta de Kahlo». Sea o no familia, sea o no propietaria de los derechos de imagen de Kahlo, los abogados de Romero han amenazado con emprender acciones legales contra la compañía norteamericana.

El tema de los derechos de explotación de la imagen de Frida Kahlo no es un asunto sencillo. La pintora murió sin descendencia y sus herederos legales incluyen familiares e instituciones públicas mexicanas. Ellos son los que autorizan las reproducciones de las obras, las exposiciones y los productos con la imagen de la pintora, lo que no impide que haya muchas otras personas y compañías que explotan productos sin autorización alguna.

En el caso de la Barbie Frida Kahlo, los derechos han sido obtenidos por Mattel a través de la Frida Kahlo Corporation, empresa que explota los derechos desde que Isolda Pinedo Kahlo, descendiente de Frida, les transfirió la propiedad de los mismos.

Beatriz Alvarado, portavoz de la Frida Kahlo Corporation, no solo confirma que el producto de Mattel es oficial, sino que acalla las críticas sobre el acierto o no de producir una muñeca sobre la pintora.

«Las nuevas generaciones puede que no sepan quién era Frida. Por eso, con esta colaboración las madres tienen la oportunidad de hablar a sus hijos acerca del mensaje de Frida, de sus ideas y de su vida. En nuestra opinión, es una celebración del poder de las mujeres como rol inspiracional. No solo Frida, sino también otras que han contribuido a lograr cambios importantes. En definitiva, el objetivo es celebrar y abrazar la diversidad».

El tema de la diversidad ha sido uno de los más criticados por los detractores del proyecto. Para ellos, la Barbie Frida está demasiado occidentalizada, sus ropas no son suficientemente étnicas y su poblada ceja ha sido convenientemente depilada. Tanto esa así que algunos han afirmado que la muñeca se parece más a Bibi Gaytán, una popular estrella mexicana que a la pintora.

«En nuestra opinión, Mattel ha respetado el aspecto de Frida. El vestido es uno de los que le podría haber gustado vestir a ella y el conjunto realmente honra su imagen y su legado», sostiene Alvardo.

La de Mattel no es la primera muñeca que se fabrica con la imagen de Frida Kahlo. Además de las que pueda haber sin autorización de la Frida Kahlo Corporation, esta institución aprobó una muñeca que puede verse en su página web y que tampoco es tan diferente a la recién comercializada.

«La diferencia entre ambas –explica Alvarado– es que una es una muñeca y esta es una Barbie en honor de Frida Kahlo. Eso supone que son dos iconos, Barbie y Frida, cada uno con sus particularidades, que se combinan para inspirar a las nuevas generaciones, de la misma forma en que lo hace el lienzo Dos Fridas».

La referencia a esa obra de la artista es un eficaz argumento para la defensa de la nueva Barbie. ¿Cuántas Fridas hay y conviven desde que en 1954 la artista falleciera y se convirtiera en un icono del siglo XX? Posiblemente, tantas como amantes y estudiosos de su obra.

Esto provoca que unos la imaginen más étnica, otros más refinada; unos más aguerrida, otros más comedida; unos convencida comunista, otros moderada progresista; unos feminista, otros sumisa al control de Diego Rivera; unos contraria a cualquier comercialización de su imagen, otros defensores de que, cuanto más se vea su trabajo, más conocida será su obra y sus ideas.

En todo caso, parece que a muchos de estos exégetas de la voluntad de la pintora les resulta más ofensiva para su memoria una Barbie Frida Kahlo que los muchos objetos de dudoso gusto que se producen diariamente sobre ella.

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Opiniones 4
  • La científica «Katherine Johnson Doll» se llama solo Katherine Johnson. Doll es muñeca y estaría junto a su nombre en el texto inglés de donde lo hayáis copiado.

  • El último párrafo resume perfectamente la situación. Actualmente la imagen de Frida ha pasado a ser (lamentablemente) un parche en la camiseta, un llavero o un papel de regalo. No llego a entender de qué se escandaliza la gente. ¿Es porque en este caso lo explota el gigante Mattel? ¿Acaso es peor eso que el hecho de que haya un gran número de personas que lleven su imagen en la ropa sin saber que es o que significó para la historia del arte y el impacto que tuvo como mujer en la sociedad? Quizá debamos darnos cuenta de que intentamos proteger a un icono que ya está sobreexplotado. Eso si, habiendo sido despojado de toda su complejidad y profundidad, no vaya a ser que haga pensar a la gente.

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