Publicado: 10 de julio 2023 10:18  /   BUSINESS
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La extraordinaria vida de la mujer que abrió el primer ‘sex shop’ del mundo

Publicado: 10 de julio 2023 10:18  /   BUSINESS     por          
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Beate Uhse-Köstlin

Beate Uhse-Köstlin fue una mujer extraordinaria que destacó en campos usualmente masculinos a la vez que escandalizaba tanto a hombres como a mujeres, pues actuaba siempre como esos coléricos que dictaminó Galeno: dados a la acción, fogosos, rápidos, audaces, desvergonzados.

Nacida en Prusia Oriental en 1919, siempre había sido una niña soñadora y uno de sus principales sueños era volar. Inspirada por la leyenda de Ícaro, forjó sus propias alas artificiales para emprender un vuelo audaz desde el tejado de su casa, aunque no con demasiado éxito.

Durante una visita a Berlín, el padre de Beate tuvo la oportunidad de conocer a Sachsenberg, un destacado profesor de deportes aéreos del Aeroclub Alemán (una organización sin fines de lucro dedicada a volar). Al compartir las aspiraciones aéreas de su hija, las descartó como una «locura» y una «tontería» de la idea de que una mujer pudiera ser piloto. Sin embargo, Sachsenberg se mostró inesperadamente entusiasmado y envió a Beate, entonces de 17 años, información sobre cómo conseguir una licencia de vuelo.

Eventualmente, sus padres se rindieron ante su inquebrantable determinación. En 1937, Uhse-Köstlin se inscribió en la escuela de pilotos de Rangsdorf, cerca de Berlín. En octubre, cuando cumplió 18 años, logró una victoria personal al recibir su licencia de piloto. Para 1938, había superado el examen de piloto acrobático y pronto participó en una competición aérea en Bélgica. Demostró su habilidad al ganar en su categoría, y también se hizo con el segundo lugar general, en la categoría Aterrizaje en un objetivo, y el tercero, en Vuelo puntual.

Fue así como, a finales de los años 30, la alemana se saltó alegremente las barreras de género convirtiéndose en la primera mujer piloto y la primera mujer especialista en doblar escenas peligrosas.

Beate Uhse-Köstlin
Zelfbedienings-sexwinkel van Beate Uhse in de Kalverstraat te Amsterdam .*6 april 1971

EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Su vida estuvo marcada por un amor apasionado, en particular por la aviación y su instructor de vuelo. Aunque enamorada, por un tiempo se negó a casarse, ya que no quería que el matrimonio eclipsara su sueño de volar. Esta determinación pionera fue alimentada por una educación liberal, con un enfoque particular en la sexualidad, algo atípico pero esencial en su crecimiento.

La Segunda Guerra Mundial le arrebató no solo a su esposo, sino también temporalmente su derecho a volar, debido a la derrota alemana. En las ruinas del conflicto, sin embargo, encontró un nuevo camino. Observó que tanto hombres como mujeres estaban notablemente desinformados sobre la anticoncepción y la vivencia de su sexualidad. Ante la enorme demanda y la escasez de servicios, Beate halló una oportunidad.

Beate Uhse-Köstlin

FOLLETO X

Una vez identificó este vacío en el ámbito del sexo, Beate Uhse-Köstlin creó una empresa para vender manuales de educación sexual y anticonceptivos. En un tiempo en que tales temas eran tabú, ella fue una fuerza revolucionaria, desafiando la norma y facilitando el acceso a información y productos vitales para la salud sexual y reproductiva.

Impulsada por la necesidad de educar a las mujeres sobre el control de la natalidad, Beate también emprendió una búsqueda de información sobre el método Ogino-Knaus, un enfoque de anticoncepción basado en el ciclo menstrual. Este método, también conocido como método del ritmo, fue desarrollado en la década de 1920 por dos médicos, el japonés Kyusaku Ogino y el austriaco Hermann Knaus. Se basa en la idea de que hay días específicos durante el ciclo menstrual de una mujer en los que es más probable que se produzca la concepción.

Intrigada y convencida de que esta información era vital para las mujeres, Uhse-Köstlin se dedicó a preparar un folleto detallado. En este, explicaba claramente cómo las mujeres podrían identificar sus días fértiles e infértiles, proporcionando un recurso valioso para quienes deseaban planificar su familia o prevenir el embarazo. Beate abordó este tema con la sensibilidad y el respeto que requería, comprendiendo que para muchas mujeres, el conocimiento y control sobre su fertilidad era una forma de empoderamiento personal y libertad.

Para cuando llegó el año 1947, Beate ya había logrado la impresionante cifra de 32.000 copias vendidas de su innovador Folleto X. Estas ventas se realizaron a través de su empresa de venta por correspondencia, conocida como Betu. Dada la creciente demanda y el éxito de su iniciativa, Beate comenzó a expandir sus operaciones a metrópolis más grandes, como Hamburgo y Bremen.

Además, la repercusión de su trabajo fue tal que muchas personas se sintieron motivadas a escribir cartas solicitando orientación y consejos adicionales en temas de sexualidad y erotismo. Este hecho puso de manifiesto la necesidad urgente de una educación sexual más abierta y accesible, y la disposición de Uhse-Köstlin para proporcionar este servicio esencial en una era de tabúes y desinformación.

EL PRIMER SEX SHOP

Beate también abrió el primer sex shop de la historia. Eso fue en 1962, durante el periodo navideño, en la ciudad alemana de Flensburgo, una ciudad portuaria en el norte del país. Bajo el discreto y apropiado nombre de Tienda especializada en higiene marital, Beate Uhse-Köstlin comenzó a vender una variedad de productos eróticos y literatura de salud sexual, superando barreras sociales y tabúes. El nombre fue deliberadamente eufemístico, diseñado para evitar escándalos en una sociedad que aún era bastante conservadora en cuestiones de sexualidad.

El momento de la inauguración, durante la época navideña, tampoco fue accidental. Siguió el consejo de su abogado, quien sostenía que la gente no se atrevería a atacar el establecimiento durante un período de paz y celebración, y que una vez que hubiera transcurrido varias semanas, cualquier indignación se calmaría. Aunque esta táctica fue efectiva solo parcialmente, ya que, a pesar de todo, se presentaron múltiples quejas contra lo que en ese entonces se consideraba un atentado a la moralidad.

EL TABÚ

A medida que el mundo se adentraba en la década de 1970, el concepto de tienda erótica, iniciado por Beate, empezó a ganar terreno en lugares tan lejanos como Francia y otras regiones del mundo. Aunque inicialmente estas tiendas eran poco comunes y a menudo vistas como controvertidas, comenzaron a surgir como resultado de una creciente demanda de productos y educación sexual, reflejando un cambio gradual en las actitudes sociales hacia la sexualidad.

Sin embargo, este cambio no se produjo de manera uniforme en todas las regiones. En algunas partes del mundo, como ciertos estados de los Estados Unidos, estas tiendas fueron prohibidas debido a normas morales más conservadoras y tabúes relacionados con la sexualidad. Este contraste destacaba las diferentes actitudes hacia la sexualidad y la educación sexual en todo el mundo, y el desafío continuo de abogar por un enfoque más abierto y progresista.

Beate Uhse-Köstlin continuó siendo una empresaria pionera hasta el final de su vida, persistiendo en su dedicación a la promoción de la salud sexual y la educación.

La compañía que fundó, Beate Uhse AG, se mantuvo como un negocio próspero y exitoso durante décadas. La empresa pasó a ser una de las mayores minoristas de productos eróticos del mundo, operando tiendas en varios países y ofreciendo un amplio rango de productos y servicios relacionados con la sexualidad.

A finales de los años 90, Uhse-Köstlin decidió llevar su empresa al mercado de valores. En 1999, Beate Uhse AG se convirtió en la primera compañía de su tipo en cotizar en la bolsa, marcando un hito en la historia del comercio de productos para adultos.

Beate Uhse-Köstlin falleció en 2001 a los 81 años, pero su legado sigue vivo. Dejó una huella indeleble tanto en la industria de la salud y la educación sexual como en la lucha por la igualdad de género. A lo largo de su vida, Uhse-Köstlin demostró una tenacidad y una visión que la convirtieron en una figura icónica, representando la superación de barreras sociales y el desafío a las normas tradicionales.

Hoy en día, la marca Beate Uhse sigue siendo reconocida internacionalmente y continúa siendo sinónimo de liberación sexual y de un enfoque progresista e inclusivo hacia la sexualidad y la salud sexual. La valentía y determinación de Beate Uhse-Köstlin han dejado un impacto duradero que se extiende más allá de su vida, y su influencia continúa inspirando a generaciones actuales y futuras.

Beate Uhse-Köstlin fue una mujer extraordinaria que destacó en campos usualmente masculinos a la vez que escandalizaba tanto a hombres como a mujeres, pues actuaba siempre como esos coléricos que dictaminó Galeno: dados a la acción, fogosos, rápidos, audaces, desvergonzados.

Nacida en Prusia Oriental en 1919, siempre había sido una niña soñadora y uno de sus principales sueños era volar. Inspirada por la leyenda de Ícaro, forjó sus propias alas artificiales para emprender un vuelo audaz desde el tejado de su casa, aunque no con demasiado éxito.

Durante una visita a Berlín, el padre de Beate tuvo la oportunidad de conocer a Sachsenberg, un destacado profesor de deportes aéreos del Aeroclub Alemán (una organización sin fines de lucro dedicada a volar). Al compartir las aspiraciones aéreas de su hija, las descartó como una «locura» y una «tontería» de la idea de que una mujer pudiera ser piloto. Sin embargo, Sachsenberg se mostró inesperadamente entusiasmado y envió a Beate, entonces de 17 años, información sobre cómo conseguir una licencia de vuelo.

Eventualmente, sus padres se rindieron ante su inquebrantable determinación. En 1937, Uhse-Köstlin se inscribió en la escuela de pilotos de Rangsdorf, cerca de Berlín. En octubre, cuando cumplió 18 años, logró una victoria personal al recibir su licencia de piloto. Para 1938, había superado el examen de piloto acrobático y pronto participó en una competición aérea en Bélgica. Demostró su habilidad al ganar en su categoría, y también se hizo con el segundo lugar general, en la categoría Aterrizaje en un objetivo, y el tercero, en Vuelo puntual.

Fue así como, a finales de los años 30, la alemana se saltó alegremente las barreras de género convirtiéndose en la primera mujer piloto y la primera mujer especialista en doblar escenas peligrosas.

Beate Uhse-Köstlin
Zelfbedienings-sexwinkel van Beate Uhse in de Kalverstraat te Amsterdam .*6 april 1971

EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Su vida estuvo marcada por un amor apasionado, en particular por la aviación y su instructor de vuelo. Aunque enamorada, por un tiempo se negó a casarse, ya que no quería que el matrimonio eclipsara su sueño de volar. Esta determinación pionera fue alimentada por una educación liberal, con un enfoque particular en la sexualidad, algo atípico pero esencial en su crecimiento.

La Segunda Guerra Mundial le arrebató no solo a su esposo, sino también temporalmente su derecho a volar, debido a la derrota alemana. En las ruinas del conflicto, sin embargo, encontró un nuevo camino. Observó que tanto hombres como mujeres estaban notablemente desinformados sobre la anticoncepción y la vivencia de su sexualidad. Ante la enorme demanda y la escasez de servicios, Beate halló una oportunidad.

Beate Uhse-Köstlin

FOLLETO X

Una vez identificó este vacío en el ámbito del sexo, Beate Uhse-Köstlin creó una empresa para vender manuales de educación sexual y anticonceptivos. En un tiempo en que tales temas eran tabú, ella fue una fuerza revolucionaria, desafiando la norma y facilitando el acceso a información y productos vitales para la salud sexual y reproductiva.

Impulsada por la necesidad de educar a las mujeres sobre el control de la natalidad, Beate también emprendió una búsqueda de información sobre el método Ogino-Knaus, un enfoque de anticoncepción basado en el ciclo menstrual. Este método, también conocido como método del ritmo, fue desarrollado en la década de 1920 por dos médicos, el japonés Kyusaku Ogino y el austriaco Hermann Knaus. Se basa en la idea de que hay días específicos durante el ciclo menstrual de una mujer en los que es más probable que se produzca la concepción.

Intrigada y convencida de que esta información era vital para las mujeres, Uhse-Köstlin se dedicó a preparar un folleto detallado. En este, explicaba claramente cómo las mujeres podrían identificar sus días fértiles e infértiles, proporcionando un recurso valioso para quienes deseaban planificar su familia o prevenir el embarazo. Beate abordó este tema con la sensibilidad y el respeto que requería, comprendiendo que para muchas mujeres, el conocimiento y control sobre su fertilidad era una forma de empoderamiento personal y libertad.

Para cuando llegó el año 1947, Beate ya había logrado la impresionante cifra de 32.000 copias vendidas de su innovador Folleto X. Estas ventas se realizaron a través de su empresa de venta por correspondencia, conocida como Betu. Dada la creciente demanda y el éxito de su iniciativa, Beate comenzó a expandir sus operaciones a metrópolis más grandes, como Hamburgo y Bremen.

Además, la repercusión de su trabajo fue tal que muchas personas se sintieron motivadas a escribir cartas solicitando orientación y consejos adicionales en temas de sexualidad y erotismo. Este hecho puso de manifiesto la necesidad urgente de una educación sexual más abierta y accesible, y la disposición de Uhse-Köstlin para proporcionar este servicio esencial en una era de tabúes y desinformación.

EL PRIMER SEX SHOP

Beate también abrió el primer sex shop de la historia. Eso fue en 1962, durante el periodo navideño, en la ciudad alemana de Flensburgo, una ciudad portuaria en el norte del país. Bajo el discreto y apropiado nombre de Tienda especializada en higiene marital, Beate Uhse-Köstlin comenzó a vender una variedad de productos eróticos y literatura de salud sexual, superando barreras sociales y tabúes. El nombre fue deliberadamente eufemístico, diseñado para evitar escándalos en una sociedad que aún era bastante conservadora en cuestiones de sexualidad.

El momento de la inauguración, durante la época navideña, tampoco fue accidental. Siguió el consejo de su abogado, quien sostenía que la gente no se atrevería a atacar el establecimiento durante un período de paz y celebración, y que una vez que hubiera transcurrido varias semanas, cualquier indignación se calmaría. Aunque esta táctica fue efectiva solo parcialmente, ya que, a pesar de todo, se presentaron múltiples quejas contra lo que en ese entonces se consideraba un atentado a la moralidad.

EL TABÚ

A medida que el mundo se adentraba en la década de 1970, el concepto de tienda erótica, iniciado por Beate, empezó a ganar terreno en lugares tan lejanos como Francia y otras regiones del mundo. Aunque inicialmente estas tiendas eran poco comunes y a menudo vistas como controvertidas, comenzaron a surgir como resultado de una creciente demanda de productos y educación sexual, reflejando un cambio gradual en las actitudes sociales hacia la sexualidad.

Sin embargo, este cambio no se produjo de manera uniforme en todas las regiones. En algunas partes del mundo, como ciertos estados de los Estados Unidos, estas tiendas fueron prohibidas debido a normas morales más conservadoras y tabúes relacionados con la sexualidad. Este contraste destacaba las diferentes actitudes hacia la sexualidad y la educación sexual en todo el mundo, y el desafío continuo de abogar por un enfoque más abierto y progresista.

Beate Uhse-Köstlin continuó siendo una empresaria pionera hasta el final de su vida, persistiendo en su dedicación a la promoción de la salud sexual y la educación.

La compañía que fundó, Beate Uhse AG, se mantuvo como un negocio próspero y exitoso durante décadas. La empresa pasó a ser una de las mayores minoristas de productos eróticos del mundo, operando tiendas en varios países y ofreciendo un amplio rango de productos y servicios relacionados con la sexualidad.

A finales de los años 90, Uhse-Köstlin decidió llevar su empresa al mercado de valores. En 1999, Beate Uhse AG se convirtió en la primera compañía de su tipo en cotizar en la bolsa, marcando un hito en la historia del comercio de productos para adultos.

Beate Uhse-Köstlin falleció en 2001 a los 81 años, pero su legado sigue vivo. Dejó una huella indeleble tanto en la industria de la salud y la educación sexual como en la lucha por la igualdad de género. A lo largo de su vida, Uhse-Köstlin demostró una tenacidad y una visión que la convirtieron en una figura icónica, representando la superación de barreras sociales y el desafío a las normas tradicionales.

Hoy en día, la marca Beate Uhse sigue siendo reconocida internacionalmente y continúa siendo sinónimo de liberación sexual y de un enfoque progresista e inclusivo hacia la sexualidad y la salud sexual. La valentía y determinación de Beate Uhse-Köstlin han dejado un impacto duradero que se extiende más allá de su vida, y su influencia continúa inspirando a generaciones actuales y futuras.

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