fbpx
4 de noviembre 2013    /   ENTRETENIMIENTO
por
 

¿Big Data o Big Ego?

4 de noviembre 2013    /   ENTRETENIMIENTO     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

No se den ustedes tanta importancia. A la NSA o al Mi6 o al gobierno norteamericano o al CNI no le interesan sus aburridos correos electrónicos, aunque desvelen una infidelidad conyugal o una desmedida afición al porno por internet.

(Opinión)

Hace años nos escandalizábamos por el uso generalizado de cookies, esos rastros de código que algunas webs siembran en nuestros ordenadores con información acerca de hábitos de consumo y perfiles de usuario. Pero gracias a eso la publicidad que nos llega se asemeja bastante a la que nos gustaría recibir, y a mí eso me parece una ventaja.

Es un contrasentido exigir privacidad y llevarse las manos a la cabeza porque la NSA accede a las cuentas de Facebook o de Twitter mientras precisamente mantenemos y alimentamos esas cuentas y las llenamos de información relevante sobre nosotros. Cualquier bot (software automático) puede dibujar un perfil de nuestra conducta, delictiva o no, a partir de esa información que solo nosotros hemos colocado allí.

Resulta curioso constatar que hay una brecha entre la opinión de los nativos digitales y la de los eruditos sexagenarios, como Timothy Garton Ash. A los chavales se la sopla que alguien pueda monitorizar sus flujos de información, asumen que Facebook o Tuenti o WhatsApp tienen esa característica. El propio Zuckerberg se ha mostrado a veces sorprendido de que a alguien le pueda ofender las intromisiones. Y estos chavales son los que dentro de poco irán tomando las riendas del mundo, así que prepárense y vayan olvidándose de esa palabra tan cacareada: privacidad.

A aquellos que consideran inaceptable que alguien espíe (o más bien, pueda espiar) sus comunicaciones, les sugiero que cancelen sus cuentas en las redes sociales y que vuelvan a enviar cartas manuscritas o al menos impresas, con un sello y al buzón. El uso de determinadas tecnologías comporta un riesgo inherente que hay que asumir.

Personalmente, deseo que Merkel también pueda espiar (si es que no lo hace ya) las comunicaciones de Obama, y Obama las de Putin, y Putin las de Cameron, y Cameron las de Mario Vaquerizo, si le da la gana… Usted y yo no pintamos nada en este asunto, así que relájese, todo eso del espionaje masivo no nos afecta.

Que un tipo como Snowden haya revelado algo que a mí personalmente me parece obvio y que por ello deba exiliarse ¡a Rusia! (nación paradigma de las libertades: censura a la prensa, activistas de Greenpeace presos en Siberia, homofobia institucional, etc.) me hace tanta gracia como la petición de asilo político de Mr. Wikileaks a Ecuador. Cuando Eduard Snowden se alistó para trabajar en la NSA, de la cual cobró un generoso salario durante años, ¿qué creía que era, una compañía de seguros?

Es como si alguien ingresa en el ejército, se convierte en militar, y un buen día descubre que las armas sirven básicamente para matar gente y se horroriza. O como esos sacerdotes o guardias civiles gays que de vez en cuando ocupan la portada de alguna revista de ambiente, para quejarse de la incomprensión de los colectivos represores en los que ellos mismos decidieron ingresar.

A efectos prácticos, hay que ser muy ingenuo para pensar que si utilizamos “la nube” para guardar todo nuestro rastro digital, esa información no pueda ser alcanzada por terceros. Y si no queremos que nuestros vídeos de alcoba terminen en las manos equivocadas lo mejor es utilizar una cámara sin wifi, jamás un teléfono móvil susceptible de ser hackeado por cualquier principiante.

Ya denuncié aquí la ligereza e incoherencia con que muchos internautas se amparan en seudónimos para atacar a los demás en un artículo titulado precisamente Cobardes Anónimos. Son esos mismos los que más se escandalizan ahora en los foros del ultraje que supone que un gobierno, una agencia o un avezado particular pagado por el Mossad pueda husmear en sus insulsas comunicaciones.

En resumen, mucho ego y pocos datos.

No se den ustedes tanta importancia. A la NSA o al Mi6 o al gobierno norteamericano o al CNI no le interesan sus aburridos correos electrónicos, aunque desvelen una infidelidad conyugal o una desmedida afición al porno por internet.

(Opinión)

Hace años nos escandalizábamos por el uso generalizado de cookies, esos rastros de código que algunas webs siembran en nuestros ordenadores con información acerca de hábitos de consumo y perfiles de usuario. Pero gracias a eso la publicidad que nos llega se asemeja bastante a la que nos gustaría recibir, y a mí eso me parece una ventaja.

Es un contrasentido exigir privacidad y llevarse las manos a la cabeza porque la NSA accede a las cuentas de Facebook o de Twitter mientras precisamente mantenemos y alimentamos esas cuentas y las llenamos de información relevante sobre nosotros. Cualquier bot (software automático) puede dibujar un perfil de nuestra conducta, delictiva o no, a partir de esa información que solo nosotros hemos colocado allí.

Resulta curioso constatar que hay una brecha entre la opinión de los nativos digitales y la de los eruditos sexagenarios, como Timothy Garton Ash. A los chavales se la sopla que alguien pueda monitorizar sus flujos de información, asumen que Facebook o Tuenti o WhatsApp tienen esa característica. El propio Zuckerberg se ha mostrado a veces sorprendido de que a alguien le pueda ofender las intromisiones. Y estos chavales son los que dentro de poco irán tomando las riendas del mundo, así que prepárense y vayan olvidándose de esa palabra tan cacareada: privacidad.

A aquellos que consideran inaceptable que alguien espíe (o más bien, pueda espiar) sus comunicaciones, les sugiero que cancelen sus cuentas en las redes sociales y que vuelvan a enviar cartas manuscritas o al menos impresas, con un sello y al buzón. El uso de determinadas tecnologías comporta un riesgo inherente que hay que asumir.

Personalmente, deseo que Merkel también pueda espiar (si es que no lo hace ya) las comunicaciones de Obama, y Obama las de Putin, y Putin las de Cameron, y Cameron las de Mario Vaquerizo, si le da la gana… Usted y yo no pintamos nada en este asunto, así que relájese, todo eso del espionaje masivo no nos afecta.

Que un tipo como Snowden haya revelado algo que a mí personalmente me parece obvio y que por ello deba exiliarse ¡a Rusia! (nación paradigma de las libertades: censura a la prensa, activistas de Greenpeace presos en Siberia, homofobia institucional, etc.) me hace tanta gracia como la petición de asilo político de Mr. Wikileaks a Ecuador. Cuando Eduard Snowden se alistó para trabajar en la NSA, de la cual cobró un generoso salario durante años, ¿qué creía que era, una compañía de seguros?

Es como si alguien ingresa en el ejército, se convierte en militar, y un buen día descubre que las armas sirven básicamente para matar gente y se horroriza. O como esos sacerdotes o guardias civiles gays que de vez en cuando ocupan la portada de alguna revista de ambiente, para quejarse de la incomprensión de los colectivos represores en los que ellos mismos decidieron ingresar.

A efectos prácticos, hay que ser muy ingenuo para pensar que si utilizamos “la nube” para guardar todo nuestro rastro digital, esa información no pueda ser alcanzada por terceros. Y si no queremos que nuestros vídeos de alcoba terminen en las manos equivocadas lo mejor es utilizar una cámara sin wifi, jamás un teléfono móvil susceptible de ser hackeado por cualquier principiante.

Ya denuncié aquí la ligereza e incoherencia con que muchos internautas se amparan en seudónimos para atacar a los demás en un artículo titulado precisamente Cobardes Anónimos. Son esos mismos los que más se escandalizan ahora en los foros del ultraje que supone que un gobierno, una agencia o un avezado particular pagado por el Mossad pueda husmear en sus insulsas comunicaciones.

En resumen, mucho ego y pocos datos.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Sexo en gravedad cero a cambio de micromecenazgo
NH busca imágenes 'WakeUp' en Instagram
¿De verdad es molón ser adicto al trabajo?
Viajo solo y no soy raro
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 27
  • La decisión de Snowden de ir a Rusia es una cuestión de pragmatismo. En ningún momento ha dicho que Rusia es una gran nación que protege las libertades. La alternativa era acabar encarcelado. Acaso no has visto lo que hicieron con Bradley Manning? http://www.wired.com/threatlevel/2012/03/manning-treatment-inhuman/
    Santificar a Snowden no sirve para nada pero despreciarlo me parece profundamente injusto. Ha compartido con el mundo abusos que se están cometiendo y quitarle hierro al asunto me parece naif.

    • A ver, señor Hurst. No he despreciado al Sr. Snowden en absoluto, pero su peripecia me resulta cuando menos llamativa, y creo que harán falta algunos años para ponerla en la perspectiva correcta. No comprendo cómo a alguien puede sorprenderle la revelación de que estamos bajo la lupa de las agencias de inteligencia. ¿Alguien puede dudar eso? Eso sí que es naïf. En cuanto que participamos en todas las redes sociales y otras trampas que tiende el Sistema es obvio que la «privacidad» desaparece. SI alguien no quiere ser espiado que apague el móvil y se dé de baja en Facebook. Y deseo mucha suerte a Snowden. Pero ni tú ni yo conocemos (ni conoceremos nunca) sus verdaderas motivaciones. Solo los ríos de tinta que se han vertido acerca de sus vacaciones en Moscú.

  • Hola, trabajo como investigadora en seguridad informática y no estoy nada de acuerdo con la filosofía de esta entrada. Una cosa es que la seguridad de las redes sociales deje mucho que desear y otra que no tengamos que exigirla y escandalizarnos cuando se vulnera, mucho más si se hace desde organismos institucionales. Por cierto, a nivel de seguridad informática hay muy poquita diferencia entre Facebook y Gmail (conceptualmente ninguna), y supongo que estaremos de acuerdo en exigir que nuestra cuenta de Gmail sea confidencial y no tener que recurrir a las cartas. Y una cosa más, lo de que las prácticas de la NSA no nos afectan tampoco es cierto. Desde la implantación de los primeros protocolos de encriptación como DES, se ha demostrado que la NSA influyó en los organismos reguladores como el NIST para que la seguridad de estos sistemas fuera menor a la adecuada y así poder tener ellos puertas traseras o simplemente la capacidad de romper cualquier protocolo mediante sus supercomputadores. Con las filtraciones de Snowden esto se ha vuelto a destapar. Estas prácticas suponen un grave riesgo para la seguridad de absolutamente todo el mundo, porque todo el mundo utiliza estos protocolos de seguridad, que son más vulnerables por las acciones de la NSA. Naturalmente que hay que escandalizarse y exigir responsabilidades. Aquí dejo un artículo del otro día de la revista más prestigiosa de política exterior hablando precisamente sobre esto último.

    http://www.foreignaffairs.com/articles/140214/nadia-heninger-and-j-alex-halderman/tales-from-the-crypto-community

  • Estos juicios de valor tan gratuitos deberían de contrastarse un poco antes de ser publicados. Las cookies que se generan con objetivos publicitarios recogen información anónima, lo cual no tiene absolutamente nada que ver con el espionaje. Decir que hay que aceptar el espionaje por ser un riesgo inherente a la tecnología es como decir que es inherente a la democracia. Qué tendrá que ver lo que está haciendo la NSA con la información recogida por las redes sociales, y muchísimo menos con escuchas telefónicas. Además, estás poniendo a Zuckerberg como ejemplo de un nativo digital, cuando es el creador de uno de los mayores imperios online, cuyos ingresos provienen de la publicidad. En resumen, yo respeto todas las opiniones pero aquí se están mezclando peras con manzanas con muy pocos argumentos, lo cual puede confundir y desinformar a mucha gente. Por favor leamos más e informémonos mejor antes de juzgar la actualidad tan libremente.

  • ¡Está bien! beatifiquemos al Sr. Snowden, que cobraba 200,000 dólares anuales por trabajar en la organización a la que ahora denuncia. Pronto el libro. Después la película. ¿Apostamos? Mientras tanto llevaos todos las manos a la cabeza si alguien cuestiona toda esta peripecia ¡Dios mío, los gobiernos nos espían! Por favor…

    • No se trata de beatificar a Snowden. Aquí lo importante es la información que ha revelado y es información relevante. Repito: Snowden ha destapado (entre otras muchas cosas) que la NSA presiona al NIST para reducir la seguridad de los protocolos de encriptación usados por todo el mundo, y esto nos expone a absolutamente todos. Tu postura es equivalente a criticar a quien se escandaliza y condena la corrupción, solo porque la corrupción sea inherente al poder político. Lo es y hay que perseguirla y condenarla, igual que las escuchas ilegales de comunicaciones privadas. Este artículo no es digno de este sitio web, no porque sea un artículo de opinión, cualquiera puede tener la suya, pero está escrito desde la ignorancia de quien desconoce el tema del que escribe.

  • Estoy completamente en desacuerdo con este artículo. Además de ser muy pobre, desde el punto de vista técnico (un bot es aquel software que realiza funciones propias de un humano), es precisamente la gente con este tipo de opinión, la que permite los gobiernos hacer lo que les da la gana y acercarnos más a un mundo «Orweliano».
    Ingenuo es pensar que porque haya los medios técnicos para espiar, no haya nada de malo en hacerlo.

  • A todos mis amables detractores:

    Lo que de verdad me da miedo es vivir en un mundo en el que todos habéis comprado la versión oficial, con puntos y comas. No olvidéis que toda la información que os ha llegado del caso (igual que a mí) ha sido filtrada y depurada por los mismos sistemas que denuncia Mr.Snowden. Y envidio a quienes gracias a él habéis descubierto que las agencias de inteligencia de todos los países espían nuestras comunicaciones, pues hasta hoy habéis vivido en el mundo de Yupi.

    El autor

    • El problema de este artículo es que criticas a los que denunciamos que se viole la privacidad de las comunicaciones de forma ilegal. Si todo el argumento fuera que esto no es algo nuevo y que no debería ser una sorpresa, entonces todo el mundo estaría de acuerdo. El problema es que no te quedas ahí y no solo no criticas esas actuaciones ilegales sino que criticas a los que las critican. Como si consentirlas tuviera que ser lo natural. Y vuelvo a repetir, lo importante es la información y su realidad o falsedad, mucho más que el origen. Y en este caso, la información de que la NSA está llevando a cabo prácticas ilegales es veraz porque ha sido verificada repetidamente desde que se filtró. Y además no es la primera vez que las lleva a cabo, como las presiones a la NIST, que nos comprometen a todos.

  • Es bastante grande la comunidad internauta que ha empezado a quitarle hierro al asunto con el «a la NSA se la pelan tus correos». Lo cual es indudablemente cierto. Yo sé de sobra que al jefe de la CIA se la pela muy mucho lo que yo le comente a Pepita sobre lo que siento por Fulanita a pesar de estar con Menganita, ex-novia de Pablito.

    Y no es esa clase de información la que creo que importe que se vulnere. ¡Que se vulneraría! Mientras un tío en la NSA espía una llamada por el motivo que él crea conveniente, igual se mete en la vida de una tal Pepita. «No, es que hay terroristas» están dando como motivo. Bueno, es que hay un derecho a la intimidad, al menos en España, y me da que en EE.UU. son también muy suyos con la esfera del individuo. Aún recuerdo los episodios de The Wire en los que tenían que parar de grabar a los pocos segundos si no escuchaban nada relevante, por mucho que fueran traficantes todos.

    Pero como decía, no es la mía la privacidad que me molesta que se vulnere, me molesta la de, entre otros, autores de obras literarias o docentes «clave» (que digamos se sepa que tienen influencia en la población), esas quizá sí que importen un poco más. Se abre una puerta a chantajes que da gusto de lo grande que es. Y claro que la NSA si quisiera podría sacar los trapos sucios de alguien, pero precisamente porque las organizaciones son ya bastante poderosas, no está de más que el mundo se escandalice UN POQUITO al probarse que espían con impunidad. Se está pidiendo más privacidad, no tirar al gobierno y poner a Anonimous en frente de todo.

    Que entre los Tweets de Obama haciendo la coña sobre el asunto («I Spy…. jajajaja es todo broma hombre ola k ase soy buen presi») y la oleada de la secta de la gominola diciendo que como si nada que nuestros correos les dan igual, parece que vamos a reformar la constitución para que el espionaje estatal forme parte del núcleo duro. Yo no digo que haya que quemar la casa blanca, pero joder, un poquito menos de alegría.

    PD: Yo lo que pongo en Facebook en público lo pongo para que lo vea la gente, pero si mantengo una conversación privada con alguien por esa u otra plataforma… Mi intención no era publicarla, por lo que se convierte en privada al instante.

    • Esa confianza ciega en la tecnología es lo que os conduce a la decepción. Si quieres tener una conversación privada vete a un bar o a dar un paseo por el parque con tu interlocutor, o utiliza un teléfono cifrado. ¡Pero no la sostengas en Facebook!

      • Que no, Antonio, que no tiene nada que ver con confiar ciegamente en la tecnología. Ya sabemos que lo pueden hacer, y no nos vamos a escandalizar cuando nos enteremos que lo hacen, pero eso no quita que lo critiquemos y condenemos. La comparación con la corrupción es perfecta. ¿A quién le escandaliza a estas alturas la corrupción? En España a nadie, pero ante eso la respuesta no es criticar que confiemos ciegamente en los políticos (cosa que no hace nadie, como con la tecnología), sino condenar la apropiación ilegal de dinero público y las escuchas ilegales de comunicaciones privadas.

  • Bueno bueno no me extrañan las criticas. Completamente de acuerdo con las de laura. Este articulo es una total confusion de conceptos. Venga antonio, no te obceques, que rectificar es de sabios. Echale una pensada antes de responder otra vez. Saludosss

  • Esta misma discusión la tuve cuando se publicaron los papeles de Bárcenas. Me indigné, y me llamaron ingenuo. ¿Debería de darme igual? ¿Debo de permitirlo? La respuesta es no. Y argumento lo mismo que con la corrupción: una cosa es que intuyas que la hay y otra muy diferente es que te lo DEMUESTREN.
    Si un delito se puede probar, se debe condenar

    Antonio recapacita, esto no es un foro lleno de trolls que disienten para fastidiar

  • Cada vez que veo a alguien inteligente aferrarse a una idea errónea pierdo un poco la esperanza en la humanidad. Yo tampoco estaba de acuerdo con el artículo, pero tras leer los comentarios, creo que se han dado razones más que sobradas, y bien argumentadas. Luego todos criticamos a los politicos que no dimiten, y no podemos ni admitir el error más tonto. Lo elegante que sería que el autor admitiera que el artículo no era acertado… Reacciones así, aunque pocas se ven, son las que te hacen recobrar la esperanza en la humanidad.

    • Seguro que también recobrarías al esperanza en La Verdad Absoluta, si es que alguna vez la perdiste. Yo alucino con los comentarios que piden una rectificación….

  • No me puedo creer lo de este artículo, no se puede justificar algo simplemente porque se supiera que fuera a ocurrir. ¿Qué coño es esto? Una versión aún más retorcida de minority report que justifica la acción de los gobiernos porque estaba claro que iba a suceder? Mis correos y las chorradas que publico en facebook no son importantes, aún así son míos y se suponen privados y se supone que hay una ley que respalda mi privacidad y esa ley suele ser común en muchos países del mundo. El caso es que sabemos que nos espian y lo que dices es que nos de igual. Pues nada, no hay que preocuparse, que los gobiernos hagan lo que quieran, No nos preocupemos, nos basamos en que eso lo sabemos, sabemos que los gobiernos están violando la ley y nuestros derechos, y uno fundamental como es la privacidad, y por el hecho de saberlo los tontos somos nosotros, que somos unos naif por pensar que no es así. Eso significa justificar algo inevitable y no hacer nada para evitarlo o para cambiarlo. Pues nada, en breve y si no ponemos freno a los gobiernos y a la forma en la que están abusando de nuestro uso de internet, tengas que escribir un artículo justificando el que una persona acabe en la cárcel con una pena mayor que por haber cometido un asesinato por bajarse un torrent o ver una serie en streaming… No hay nada de que preocuparse, españa va bien… Cada día me molesta más el tener que leer o escuchar a alguien usando el argumento de que es inevitable o que no se puede hacer nada. No es más que una forma de justificar un mal, Rajoy hace lo mismo no te preocupes, como no se puede evitar pues aceptalo. Lo estúpido es aceptar ese argumento y no hacer nada y dejarte comer tus derechos y tu privacidad y mil cosas más que nos están comiendo por este argumento tan facilón y tan utilizado en esta crisis.

  • Reconozco que nunca había sido objeto de un ataque tan virulento por parte de los lectores, excepto quizá (y no es casualidad) cuando publiqué aquí “Leyendo al Enemigo” https://www.yorokobu.es/leyendo-al-enemigo/ .
    Las semillas de los totalitarismos comienzan así, exigiendo a un periodista que rectifique sus puntos de vista para adecuarlos a las creencias o ideologías de los lectores. Suscribo cada punto y cada coma de mi artículo, y no seré yo quien gaste esa arrogancia inadmisible de pedir a nadie que se retracte, que dimita, que reconozca su error ¿qué error?…

    La libertad de expresión está más en poder leer algo con lo que uno no está de acuerdo que en poder escribirlo.

    Y tened cuidado, la NSA ha monitorizado esta discusión y ya tiene vuestras direcciones IP.

  • Creo que sobre el tema del artículo no queda nada más por añadir. Pero Antonio, piensa un par de cosas: primero, a mí me queda muy claro lo que ha pasado aquí cuando te leo llamar a este debate «ataque». Si crees que una discusión educada como esta es un ataque solo porque se rebata tu opinión, entonces no hace falta decir más (yo ya no lo haré más). Por otra parte, también es muy revelador que no te hayas molestado en contestar a ninguno de los argumentos de Laura, que creo que ha expuesto de la forma más educada los argumentos más contundentes (y además dice ser una profesional en la materia, vaya oportunidad perdida la de ignorar precisamente a quien más sabe). Has estado a la defensiva durante todo el debate, como decían por ahí, como si esto fuera un foro de trolls. He leído por curiosidad el primer párrafo del enlace que acabas de poner y me he quedado a cuadros porque precisamente aquí has hecho lo contrario. ¿Escuchar opiniones contrarias? Antonio, no has entrado en la discusión más que para acusar a los lectores, tacharlos repetidamente de ingenuos y finalmente insultarles con eso de arrogantes, sin plantearte ni por un segundo ninguno de los argumentos que se han expuesto. Y lo del ataque a la libertad de expresión ya es la guinda. La libertad de expresión no está ni remotamente en cuestión aquí. Ni remotamente. A mí me ha sorprendido mucho esta reacción en una discusión tan educada como esta. Por escrito quedan todos los comentarios, y se puede comprobar perfectamente el tono que ha tenido y de dónde han venido los insultos y desprecios. Una pena.

    • Yo no estoy totalmente de acuerdo con el artículo, pero me parece un soplo de aire fresco en el pensamiento único que parece haber con esta cuestión, no hay más que leer los comentarios. También me gusta leer lo que dice Laura, cuantos más argumentos y puntos de vista, mejor. Lo que no me gusta es ver que se pide una rectificación cuando lo que se dice no gusta o no se está de acuerdo. Eso sí me parece un ataque a la libertad de expresión, aunque cueste reconocerlo.

      • Carmen, yo no creo que nadie haya pedido una rectificación. Yo veo una diferencia: pedir una rectificación sería exigir que se cambie el artículo para acomodar otra opinión distinta a la del autor, piense lo que piense este. Estoy totalmente seguro de que nadie quiere ni pide eso porque aquí parece que somos personas civilizadas. Lo que se trata es de convencer con argumentos, y es lo que dice Adrián en su último comentario, que sorprende ver la posición de «Suscribo cada punto y cada coma de mi artículo» después de todos los argumentos que se han expuesto, más aún cuando no se entra a responder a los mismos. Pero repito, no se trata de pedir una rectificación, sino de tratar de convencer con argumentos, y si no se convence, no pasa absolutamente nada.

  • Está bien. Parece que esto se me ha ido de las manos, y ya es muy difícil encontrar un punto de acuerdo.

    Pido disculpas a todos los que os habéis sentido ofendidos por mi post, mi intención era encender un debate, pero no molestar a nadie, y es obvio que en eso último he fracasado.

    Os agradezco las largas y argumentadas respuestas que habéis publicado, así como vuestro tiempo en leer el artículo, Os prometo que no volveré a mencionar a Snowden en Yorokobu.

    Un saludo

    El autor

  • La gente que ha leído el artículo disiente y responde. Lo de pedir rectificación suena a opresivo, y yo no lo pediría. Pero puedo entender que es lo mismo que yo le diría a un colega en un banco mientras como pipas «tío, creo que te estoy dando mejores argumentos, flipo con que sigas en tus trece» (sólo que quizá se lo diría gritando y a punta de navaja, pero eso son cosas de la amistad), no es un «la publicación debe ser retirada de los kioskos para que nadie pueda leer esta injuria, no vuelva usted a escribir, dedíquese al punto de cruz».

    Quiero hacer mención a otro argumento que se respondió. Lo de que confiamos demasiado en la tecnología, como si el hecho de que la tecnología fuera débil, fácil de flanquear, hiciera menos «privado» lo que ahí se diga. Es decir, para que algo sea privado no lo tengo que meter en una cámara acorazada, se trata de mi intención y la creencia de que es privado. Si nos movemos en el campo de la NSA y organizaciones así, joder, qué fácil sería robar una carta, abrirla, leerla y volverla a meter en un sobre idéntico. Hablamos de gente con pasta y poder. Podría decirse que sería hasta sencillo. Pero claro, robar cartas suena como a más bestia, pero es lo mismo, es privado y ya está.

    Y lo dicho, que yo no voy a encabezar la revolución ni lo que se diga en los comentarios de Yorokobu va a cambiar la política de los EE.UU. Pero que se destape todo el asunto (por mucho que se diera por supuesto) y de repente el mundo entero diga un «nah, tampoco pasa ná» es un poquito extremo.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *