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15 de junio 2011    /   BUSINESS
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Bit Coin, el dinero invisible que está creando una economía paralela

15 de junio 2011    /   BUSINESS     por          
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Solo le ha hecho falta algo más de una década a la Red para cambiar nuestra manera de comunicarnos, investigar, consumir, informarnos e incluso ligar. Hoy en día, hasta los levantamientos populares se gestan en bits. La Edad de la revolución industrial y sus dos siglos de consecuencias ya han encontrado plaza en el asilo de los libros de historia y los inamovibles esquemas de los estandartes de la civilización, (como los de la política, los mercados, el arte o la prensa) saben que avanzan un paso al frente al borde del abismo. La vida a golpe de pantallazo ha dejado de ser ciencia ficción en esta nueva etapa de la humanidad. Próxima estación: La moneda que no existe.
Bit Coin (BTC) es una divisa electrónica que un/una anónimo estudiante de informática japonés apodado Satoshi Nakamoto ideó en 2009. Una moneda, igual que cualquier otra, pero que en vez de existir físicamente se compone de un entramado de certificados digitales asimétricos y firmas digitales que la hacen efectiva sin necesidad de ser oficial. En realidad, un sistema semejante al que se utiliza para realizar las marcas de agua que marcan cada billete de las monedas que conocemos y así evitar su duplicación.
En sus comienzos, tan solo se trataba de una unidad de cambio utilizada por hackers y tecnoanárquicos. Un propósito que ya trató de hacerse hueco en la red con monedas no metálicas como E-gold (1996), Pecunix (2002) o eCache, que habían probado suerte sin éxito.
Pero el proyecto de Nakamoto, basado en una red de dinero digital con un valor superior al dólar, la libra o el euro, manejado directamente por los usuarios sin depender de ningún emisor central ni atravesar filtros bancarios, empieza a importunar a gobiernos y mercados. Algunos temen que se convierta en la gran moneda no-oficial de la red.

El concepto, un desarrollo de la idea de criptomoneda descrita por Wei Dai en 1998 en la lista de correo electrónico Cypherpunk, no es otra cosa que la creación de monedas virtuales protegidas por un código criptográfico que no dependen de la tutela de ningún emisor central, y por lo tanto, tampoco corren el riesgo de que organismos gubernamentales o económicos las centralicen y manipulen aumentando su cantidad arbitrariamente para generar inflación o cobrando comisiones.
Se trata de una moneda en red P2P, es decir, de persona a persona, de nodo a nodo. Un entramado horizontal en el que no existen ni clientes ni servidores. Su base de datos se reparte en varios nodos de la red de usuarios del sistema y es en éstos donde se registran y verifican las transacciones. Cada poseedor de esta divisa, provisto de un software Bitcoin, tiene un monedero identificado con un número (y no con un nombre), donde guardar su cyberchatarra, o al menos, la guarda en el archivo web de un tercero que ofrezca este servicio.

Esta nueva divisa, ajena al oficialismo monetario conocido, es según los blogs de algunos expertos economistas “una invención sin ninguna posibilidad de futuro”, sin embargo, a juzgar por los hechos, también es una moneda que ha sido capaz de multiplicar por cinco su valor en el pasado mes y cuya capitalización estimada ya asciende a cerca de 100 millones de dólares.
Muchos servicios comienzan a usarla y la aceptan como moneda de pago (sobre todo para adquirir juegos y otras prestaciones a través de internet), existen sitios webs donde se cambian por dinero real, también es posible invertir en la bolsa de MtGox e incluso, en función de lo denunciado por dos senadores americanos, según informa el diario británico The Guardian, supuestamente también le han sacado el gusto a las invisibles moneditas algunos usuarios de la nueva página de compra-venta digital anonyma Silk Road (en la que se acepta esta divisa) para negociar con droga.
Los senadores aseguran que se aprovecha el anonimato que confiere la transacción directa con la otra parte negociadora, a la que además solo se conoce por un número, para no dejar rastro en ningún tipo de entidad al comerciar con productos ilegales. Un uso que los defensores de las BTCs consideran marginal y fuera de las “sanas” intenciones de esta divisa.
Y si no existe… ¿cómo hacerse con un puñado de las monedas virtuales?
Existen dos métodos para hacerse con un pequeño botín de Bit coins. Para inexpertos, basta con buscar una oficina de cambio virtual como MtGox o Bitcoincomes y comprarlos a cambio de dinero real. Los que prefieran hacerse con ellos por la patilla, tendrán que esforzarse.
La forma de conseguirlos se denomina minería Bit coin. Consiste en que se generan desafíos (informáticos) premiados con 50 BTCs que obtendrá el primer usuario capaz de descifrar la manera de acceder a ellos. Para los más entendidos: se firman 50 BTCs con un hash y el primero en reventar dicho hash se hace con el botín y lo firma con una firma asimétrica fuerte. Pero aviso para mineros, el ratio de BTCs es predecible y limitado. Se creó para que su número tienda a 21 millones de unidades, y se estima que para 2013 ya se hayan generado la mitad de ellas y tres cuartas partes para 2017.
Mineros, informáticos, piratas, banqueros y políticos del mundo, ¿llegó la hora de coserles los bolsillos a sus pantalones de la otra era?
Más información en la web We Use Coins.com


Solo le ha hecho falta algo más de una década a la Red para cambiar nuestra manera de comunicarnos, investigar, consumir, informarnos e incluso ligar. Hoy en día, hasta los levantamientos populares se gestan en bits. La Edad de la revolución industrial y sus dos siglos de consecuencias ya han encontrado plaza en el asilo de los libros de historia y los inamovibles esquemas de los estandartes de la civilización, (como los de la política, los mercados, el arte o la prensa) saben que avanzan un paso al frente al borde del abismo. La vida a golpe de pantallazo ha dejado de ser ciencia ficción en esta nueva etapa de la humanidad. Próxima estación: La moneda que no existe.
Bit Coin (BTC) es una divisa electrónica que un/una anónimo estudiante de informática japonés apodado Satoshi Nakamoto ideó en 2009. Una moneda, igual que cualquier otra, pero que en vez de existir físicamente se compone de un entramado de certificados digitales asimétricos y firmas digitales que la hacen efectiva sin necesidad de ser oficial. En realidad, un sistema semejante al que se utiliza para realizar las marcas de agua que marcan cada billete de las monedas que conocemos y así evitar su duplicación.
En sus comienzos, tan solo se trataba de una unidad de cambio utilizada por hackers y tecnoanárquicos. Un propósito que ya trató de hacerse hueco en la red con monedas no metálicas como E-gold (1996), Pecunix (2002) o eCache, que habían probado suerte sin éxito.
Pero el proyecto de Nakamoto, basado en una red de dinero digital con un valor superior al dólar, la libra o el euro, manejado directamente por los usuarios sin depender de ningún emisor central ni atravesar filtros bancarios, empieza a importunar a gobiernos y mercados. Algunos temen que se convierta en la gran moneda no-oficial de la red.

El concepto, un desarrollo de la idea de criptomoneda descrita por Wei Dai en 1998 en la lista de correo electrónico Cypherpunk, no es otra cosa que la creación de monedas virtuales protegidas por un código criptográfico que no dependen de la tutela de ningún emisor central, y por lo tanto, tampoco corren el riesgo de que organismos gubernamentales o económicos las centralicen y manipulen aumentando su cantidad arbitrariamente para generar inflación o cobrando comisiones.
Se trata de una moneda en red P2P, es decir, de persona a persona, de nodo a nodo. Un entramado horizontal en el que no existen ni clientes ni servidores. Su base de datos se reparte en varios nodos de la red de usuarios del sistema y es en éstos donde se registran y verifican las transacciones. Cada poseedor de esta divisa, provisto de un software Bitcoin, tiene un monedero identificado con un número (y no con un nombre), donde guardar su cyberchatarra, o al menos, la guarda en el archivo web de un tercero que ofrezca este servicio.

Esta nueva divisa, ajena al oficialismo monetario conocido, es según los blogs de algunos expertos economistas “una invención sin ninguna posibilidad de futuro”, sin embargo, a juzgar por los hechos, también es una moneda que ha sido capaz de multiplicar por cinco su valor en el pasado mes y cuya capitalización estimada ya asciende a cerca de 100 millones de dólares.
Muchos servicios comienzan a usarla y la aceptan como moneda de pago (sobre todo para adquirir juegos y otras prestaciones a través de internet), existen sitios webs donde se cambian por dinero real, también es posible invertir en la bolsa de MtGox e incluso, en función de lo denunciado por dos senadores americanos, según informa el diario británico The Guardian, supuestamente también le han sacado el gusto a las invisibles moneditas algunos usuarios de la nueva página de compra-venta digital anonyma Silk Road (en la que se acepta esta divisa) para negociar con droga.
Los senadores aseguran que se aprovecha el anonimato que confiere la transacción directa con la otra parte negociadora, a la que además solo se conoce por un número, para no dejar rastro en ningún tipo de entidad al comerciar con productos ilegales. Un uso que los defensores de las BTCs consideran marginal y fuera de las “sanas” intenciones de esta divisa.
Y si no existe… ¿cómo hacerse con un puñado de las monedas virtuales?
Existen dos métodos para hacerse con un pequeño botín de Bit coins. Para inexpertos, basta con buscar una oficina de cambio virtual como MtGox o Bitcoincomes y comprarlos a cambio de dinero real. Los que prefieran hacerse con ellos por la patilla, tendrán que esforzarse.
La forma de conseguirlos se denomina minería Bit coin. Consiste en que se generan desafíos (informáticos) premiados con 50 BTCs que obtendrá el primer usuario capaz de descifrar la manera de acceder a ellos. Para los más entendidos: se firman 50 BTCs con un hash y el primero en reventar dicho hash se hace con el botín y lo firma con una firma asimétrica fuerte. Pero aviso para mineros, el ratio de BTCs es predecible y limitado. Se creó para que su número tienda a 21 millones de unidades, y se estima que para 2013 ya se hayan generado la mitad de ellas y tres cuartas partes para 2017.
Mineros, informáticos, piratas, banqueros y políticos del mundo, ¿llegó la hora de coserles los bolsillos a sus pantalones de la otra era?
Más información en la web We Use Coins.com

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MCC: la cárcel vertical
El nombre (raro) de las cosas que no tienen nombre
El arte de comunicar con claridad que no te enseñaron en la escuela
:Literatura_ para :Ratas_
 
Especiales
 
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Opiniones 37
  • No me termina de convencer.
    Parece el ultimo refugio del camelado por el neoliberalismo.
    Vale, vale… mucha libertad, mucha, a toneladas, nada de pagar ningun impuesto, ninguno, ahora a esperar una masiva migracion hacia la libertad y que todo el sistema se mantenga solito para que los anarcochicos le hagan cuchufletas digitales.
    ¿Acaso internet no es parte del sistema?
    Ya hemos visto a donde nos ha llevado dar libertad a los chicos de los negocios y las finanzas. El poder que dejaron de detentar los Estados ha pasado a uso engrudos que no rinden cuentas a nadie y han destrozado la economia mundial.

  • Es difícil conocer el futuro en general, por tanto las predicciones de que ocurrirá con Bitcoin también lo son. El principal punto fuerte es que es una moneda deflacionaria, (cada vez vale más, cada vez se pueden comprar más cosas con ella) en vez de el resto de las monedas controladas por el estado. Por cierto Dubidator, el mercado monetario es de los más regulados del mundo, por tanto no ha habido esa libertad extrema de la que hablas.
    Vale la pena atesorar bitcoins, pues si la moneda tiene éxito, un solo bitcoin podría valer más de 10.000 euros.
    El principal riesgo son los gobiernos del mundo, que nos empobrecen fácilmente con la inflación y Bitcoin amenaza con relegar sus monedas fiduciarias. Seguro que algo inventaran para detener a Bitcoin si empieza a tener éxito.
    Consejo general, compren uno o dos bitcoin y guardenlos. Es probable que lo pierdan todo, pero también podría tocarles la lotería.
    Ya existen varios sitios de lo más variopinto que aceptan bitcoin
    http://www.otorrinoadomicilio.com
    http://www.spicescave.com
    http://www.telepienso.com

  • Quisiera saber más pues me queda un poco difícil de entender quién pueda explicarme bien le agradezco pues tengo la intención. De invertir pero quiero estar más claro

  • Sois geniales, chicos.Interesantísimo artículo. Estoy seguro de que los políticos temen mucho más a esto que a cualquier otra cosa…sería el principio del fin del capitalismo tal y como se ha entendido hasta ahora

  • por que la gente se empeña en decir no. a dar grandes cambios a nuestras vidas ayudandonos y sincronizandonos todos , realmente estamos manipulados y nos da miedo alcanzar la libertad financiera

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