22 de junio 2022    /   IGLUU
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Fotos  Carmen Morago

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Cuando ya habían decidido vivir de la música, llegó la pandemia y chafó sus planes. Apenas diez antes de la declaración del estado de alarma, Biznaga acababa de publicar Gran Pantalla (2020). Pero en lugar de dejarse llevar por el pesimismo, aprovecharon el confinamiento para componer su siguiente álbum: Bremen no existe, que acaba de ver la luz. Un trabajo en el que ahondan en la reflexión intergeneracional, el papel de la tecnología o nuestro papel como humanos entre un pasado que no ha acabado y un futuro que está en juego.

«Queríamos establecer un diálogo intergeneracional que impactase tanto en las personas de los 80 como de los 90, de los 2000 o las generaciones que están por venir», explica la formación. Basculamos entre pasado y presente, con la vista puesta en un futuro que no llegó, o que podría llegar si trabajamos bien la realidad actual. Intentamos que nuestro discurso no le sea ajeno a nadie. Muchas de las cosas que cuenta este disco se han repetido, se van a repetir o incluso se van a acentuar más».

Por eso su disco bascula entre un tiempo y otro. «Que nuestro presente tenga semejanzas con el pasado nos brinda la oportunidad de aprender de los errores cometidos: si vuelve lo malo, también puede volver lo bueno», afirman.

Las redes sociales, la adición a las pantallas y la tiranía del algoritmo también están presentes en las letras de sus canciones. Respecto a este último, ven complicado vencerlo, pero abogan por más educación familiar y escolar, así como iniciativas gubernamentales a nivel nacional y europeo, para ponerle límites y crear una conciencia crítica.

Biznaga ve las ciudades actuales como no lugares. «Para lograr ciudades más sostenibles deberíamos comenzar por cambiar el enfoque del urbanismo y la arquitectura. Las ciudades pueden ser verdes y humanistas, pero antes de construir nada, primero hay que tener una idea de cómo tiene que ser la ciudad», opinan.

De todo esto y más temas como los festivales, la crisis climática y la cultura hablan en esta entrevista de Santiago Lozano para Igluu.

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Cuando ya habían decidido vivir de la música, llegó la pandemia y chafó sus planes. Apenas diez antes de la declaración del estado de alarma, Biznaga acababa de publicar Gran Pantalla (2020). Pero en lugar de dejarse llevar por el pesimismo, aprovecharon el confinamiento para componer su siguiente álbum: Bremen no existe, que acaba de ver la luz. Un trabajo en el que ahondan en la reflexión intergeneracional, el papel de la tecnología o nuestro papel como humanos entre un pasado que no ha acabado y un futuro que está en juego.

«Queríamos establecer un diálogo intergeneracional que impactase tanto en las personas de los 80 como de los 90, de los 2000 o las generaciones que están por venir», explica la formación. Basculamos entre pasado y presente, con la vista puesta en un futuro que no llegó, o que podría llegar si trabajamos bien la realidad actual. Intentamos que nuestro discurso no le sea ajeno a nadie. Muchas de las cosas que cuenta este disco se han repetido, se van a repetir o incluso se van a acentuar más».

Por eso su disco bascula entre un tiempo y otro. «Que nuestro presente tenga semejanzas con el pasado nos brinda la oportunidad de aprender de los errores cometidos: si vuelve lo malo, también puede volver lo bueno», afirman.

Las redes sociales, la adición a las pantallas y la tiranía del algoritmo también están presentes en las letras de sus canciones. Respecto a este último, ven complicado vencerlo, pero abogan por más educación familiar y escolar, así como iniciativas gubernamentales a nivel nacional y europeo, para ponerle límites y crear una conciencia crítica.

Biznaga ve las ciudades actuales como no lugares. «Para lograr ciudades más sostenibles deberíamos comenzar por cambiar el enfoque del urbanismo y la arquitectura. Las ciudades pueden ser verdes y humanistas, pero antes de construir nada, primero hay que tener una idea de cómo tiene que ser la ciudad», opinan.

De todo esto y más temas como los festivales, la crisis climática y la cultura hablan en esta entrevista de Santiago Lozano para Igluu.

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