21 de junio 2012    /   BUSINESS
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BlaBlaCar o la utilización más inteligente de los coches

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Cuando los usuarios de internet adoptaron el Internet is Sharing como mantra de casi obligada asunción, de eso hace unos años, en lo primero que se pensó fue en compartir cultura en forma de archivos. Sin embargo, se abría a la vez otro potencial abanico de posibilidades que miraba también al mundo offline. BlaBlaCar observó que se podía utilizar esta filosofía para intentar limpiar el aire del planeta.

(Advertorial)

Teniendo en cuenta que, el transporte, sumando todos sus componentes, constituye el 40% del impacto económico global, cualquier intervención que lo haga más eficiente y menos perjudicial para el planeta no es un asunto baladí. Se trata de una actividad que puede ir a más y convertir los ecosistemas en cada vez más inhabitables y, por el contrario, también tiene un enorme potencial para reducir su huella.

En BlaBlaCar optaron por pelear por esto último y se dieron cuenta de que además, la protección del medio ambiente no estaba reñida con el ahorro. La solución: compartir coche. «Más del 63% de los españoles utiliza el coche a diario para ir a trabajar y la tasa media de ocupación del vehículo es de sólo 1,2 personas en las grandes ciudades», cuenta Vincent Rosso, country manager de BlaBlaCar en España y portugal. «El tráfico genera el 75% de las emisiones de CO2 y el 80% del ruido urbano. Además de saturar la circulación, genera unos costes difíciles de asumir por la mayoría de los españoles con un gasto anual medio de 5.500 euros, por lo que compartir gastos y ruta se convierte en la solución ideal para todos estos inconvenientes».

BlaBlaCar cobró aún más sentido cuando en internet, los usuarios comenzaron a organizarse en forma de redes sociales. De hecho, se han convertido en la red social de consumo colaborativo con mayor actividad de Europa, con casi 2 millones de usuarios, 600.000 viajes programados y más de 1 millón de asientos disponibles.

La mecánica de participación es muy sencilla. Lo único que hay que hacer es introducir en la web las ciudades de origen y destino del desplazamiento y la fecha en que se realiza el viaje. «Una vez registrado el usuario podrá elegir entre las distintas opciones disponibles y ver si puede transportar bultos, viajar con mascotas o fumar en el coche», declara Rosso. Por obra y gracia del componente social, los usuarios se ganan la confianza de la comunidad gracias a los comentarios que sus compañeros offline realizan online.

Las ventajas de la iniciativa discurren por varios senderos. Económicamente, el ahorro en combustible y peajes de las personas que comparten gastos es evidente. Tan evidente como el beneficio medioambiental que supone la reducción de emisiones de CO2, que se puede medir de manera concreta. «Los usuarios de BlaBlaCar llevan ahorradas 500.000 toneladas de CO2  en 10 millones de viajes», explica Vincent Rosso. El plus está en la reducción del riesgo en carretera, que de este modo está poblada por menos vehículos.

Contábamos antes que se difuminan las barreras entre el online y el offline. Porque BlablaCar -por esto fue bautizado así- es social en la red y fuera de ella. La plataforma permite conocer gente y poder viajar con otras personas en el trayecto.

La iniciativa cuenta también con aplicaciones móviles para iPhone y Android con las que buscar un viaje en coche compartido donde y cuándo quieras gracias a la geolocalización del teléfono. Si a eso unimos que el crecimiento anual de BlaBlaCar es de más del 135% desde el 2009 en toda Europa, ¿a qué estás esperando para subirte al carro?







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Teniendo en cuenta que, el transporte, sumando todos sus componentes, constituye el 40% del impacto económico global, cualquier intervención que lo haga más eficiente y menos perjudicial para el planeta no es un asunto baladí. Se trata de una actividad que puede ir a más y convertir los ecosistemas en cada vez más inhabitables y, por el contrario, también tiene un enorme potencial para reducir su huella.

En BlaBlaCar optaron por pelear por esto último y se dieron cuenta de que además, la protección del medio ambiente no estaba reñida con el ahorro. La solución: compartir coche. «Más del 63% de los españoles utiliza el coche a diario para ir a trabajar y la tasa media de ocupación del vehículo es de sólo 1,2 personas en las grandes ciudades», cuenta Vincent Rosso, country manager de BlaBlaCar en España y portugal. «El tráfico genera el 75% de las emisiones de CO2 y el 80% del ruido urbano. Además de saturar la circulación, genera unos costes difíciles de asumir por la mayoría de los españoles con un gasto anual medio de 5.500 euros, por lo que compartir gastos y ruta se convierte en la solución ideal para todos estos inconvenientes».

BlaBlaCar cobró aún más sentido cuando en internet, los usuarios comenzaron a organizarse en forma de redes sociales. De hecho, se han convertido en la red social de consumo colaborativo con mayor actividad de Europa, con casi 2 millones de usuarios, 600.000 viajes programados y más de 1 millón de asientos disponibles.

La mecánica de participación es muy sencilla. Lo único que hay que hacer es introducir en la web las ciudades de origen y destino del desplazamiento y la fecha en que se realiza el viaje. «Una vez registrado el usuario podrá elegir entre las distintas opciones disponibles y ver si puede transportar bultos, viajar con mascotas o fumar en el coche», declara Rosso. Por obra y gracia del componente social, los usuarios se ganan la confianza de la comunidad gracias a los comentarios que sus compañeros offline realizan online.

Las ventajas de la iniciativa discurren por varios senderos. Económicamente, el ahorro en combustible y peajes de las personas que comparten gastos es evidente. Tan evidente como el beneficio medioambiental que supone la reducción de emisiones de CO2, que se puede medir de manera concreta. «Los usuarios de BlaBlaCar llevan ahorradas 500.000 toneladas de CO2  en 10 millones de viajes», explica Vincent Rosso. El plus está en la reducción del riesgo en carretera, que de este modo está poblada por menos vehículos.

Contábamos antes que se difuminan las barreras entre el online y el offline. Porque BlablaCar -por esto fue bautizado así- es social en la red y fuera de ella. La plataforma permite conocer gente y poder viajar con otras personas en el trayecto.

La iniciativa cuenta también con aplicaciones móviles para iPhone y Android con las que buscar un viaje en coche compartido donde y cuándo quieras gracias a la geolocalización del teléfono. Si a eso unimos que el crecimiento anual de BlaBlaCar es de más del 135% desde el 2009 en toda Europa, ¿a qué estás esperando para subirte al carro?







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Opiniones 7
  • Esta es la forma de viajar mas eficiente e inteligente que conozco, pero tambien creo que se corre un riesgo mayor del que este «happy-ad» nos quiere hacer creer. Me gustaria plantear alguna duda y a ver si alguien me las puede aclarar.

    1. Es legal beneficiarse economicamente del transporte de personas sin contar con un permiso? (mucha gente solo cubre gastos, pero tambien hay gente que gana dinero. Creedme!)
    2. Como saben los pasajeros si el coche tiene todo en regla? Seguro, mantenimiento…
    3. En caso de que te hiciesen un control policial y encontrasen algo ilegal (digamos debajo de un asiento), quien sería el responsable último?

    Muchas gracias!

    • En respuesta a tus preguntas:
      1. BlaBlaCar es una red social para compartir coche, es decir, son los usuarios los que deciden cómo, cuándo y con quién viajan. El objetivo es repartir los gastos variables del viaje, es decir, gasolina y peajes, y para ello BlaBlaCar ofrece una calculadora que permite saber cuál es el precio estimado de cada plaza. Además, desde la empresa controlamos que los precios publicados no sean abusivos ya que como dices el beneficio económico no se contempla e invitamos a nuestros usuarios a alertarnos ante posibles infracciones de esta política. Aquí tienes más información: http://www.blablacar.es/blog/precios

      2. Los pasajeros tienen derecho a pedir al conductor la información que consideren oportuna en lo que respecta al seguro del coche antes del viaje, de hecho lo recomendamos. Leer más: http://www.blablacar.es/faq/question/que-normas-de-seguridad-hay-que-seguir

      3. Del mismo modo, el conductor puede identificar el equipaje de los pasajeros. Seguir leyendo en: http://www.blablacar.es/faq/question/transportar-un-paquete-bulto-o-una-mascota-como-funciona

      Esperamos haber resuelto tus preguntas. Además siempre puedes escribirnos a contacto@comuto.com si te queda alguna duda, ¡pero lo mejor siempre será experimentarlo tú mismo y comenzar a viajar! 🙂

  • Utilicé Blablacar hace un mes o así para ir a Madrid desde Barcelona y fue todo perfecto. La verdad es que, estando como están los precios de trenes, aviones, autobuses y gasolina, es una opción estupenda. Eso sí, era la primera vez e íbamos con un poco de miedo, que no sabes con quién te vas a encontrar.

  • Yo estoy muy a favor de este tipo de servicio. Es una manera estupenda de combinar el ahorro de dinero ysobre todo, de reducir la contaminación. Llevo ya un tiempo haciéndolo, incluso usando la web del Ayuntamiento de Burgos donde vivo. Actualmente uso ma´s las webs gratuitas como Blablacar.com porque me parecen las más completas: sencillas de usar, puedes ver las caras de la gente, opiniones sobre ellos. De verdad, enhorabuena a este tipo de iniciativas!!

  • Mi experiencia general con los viajeros ha sido muy buena, pero con los gestores de Blabacar ha sido mala. Creo que Blabacar es otra compañía startup que no se preocupa de tener una gran comunidad de usuarios solidarios, sino solamente del número de usuarios.
    Como en todos sitios algunos usuarios creen que blablacar es un servicio de taxis. Cuando les he pedido que explicasen a un usuario que pensaba que esto es un servicio de taxis en qué consiste la filosofía de blabacar, me han dicho que ellos no iban a intervenir.
    Eso me ha hecho darme cuenta de que no es blablacar quien hace un gran servicio, sino nosotros los conductores y pasajeros.
    Blabacar no es más que otra startup que parece ofrecer un servicio solidario, pero en realidad que quieren es aprovecharse de una necesidad de la gente para hacer negocio. Son lobos disfrazados de corderos. De hecho, han hecho una gran campaña de publicidad, una gran inversión. Si el trato a los usuarios sigue siendo igual de malo y además ahora pretenden rentabilizarla obligándonos a pagar online y cobrando ellos un 10 % del precio, nosotros nos tendremos que ir a otras páginas.
    Soy “embajador” con decenas de opinipones, pero no tengo ningún apego por la página.

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