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22 de diciembre 2017    /   ENTRETENIMIENTO
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Contra los blancos salvadores que llenan las redes de clichés de África

22 de diciembre 2017    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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El complejo del blanco salvador es aquello que experimentan algunos voluntarios y cooperantes europeos cuando viajan a África para participar en algún proyecto solidario, y que sienten que están contribuyendo de alguna forma a cambiar o salvar el planeta. Con el auge de las redes sociales, se han multiplicado los selfies de blanquitos rodeados de niños negros monísimos que, de paso, pueden reportar unos cuantos me gusta en Instagram.

El pasado mes de noviembre en Noruega han dicho hasta aquí hemos llegado. El Norwegian Students’ and Academics’ International Assistance Fund (SAIH), a través del proyecto Radi-Aid, que intenta luchar contra los estereotipos en acciones humanitarias y de desarrollo global, ha lanzado una campaña de concienciación fotográfica.

Today I sacrificed my daily beauty regimen (using my Rodant in Heels™️ product line) to visit the local “hospital” (if you can even call it that!) to love on and care for all of my sweet African angels. It provided me the perfect opportunity to snap some selfies with the less fortunate, even with poor lighting. One of the greatest lessons I’ve learned over the years is taking selfies in Africa is NOT for the faint of heart…it’s an art form. One I have perfected, along with my super toned thighs. There is a social media guide floating around for people who try to volunteer just like me, so I’m glad there is now something out there to help you all learn how to be more like me! #exceptnot #dontbeaB #readtheguide #hateuscuztheyaintus #pagingdoctormcsavior #selfiesquats #mypaindoesntcomparetohers #butjusttobeclearimstillsuffering4jesus #icanbeyoursaviorbaby #icanselfieawaythepain #asavioraday #keepsthegeniusaway #jerrycansoverbedpans #operationbarbiesavior #codepink #praythreehailmarysandcallmeinthemorning #gunnagetcheckedoutwhileimhere #itstartedtoitch #challengethestereotypes #radiaid #rustyradiator All jokes aside, we are thrilled to have worked with our friends at Radi-Aid on our social media guide. Link in profile. Don’t be a B.

Una publicación compartida de Barbie Savior (@barbiesavior) el

Se busca que los jóvenes voluntarios controlen el impulso de retratar cada momento de su viaje para compartirlo en Facebook e Instagram. La alternativa es que piensen en el impacto que sus imágenes pueden tener a la hora de reproducir tópicos, que pueden resultar hirientes para la dignidad humana.

«Un simple selfie con un niño africano, por ejemplo, puede perpetuar la idea de que solo Occidente salva, cura o interviene a favor de estas personas, como salvadores del planeta», explica Beathe Ogard, presidenta de SAIH. Para esta mujer, estos niños son retratados como si hubiesen sido abandonados y merecen ser compadecidos, mientras que el voluntario se convierte en una especie de superhéroe que los salva de la miseria.

La reflexión no es gratuita y llega en un momento oportuno. Hace poco el titular de un periódico de tirada nacional sobre la reciente visita de la reina Leticia a Senegal encendía un debate en las redes sociales. «Una reina entre pedacitos de madera: es así, con este titular, que se deshumaniza a seres humanos», escribía en su Facebook la fotógrafa Angélica Dass hace unos días. «No puedo entender que en 2017 describimos a seres humanos así. (…) Es irresponsable perpetuar este tipo de lenguaje», añadía Dass.

Los noruegos han ido mucho más allá y han creado un vídeo para concienciar a los más jóvenes del absurdo de un patrón fotográfico compulsivo e irresponsable. En el dibujo animado se ve a una joven en busca de likes que viaja a África para realizar selfies de mal gusto en hospitales y escuelas, decorados con decenas de hashtags de tendencia. El lema del vídeo es #nostereotypes; los estereotipos hacen daño a la dignidad.

Paralelamente, se ha creado una cuenta en Instagram llamada Barbie Savior (Barbie Salvadora), con un contenido irónico. En las imágenes se ven muñecas en situaciones absurdas, acompañadas de textos satíricos.

Esta cuenta de Instagram usa la muñeca de Mattel y varios recursos del Photoshop para mostrar situaciones muchas veces ridículas en la que estos voluntarios incurren con tanto de conseguir una instantánea que triunfe en sus redes sociales.

I know I am supposed to be resting, but my work is never finished here! Every day I make my morning candy route in my sleepy little village, so why not carry that on here in the big village? These kids need love and sweets too! For those of you who don’t know, passing out candy is acceptable and applauded 24 hours a day, 365 days a year here in Africa. But today the children got TWO pieces! Who says you can’t turn a pagan holiday around?! #imaskeweral #duh #savindapagans #cavitiesfordaysyo #nightmareondentiststreet #donttakecandyfromstrangers #unlessyoureinAfrica #orphansofthecorn #thebarbiesaviorproject #thesaviorsense #iseepoorpeople #thesaviorofthelambs #frankensavior #saviorhollow #hereeeeeeeeeeesbarbie #barbiethefriendlysavior #parasavioractivity #itsmyignorancethatisthetruehorror #itrickandtreat #alltheyneedissomechocolate #justlikeme

Una publicación compartida de Barbie Savior (@barbiesavior) el

Esta organización noruega espera paliar los comportamientos poco delicados o incluso errados, que se acaban traduciendo en imágenes que dan la vuelta al mundo en pocos segundos. El consejo es que los voluntarios eviten fotos en las que regalan dulces a los niños africanos, porque equivale a hacer promesas que no pueden cumplir. Según la guía elaborada, también deberían evitarse las fotos de niños jugando, ya que es una intromisión en su privacidad que en algunos países europeos está incluso penada con multas. «Si no se hace en nuestros países, ¿por qué se pueden permitir en África?», se preguntan.

Finalmente, la guía invita a evitar las fotos de niños enfermos en los hospitales porque son consideradas una falta total de respecto hacia el paciente y porque hieren todos los códigos de ética y de sentido común. Y recuerda que habría que pedir siempre permiso a las personas antes de hacer una foto y ofrecer detalles concretos para contextualizar cada situación.

«El problema no es querer retratar la pobreza a través de la fotografía, pero es preciso hacer algo diferente, que muestre que la comunidad local no es pasiva o sumisa, que hay razones y responsables por aquella situación», señala la guía.

El complejo del blanco salvador es aquello que experimentan algunos voluntarios y cooperantes europeos cuando viajan a África para participar en algún proyecto solidario, y que sienten que están contribuyendo de alguna forma a cambiar o salvar el planeta. Con el auge de las redes sociales, se han multiplicado los selfies de blanquitos rodeados de niños negros monísimos que, de paso, pueden reportar unos cuantos me gusta en Instagram.

El pasado mes de noviembre en Noruega han dicho hasta aquí hemos llegado. El Norwegian Students’ and Academics’ International Assistance Fund (SAIH), a través del proyecto Radi-Aid, que intenta luchar contra los estereotipos en acciones humanitarias y de desarrollo global, ha lanzado una campaña de concienciación fotográfica.

Today I sacrificed my daily beauty regimen (using my Rodant in Heels™️ product line) to visit the local “hospital” (if you can even call it that!) to love on and care for all of my sweet African angels. It provided me the perfect opportunity to snap some selfies with the less fortunate, even with poor lighting. One of the greatest lessons I’ve learned over the years is taking selfies in Africa is NOT for the faint of heart…it’s an art form. One I have perfected, along with my super toned thighs. There is a social media guide floating around for people who try to volunteer just like me, so I’m glad there is now something out there to help you all learn how to be more like me! #exceptnot #dontbeaB #readtheguide #hateuscuztheyaintus #pagingdoctormcsavior #selfiesquats #mypaindoesntcomparetohers #butjusttobeclearimstillsuffering4jesus #icanbeyoursaviorbaby #icanselfieawaythepain #asavioraday #keepsthegeniusaway #jerrycansoverbedpans #operationbarbiesavior #codepink #praythreehailmarysandcallmeinthemorning #gunnagetcheckedoutwhileimhere #itstartedtoitch #challengethestereotypes #radiaid #rustyradiator All jokes aside, we are thrilled to have worked with our friends at Radi-Aid on our social media guide. Link in profile. Don’t be a B.

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Se busca que los jóvenes voluntarios controlen el impulso de retratar cada momento de su viaje para compartirlo en Facebook e Instagram. La alternativa es que piensen en el impacto que sus imágenes pueden tener a la hora de reproducir tópicos, que pueden resultar hirientes para la dignidad humana.

«Un simple selfie con un niño africano, por ejemplo, puede perpetuar la idea de que solo Occidente salva, cura o interviene a favor de estas personas, como salvadores del planeta», explica Beathe Ogard, presidenta de SAIH. Para esta mujer, estos niños son retratados como si hubiesen sido abandonados y merecen ser compadecidos, mientras que el voluntario se convierte en una especie de superhéroe que los salva de la miseria.

La reflexión no es gratuita y llega en un momento oportuno. Hace poco el titular de un periódico de tirada nacional sobre la reciente visita de la reina Leticia a Senegal encendía un debate en las redes sociales. «Una reina entre pedacitos de madera: es así, con este titular, que se deshumaniza a seres humanos», escribía en su Facebook la fotógrafa Angélica Dass hace unos días. «No puedo entender que en 2017 describimos a seres humanos así. (…) Es irresponsable perpetuar este tipo de lenguaje», añadía Dass.

Los noruegos han ido mucho más allá y han creado un vídeo para concienciar a los más jóvenes del absurdo de un patrón fotográfico compulsivo e irresponsable. En el dibujo animado se ve a una joven en busca de likes que viaja a África para realizar selfies de mal gusto en hospitales y escuelas, decorados con decenas de hashtags de tendencia. El lema del vídeo es #nostereotypes; los estereotipos hacen daño a la dignidad.

Paralelamente, se ha creado una cuenta en Instagram llamada Barbie Savior (Barbie Salvadora), con un contenido irónico. En las imágenes se ven muñecas en situaciones absurdas, acompañadas de textos satíricos.

Esta cuenta de Instagram usa la muñeca de Mattel y varios recursos del Photoshop para mostrar situaciones muchas veces ridículas en la que estos voluntarios incurren con tanto de conseguir una instantánea que triunfe en sus redes sociales.

I know I am supposed to be resting, but my work is never finished here! Every day I make my morning candy route in my sleepy little village, so why not carry that on here in the big village? These kids need love and sweets too! For those of you who don’t know, passing out candy is acceptable and applauded 24 hours a day, 365 days a year here in Africa. But today the children got TWO pieces! Who says you can’t turn a pagan holiday around?! #imaskeweral #duh #savindapagans #cavitiesfordaysyo #nightmareondentiststreet #donttakecandyfromstrangers #unlessyoureinAfrica #orphansofthecorn #thebarbiesaviorproject #thesaviorsense #iseepoorpeople #thesaviorofthelambs #frankensavior #saviorhollow #hereeeeeeeeeeesbarbie #barbiethefriendlysavior #parasavioractivity #itsmyignorancethatisthetruehorror #itrickandtreat #alltheyneedissomechocolate #justlikeme

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Esta organización noruega espera paliar los comportamientos poco delicados o incluso errados, que se acaban traduciendo en imágenes que dan la vuelta al mundo en pocos segundos. El consejo es que los voluntarios eviten fotos en las que regalan dulces a los niños africanos, porque equivale a hacer promesas que no pueden cumplir. Según la guía elaborada, también deberían evitarse las fotos de niños jugando, ya que es una intromisión en su privacidad que en algunos países europeos está incluso penada con multas. «Si no se hace en nuestros países, ¿por qué se pueden permitir en África?», se preguntan.

Finalmente, la guía invita a evitar las fotos de niños enfermos en los hospitales porque son consideradas una falta total de respecto hacia el paciente y porque hieren todos los códigos de ética y de sentido común. Y recuerda que habría que pedir siempre permiso a las personas antes de hacer una foto y ofrecer detalles concretos para contextualizar cada situación.

«El problema no es querer retratar la pobreza a través de la fotografía, pero es preciso hacer algo diferente, que muestre que la comunidad local no es pasiva o sumisa, que hay razones y responsables por aquella situación», señala la guía.

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Opiniones 16
  • Somos muy provincianos.
    ¡Que le vamos a hacer!

    Me parece que eso es más una anécdota, reflejo de nuestra sociedad narcisista que otra cosa,
    Pero, si de una forma u otra, estos “blancos” que se hacen las selfies como “salvadores”, están ayudando, ¡bienvenida sea su ayuda!

    Poco es el precio a pagar. Solo un poco de “mirad que estupendo que soy”. Pero es de suponer que no están ahí solo para eso, sino para ayudar de verdad.

    ¡Bien por ellos!

    Si están ofreciendo una ayuda eficaz, se les puede perdonar alguna que otra bobada, Creo que merecen más nuestro apoyo y respeto que nuestras críticas.

    • Durante todo el texto se recalca que es son faltas de respeto y que estos comportamientos hacen daño a la dignidad de todas esas comunidades.
      Puede que la gente vaya allí a ayudar, pero si al final perjudican colectivamente a los pueblos africanos su estancia allí es contraproducente.

      • ¿Cómo pueden perjudicar estas fotos a los pueblos africanos? ¿Daño a la dignidad? Dignidad para esta gente es que alguien sepa que existen. Nadie se cree que estos blancos se bajen del avión, se saquen una foto y se vuelvan al aeropuerto, algo aportan, un paquete de arroz, una moneda de sus billeteras, infinitamente más que lo que aportamos el resto, cómodos en casa.

    • En España: Una persona maltratada (y pienso en mujeres y niñxs) necesita ayuda y hay una persona voluntaria que decide socorrerla, hasta ahí todo bien, luego la persona que socorre se hace una foto con su móvil con esa persona maltratada herida y la sube a instagram sin, además, comunicárselo. Joder, todxs imaginamos que esa persona maltratada está super agradecida de que muestren su dolor y su miseria a cambio de un derecho de socorro. Sí señorxs!! Esa es la mentalidad que perpetúa y aplaude las relaciones desiguales!! Más aún cuando luego llegas a España, o cualquiera que sea tu país de origen al otro lado de la miseria, y te dedicas a seguir perpetuando lo que hace que esa gente que expones en imágenes siga, siglo tras siglo, necesitando ayuda (compras en inditex, compras móviles como pipas sin pensar en quienes recogen por medio céntimo el coltan que los fabrica…). Por cierto, en España a nadie se le ocurriría difundir imágenes de personas que van a recoger alimentos, o drogadictas o prostitutas o menores… Pensemos por qué. Y en cuanto al ken i la barbie… supongo que es una forma de explicar que se nos olvidan las proporciones (en este caso morales) en favor de un postureo y nada tiene que ver con que cumplas con el canon de belleza impuesto.

    • Creo que no has entendido de que va el tema.
      Comenzando con el concepto de “Ayuda”, que es muy paternalista, cuando el lo que realmente es una “reparación” mínima de todo lo que el hombre blanco ha hecho al continente Africano.
      Es como si un maltratador, después de propinar una paliza o prostituir a su mujer, le abre una cuenta en el banco o la lleva al hospital con el argumento de que la “ayuda” a salir adelante.
      El error es pensar que sin nuestra “ayuda” no saldrán adelante cuando muchos de sus habitantes están más formados (hablan más de 3 idiomas) y educados que la media de muchos países occidentales.

  • El artículo es bastante mojigato, fiel a una nueva moralina tan hipócrita como las anteriores. Digo, la mayoría de los que critican no han pisado jamás el áfrica profunda y de hecho la conocen por esta clase de fotos. Así que si vamos a hablar de hipocresía, empecemos por casa. No fui nunca a esta clase de lugares, nunca iré, de manera que si otro va y hace un poquito más que yo: lo felicito.

  • Supongo que algún avispado publicista o responsable de comunicación se habrá marcado un tanto con esta campaña. ¿Cuantos miles de euros dejaron de ir a ayuda humanitaria y se fueron a engordar una cuenta bancaria? ¿Tantos millones de jóvenes se desplazan ayudar fuera de sus domilicios que no era posible comunicarles eso mismo a su llegada a los campamentos, como una norma de convivencia? ¿Sólo vale para las/los voluntarios guapos de occidente? Es decir si son de occidente pero sin perfil Barbie y Ken si que se pueden hacer el selfie sin que una doble moral los critique? ¿Si son de otra parte del mundo que decicen ayudar pueden mostrar fotos de su trabajo o esos también las tienen que esconder? De verdad ¿Qué es lo siguiente? De verdad que llega un momento en que lo políticamente correcto, comienza a ser absolutamente ridículo. Hay mil problemas serios que resolver en nuestras sociedades, tantolas pobres como las ricas y mucho que aprender los unos de los otros. Podemos dejar de estar pendientes de tonterías.

  • ¿Por qué me da la sensación de que el mensaje entre líneas va a ser algo así como “la comunidad local no es pasiva y también sabe ayudar… ergo no necesitan ser ayudados…”?

    Dentro de algún tiempo, veremos si intentan recortar algún tipo de ayuda o colaboración internacional utilizando este pretexto…

  • Por las diferentes referencias, queda claro que el perfil de Instagram retrata a un estadounidense. Preciosa campaña noruega contra los estereotipos a costa de estereotipar a los estadounidenses. La autocrítica no está ni se la espera, gran sorpresa.

  • Para los que no se dan cuenta lo mucho que afecta el estereotipar a las comunidades, bueno les cuento el ejemplo de México. A raíz de la Revolución Mexicana el Estado intentó por medio de la fotografía y el arte que la sociedad viera al indígena como una persona sumisa e ignorante (para evitar nuevos levantamientos), las imágenes mostraban “personas exóticas” que no saben más que hacer artesanías bonitas y vestir ropa llamativa… A la fecha es mucha la imagen que se vende de los indígenas como parte de nuestra cultura exótica, y eso ha acrecentado la desigualdad en nuestro país… La parte buena es que hay muchos fotoperiodistas y artistas que incluso vienen de las mismas comunidades y que entendieron que ese no era el camino a seguir, y han colaborado en mostrar la lucha y la fuerza de las comunidades indígenas… bueno.. el fin no justifica los medios… y las imágenes si que hacen mucho daño, propagan la desigualdad y distorsionan el sentido de solidaridad… Como fotógrafa lo digo, no es dejar de tomar fotos, es hacer conciencia de qué y cómo lo retratamos…

  • Los noruegos no se, pero la gente q yo conozco q ha ido de voluntariado, además de sacarse las fotos q parece q ofenden a la sociedad (q raro en esta época de millenials), tambien construyeron un pozo, tambien hicieron labor humanitaria, tambien administraron fármacos y ayudaron en un sinfín de tareas… pero eso si, como han subido la foto a la red social, ya deberíamos colgarles una cruz.
    Dios, q asco q la gente se de tan aludida por tantas tonterías… puede q sea por la falta de trabajo real de esa gente

  • Yo prefiero ver “blancos salvadores” coleccionando SELFIES DE BONITOS RECUERDOS ; que -depredadores de todos los colores- abusándolos, torturándolos, matándolos, comiendo delante de ellos, burlándose, comparándolos con otros niños!!! TODO DEPENDE DEL OJO QUE MIRE!

  • Creo que es todo más sencillo de lo que aquí se expone. Está en la ética de cada uno distinguir entre hacerse una foto de recuerdo de la labor en que uno colabora y utilizar esta foto para hacerse un hueco en las redes o buscar fama y prestigio. Desde luego, en el primer caso, bienvenido sea el recuerdo y la ayuda que las personas aportan, procedan de donde procedan. No exageremos por los errores de algunos famosillos o de “influencers” de moda.

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