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23 de julio 2012    /   CIENCIA
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Brainboost: Planeando la sociedad del futuro

23 de julio 2012    /   CIENCIA     por          
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Dice el físico José Ignacio Latorre que allí donde está el silencio, la ciencia encuentra un lugar para crecer. En la naturaleza no hay ruido y el que hay no molesta. Ayuda. Esa idea reside en los pilares del Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual. Ese edificio era el que tenía la misión de apartar a unos 70 emprendedores y una quincena de grandes compañías del ruido del día a día para buscar, juntos, posibles negocios y nuevas propuestas sociales desde el “optimismo inteligente”. La cita: Brainboost y Co-Fest.

Al primer día de retiro en los Pirineos lo llamaron Brainboost. Las start-ups reunidas en este encuentro, organizado por Infonomía y Co-Society, estuvieron trabajando en la presentación que harían posteriormente a las grandes compañías para explorar posibles puntos de encuentro en sus negocios. Investigaron también sus “activos invisibles” para descubrir nuevos modelos de negocio, productos o servicios.

El programa que transcurriría durante los días 18, 19 y 20 de julio giraba en torno a la colaboración y el encuentro constante entre empresas consolidadas y start-ups. Era la puesta en acción de la teoría de Alfons Cornella, fundador de Infonomía y Co-Society, sobre el advenimiento de una “nueva álgebra elemental de la colaboración” y una época de “multiplicación de capacidades más que de meras sumas para aportar soluciones a un mundo cada vez más complejo”.

No hay otra opción, para Cornella. “Sin colaboración, no hay confianza. Y la confianza requiere generosidad”.

El formato de Brainboost era de una agilidad estricta. Las start-ups presentaban su proyecto en dos minutos. Tiempo que se probó sobradamente suficiente para conocer la línea de negocio de cada una y saber si después buscarías a la persona que la había presentado para explorar vías de colaboración.

También se formaron equipos de trabajo dirigidos con una gran compañía (BBVA, Repsol, IberCaja Obra Social, Esteve, Gallina Blanca, HP, Iberdrola, Fagor Ederlan, Acciona Infraestructuras…) para trabajar retos y propuestas junto a start-ups. Esta parte se llama Co-Society. Y, cada día, se dedicó un espacio al conocimiento y la puesta al día sobre las tendencias en tecnología, ciencia y management.

En el Update sobre tecnología, Cornella habló de una serie de “propuestas empresariales disruptivas” que aparecerán en los próximos años y que, además, reúnen aquí.

E (electric). Electricidad. La e minúscula que se ha colocado delante de muchas palabras en los últimos diez años revela la llegada masiva del mundo digital. Esto se puede ver, por ejemplo, en los nuevos muebles con inductores capaces de recargar las baterías de cualquier dispositivo electrónico que se coloque sobre su superficie. Alemania es uno de los países punteros en este campo.

R (robotics). En la actualidad una persona puede construir en casa un robot con altas capacidades. El desarrollo de la robótica va a crecer exponencialmente mientras sus costes irán descendiendo. Cornellá habló del impacto económico y social que tendrá la evolución robótica porque sustituirá millones de puestos de trabajo repetitivo que hoy hacen los humanos.

B (brain). Durante los últimos años se han producido múltiples descubrimientos sobre el cerebro. Y la investigación sigue… Rápida, eficaz… La neurociencia ya no solo se aplica a la salud. En el mercado empiezan a encontrarse aplicaciones de estos descubrimientos como, por ejemplo, un gadget japonés basado en un casco con orejas de peluche que va cambiando en función del estado de ánimo de la persona que lo lleva encima. O, también, un dispositivo que recibe las ondas emitidas por el cerebro de los espectadores de una sala de cine y, en función de ellas, cambia de argumento durante la proyección de la película.

M (materials). Hay una revolución a la vuelta de la esquina que dará lugar a objetos con nuevas capacidades. Esto vendrá de su composición. Los materiales utilizados serán muy distintos y, entre otras características, surgirán como una clara respuesta a la necesidad de reciclaje y reutilización. ¿Por ejemplo? Metamateriales que reaccionan de manera contraria a la forma conocida hasta ahora.

B (body). El cuerpo humano se está convirtiendo cada vez más en una interfaz. La Wii o Kinect han dado un paso importante con dispositivos como, por ejemplo, lentes de contacto que actúan como displays electrónicos de información y que miden de forma constante la presión ocular.

L (learning). Dice Corenella que todavía queda mucho por aprender sobre el modo en que se genera el conocimiento y cómo transmitirlo de la forma más eficaz. El aprendizaje es uno de los ámbitos de mayor potencial de innovación durante los próximos años.

H (hands). Toda acción conlleva una reacción. El auge de lo digital ha potenciado lo manual. En los últimos años se ha producido un crecimiento notable del número de personas aficionadas a hacer y construir cosas con sus propias manos. Esto se refleja en hechos como la aparición de publicaciones como Make, que puede considerarse como la moderna versión de la clásica Popular Mechanics, o el abaratamiento de herramientas de fabricación personal como las impresoras 3D. También se ve en los movimientos como Open Hardware o las teorías de la llamada Tercera Revolución Industrial, que abogan por una vuelta a la producción local de los productos consumidos en una determinada región o población mediante el uso de una nueva generación de avanzadas tecnologías de fabricación.

G (green). Ecología, sostenibilidad, energías renovables… La innovación tecnológica basada en filosofías verdes dará lugar a nuevas e insospechadas propuestas.

F (food). El asunto de la producción de la comida está replanteando muchos modelos de negocio. Cada día surgen nuevas iniciativas como las paredes verticales o la recuperación de espacios urbanos para plantar y cultivar frutas y verduras.

José Ignacio Latorre hizo el Update de ciencia. El físico dijo que España es el 9º país del mundo en producir un mayor número de artículos de ciencia en el mundo. Pero la cantidad no debe deslumbrar. Lo importante es la calidad y, ahora, el mayor esfuerzo lo están haciendo países como Singapur o China.

“España tiene un problema importante porque se produce ciencia en el centro (Madrid) o la periferia”, comentó el científico. “Pero no hace falta tener tantos. Hay que producir mejores artículos”.

El catedrático de Física Teórica empezó por lo grande. Habló de exoplanetas. Dijo que “cada estrella tiene entre 0,7 y 2,3 planetas orbitando a su alrededor” y que “hoy hay 777 planetas detectados, aunque el número irá creciendo conforme se vayan descubriendo más”.

La Vía Láctea y nuestra vecina, la galaxia de Andrómeda, se siguen acercando y acabarán fusionándose. Pero el científico llamó a la calma. “No os preocupéis. Será dentro de 4.000 millones de años”. Todo esto ocurre en una “estructura local formada por 50 galaxias”.

El físico dijo que ya se entienden los rayos gamma. Son desintegraciones nucleares. “Es una luz que tiene 100.000 veces más energía que la luz normal. Se produce en la muerte de estrellas y en las colisiones entre ellas”. Para explicarlo, Latorre y María Teresa Soto, del Centro de Ciencias de Benasque, acaban de publicar este vídeo.

Latorre habló también de los nuevos tiempos ultracortos. De los relojes nucleares frente a los actuales, que son atómicos. Dijo que ya se pueden escribir letras sobre un gas flotante y que la simulación cuántica abre el camino hacia la tecnología cuántica. Cuando eso ocurra, el mundo será, sencillamente, otro.

(Foto de portada: Infonomía).

Dice el físico José Ignacio Latorre que allí donde está el silencio, la ciencia encuentra un lugar para crecer. En la naturaleza no hay ruido y el que hay no molesta. Ayuda. Esa idea reside en los pilares del Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual. Ese edificio era el que tenía la misión de apartar a unos 70 emprendedores y una quincena de grandes compañías del ruido del día a día para buscar, juntos, posibles negocios y nuevas propuestas sociales desde el “optimismo inteligente”. La cita: Brainboost y Co-Fest.

Al primer día de retiro en los Pirineos lo llamaron Brainboost. Las start-ups reunidas en este encuentro, organizado por Infonomía y Co-Society, estuvieron trabajando en la presentación que harían posteriormente a las grandes compañías para explorar posibles puntos de encuentro en sus negocios. Investigaron también sus “activos invisibles” para descubrir nuevos modelos de negocio, productos o servicios.

El programa que transcurriría durante los días 18, 19 y 20 de julio giraba en torno a la colaboración y el encuentro constante entre empresas consolidadas y start-ups. Era la puesta en acción de la teoría de Alfons Cornella, fundador de Infonomía y Co-Society, sobre el advenimiento de una “nueva álgebra elemental de la colaboración” y una época de “multiplicación de capacidades más que de meras sumas para aportar soluciones a un mundo cada vez más complejo”.

No hay otra opción, para Cornella. “Sin colaboración, no hay confianza. Y la confianza requiere generosidad”.

El formato de Brainboost era de una agilidad estricta. Las start-ups presentaban su proyecto en dos minutos. Tiempo que se probó sobradamente suficiente para conocer la línea de negocio de cada una y saber si después buscarías a la persona que la había presentado para explorar vías de colaboración.

También se formaron equipos de trabajo dirigidos con una gran compañía (BBVA, Repsol, IberCaja Obra Social, Esteve, Gallina Blanca, HP, Iberdrola, Fagor Ederlan, Acciona Infraestructuras…) para trabajar retos y propuestas junto a start-ups. Esta parte se llama Co-Society. Y, cada día, se dedicó un espacio al conocimiento y la puesta al día sobre las tendencias en tecnología, ciencia y management.

En el Update sobre tecnología, Cornella habló de una serie de “propuestas empresariales disruptivas” que aparecerán en los próximos años y que, además, reúnen aquí.

E (electric). Electricidad. La e minúscula que se ha colocado delante de muchas palabras en los últimos diez años revela la llegada masiva del mundo digital. Esto se puede ver, por ejemplo, en los nuevos muebles con inductores capaces de recargar las baterías de cualquier dispositivo electrónico que se coloque sobre su superficie. Alemania es uno de los países punteros en este campo.

R (robotics). En la actualidad una persona puede construir en casa un robot con altas capacidades. El desarrollo de la robótica va a crecer exponencialmente mientras sus costes irán descendiendo. Cornellá habló del impacto económico y social que tendrá la evolución robótica porque sustituirá millones de puestos de trabajo repetitivo que hoy hacen los humanos.

B (brain). Durante los últimos años se han producido múltiples descubrimientos sobre el cerebro. Y la investigación sigue… Rápida, eficaz… La neurociencia ya no solo se aplica a la salud. En el mercado empiezan a encontrarse aplicaciones de estos descubrimientos como, por ejemplo, un gadget japonés basado en un casco con orejas de peluche que va cambiando en función del estado de ánimo de la persona que lo lleva encima. O, también, un dispositivo que recibe las ondas emitidas por el cerebro de los espectadores de una sala de cine y, en función de ellas, cambia de argumento durante la proyección de la película.

M (materials). Hay una revolución a la vuelta de la esquina que dará lugar a objetos con nuevas capacidades. Esto vendrá de su composición. Los materiales utilizados serán muy distintos y, entre otras características, surgirán como una clara respuesta a la necesidad de reciclaje y reutilización. ¿Por ejemplo? Metamateriales que reaccionan de manera contraria a la forma conocida hasta ahora.

B (body). El cuerpo humano se está convirtiendo cada vez más en una interfaz. La Wii o Kinect han dado un paso importante con dispositivos como, por ejemplo, lentes de contacto que actúan como displays electrónicos de información y que miden de forma constante la presión ocular.

L (learning). Dice Corenella que todavía queda mucho por aprender sobre el modo en que se genera el conocimiento y cómo transmitirlo de la forma más eficaz. El aprendizaje es uno de los ámbitos de mayor potencial de innovación durante los próximos años.

H (hands). Toda acción conlleva una reacción. El auge de lo digital ha potenciado lo manual. En los últimos años se ha producido un crecimiento notable del número de personas aficionadas a hacer y construir cosas con sus propias manos. Esto se refleja en hechos como la aparición de publicaciones como Make, que puede considerarse como la moderna versión de la clásica Popular Mechanics, o el abaratamiento de herramientas de fabricación personal como las impresoras 3D. También se ve en los movimientos como Open Hardware o las teorías de la llamada Tercera Revolución Industrial, que abogan por una vuelta a la producción local de los productos consumidos en una determinada región o población mediante el uso de una nueva generación de avanzadas tecnologías de fabricación.

G (green). Ecología, sostenibilidad, energías renovables… La innovación tecnológica basada en filosofías verdes dará lugar a nuevas e insospechadas propuestas.

F (food). El asunto de la producción de la comida está replanteando muchos modelos de negocio. Cada día surgen nuevas iniciativas como las paredes verticales o la recuperación de espacios urbanos para plantar y cultivar frutas y verduras.

José Ignacio Latorre hizo el Update de ciencia. El físico dijo que España es el 9º país del mundo en producir un mayor número de artículos de ciencia en el mundo. Pero la cantidad no debe deslumbrar. Lo importante es la calidad y, ahora, el mayor esfuerzo lo están haciendo países como Singapur o China.

“España tiene un problema importante porque se produce ciencia en el centro (Madrid) o la periferia”, comentó el científico. “Pero no hace falta tener tantos. Hay que producir mejores artículos”.

El catedrático de Física Teórica empezó por lo grande. Habló de exoplanetas. Dijo que “cada estrella tiene entre 0,7 y 2,3 planetas orbitando a su alrededor” y que “hoy hay 777 planetas detectados, aunque el número irá creciendo conforme se vayan descubriendo más”.

La Vía Láctea y nuestra vecina, la galaxia de Andrómeda, se siguen acercando y acabarán fusionándose. Pero el científico llamó a la calma. “No os preocupéis. Será dentro de 4.000 millones de años”. Todo esto ocurre en una “estructura local formada por 50 galaxias”.

El físico dijo que ya se entienden los rayos gamma. Son desintegraciones nucleares. “Es una luz que tiene 100.000 veces más energía que la luz normal. Se produce en la muerte de estrellas y en las colisiones entre ellas”. Para explicarlo, Latorre y María Teresa Soto, del Centro de Ciencias de Benasque, acaban de publicar este vídeo.

Latorre habló también de los nuevos tiempos ultracortos. De los relojes nucleares frente a los actuales, que son atómicos. Dijo que ya se pueden escribir letras sobre un gas flotante y que la simulación cuántica abre el camino hacia la tecnología cuántica. Cuando eso ocurra, el mundo será, sencillamente, otro.

(Foto de portada: Infonomía).

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