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1 de febrero 2019    /   CREATIVIDAD
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La marca Vox: bella pero disonante

1 de febrero 2019    /   CREATIVIDAD     por          
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La identidad de la nueva formación política Vox es sorprendente. Parece hecha por alguien con suficiente habilidad tipográfica para hacer un logotipo bien construido. Sin embargo, lo que comunica genera algunas preguntas seguramente sin respuesta.

La propiedad básica de una marca es ser capaz de mostrar parte de los valores y atributos de personalidad del sujeto que comunica. Esto se hace normalmente usando los códigos de significados que nuestra sociedad (occidental europea) considera estándares.

En otras ocasiones, para propuestas de valor alternativas con productos vanguardistas, se pueden romper los códigos para justamente crear la contradicción y el interés del público o del consumidor por una oferta claramente disruptiva.

Un amigo me enseñaba hace poco una botella de vino con un nombre y una etiqueta estrambótica para los cánones y tradiciones francesas que hasta hace poco hemos seguido. La pregunta es: ¿es también el vino tan especial y estrambótico?

Hablemos de lo disonante:

El nombre Vox parecería una expresión progresista que se refiere a dar voz a la gente, pero a la derecha radical le costó aceptar la democracia; claro, que dicen que han venido a decir lo que otros partidos no se atreven.

Normalmente los partidos similares en otros países, y anteriormente en España, usan nombres muy históricos y nacionales y vocablos tipo unión, patria y fuerza, además de, por supuesto, la bandera o la vetusta heráldica del país. Hay algunas excepciones como el de la formación sueca SD, que visualmente parece el partido hippie.

La iconografía asociada a la derecha radical han sido siempre tipografías clásicas o Sans gruesas muy poderosas; y en mayúsculas, que lo hace más grandilocuente. Sin embargo, por alguna razón, el logotipo de Vox parecería estar escrito en minúsculas, aunque en el caso de estas tres letras no hay diferencia.

Estos son códigos del mundo digital y, para insistir más en ello, redondean los vértices haciendo un logotipo con un punto futurista y a la vez suave y cálido. La forma de las letras, bailonas e irregulares, remite a algún tipo de producto joven y activo, algo así como un gimnasio o un canal de televisión.

¿El color verde no se asocia con la ecología? Siempre he pensado que Podemos, en la búsqueda de un color diferencial, se equivocó eligiendo el morado (que con ninguna marca ha funcionado) porque seguramente querían crear el mensaje de «lo alternativo, lo diferente».

Podemos acoge en sus filas a Equo, que es la única gran formación política ecologista en España. Debieron de apoderarse de este color verde, que, además, es mucho más cálido y humanístico que el violeta. Tiendo a pensar que Vox ha elegido este color porque es casi el único diferencial que quedaba en el espectro básico.

En la creación de marca o branding no hay reglas. Si las hubiera, sería una profesión de ingenieros, y como no conozco la estrategia que puso en marcha esta nueva marca, prefiero no emitir opiniones de cátedra, sino mejor hacer preguntas:

¿Son estos códigos los que buscaba Vox transmitir intencionadamente a la sociedad o acaso esta formación busca romper los símbolos tradicionales para mostrar a su público que han llegado para claramente disrumpir?

¿Son conscientes de que en un ejercicio estético y diferencial se fueron muy lejos de lo que sus seguidores entenderían como su espacio de identidad? ¿Cómo se percibiría esta formación si usaran una tipografía gótica y, como símbolo, algo del estilo del yugo y las flechas? ¿Habrá llegado también la posverdad al branding?

Tal vez la estrategia de Vox es correcta porque busca posicionarse como un partido de derechas radical que mira al futuro y no tanto al pasado. Pero los mensajes y las propuestas serán los que manden, y si son contradictorios con la marca, alguien no ha hecho bien el trabajo.

Sería interesante ver si el propio ideario acaba contaminado por los atributos de personalidad y valores que sugiere su marca.

 

Alberto Herencia es consultor de branding y creador de marcas con larga experiencia en diferentes mercados como USA y Latinoamérica, además del europeo

 

La identidad de la nueva formación política Vox es sorprendente. Parece hecha por alguien con suficiente habilidad tipográfica para hacer un logotipo bien construido. Sin embargo, lo que comunica genera algunas preguntas seguramente sin respuesta.

La propiedad básica de una marca es ser capaz de mostrar parte de los valores y atributos de personalidad del sujeto que comunica. Esto se hace normalmente usando los códigos de significados que nuestra sociedad (occidental europea) considera estándares.

En otras ocasiones, para propuestas de valor alternativas con productos vanguardistas, se pueden romper los códigos para justamente crear la contradicción y el interés del público o del consumidor por una oferta claramente disruptiva.

Un amigo me enseñaba hace poco una botella de vino con un nombre y una etiqueta estrambótica para los cánones y tradiciones francesas que hasta hace poco hemos seguido. La pregunta es: ¿es también el vino tan especial y estrambótico?

Hablemos de lo disonante:

El nombre Vox parecería una expresión progresista que se refiere a dar voz a la gente, pero a la derecha radical le costó aceptar la democracia; claro, que dicen que han venido a decir lo que otros partidos no se atreven.

Normalmente los partidos similares en otros países, y anteriormente en España, usan nombres muy históricos y nacionales y vocablos tipo unión, patria y fuerza, además de, por supuesto, la bandera o la vetusta heráldica del país. Hay algunas excepciones como el de la formación sueca SD, que visualmente parece el partido hippie.

La iconografía asociada a la derecha radical han sido siempre tipografías clásicas o Sans gruesas muy poderosas; y en mayúsculas, que lo hace más grandilocuente. Sin embargo, por alguna razón, el logotipo de Vox parecería estar escrito en minúsculas, aunque en el caso de estas tres letras no hay diferencia.

Estos son códigos del mundo digital y, para insistir más en ello, redondean los vértices haciendo un logotipo con un punto futurista y a la vez suave y cálido. La forma de las letras, bailonas e irregulares, remite a algún tipo de producto joven y activo, algo así como un gimnasio o un canal de televisión.

¿El color verde no se asocia con la ecología? Siempre he pensado que Podemos, en la búsqueda de un color diferencial, se equivocó eligiendo el morado (que con ninguna marca ha funcionado) porque seguramente querían crear el mensaje de «lo alternativo, lo diferente».

Podemos acoge en sus filas a Equo, que es la única gran formación política ecologista en España. Debieron de apoderarse de este color verde, que, además, es mucho más cálido y humanístico que el violeta. Tiendo a pensar que Vox ha elegido este color porque es casi el único diferencial que quedaba en el espectro básico.

En la creación de marca o branding no hay reglas. Si las hubiera, sería una profesión de ingenieros, y como no conozco la estrategia que puso en marcha esta nueva marca, prefiero no emitir opiniones de cátedra, sino mejor hacer preguntas:

¿Son estos códigos los que buscaba Vox transmitir intencionadamente a la sociedad o acaso esta formación busca romper los símbolos tradicionales para mostrar a su público que han llegado para claramente disrumpir?

¿Son conscientes de que en un ejercicio estético y diferencial se fueron muy lejos de lo que sus seguidores entenderían como su espacio de identidad? ¿Cómo se percibiría esta formación si usaran una tipografía gótica y, como símbolo, algo del estilo del yugo y las flechas? ¿Habrá llegado también la posverdad al branding?

Tal vez la estrategia de Vox es correcta porque busca posicionarse como un partido de derechas radical que mira al futuro y no tanto al pasado. Pero los mensajes y las propuestas serán los que manden, y si son contradictorios con la marca, alguien no ha hecho bien el trabajo.

Sería interesante ver si el propio ideario acaba contaminado por los atributos de personalidad y valores que sugiere su marca.

 

Alberto Herencia es consultor de branding y creador de marcas con larga experiencia en diferentes mercados como USA y Latinoamérica, además del europeo

 

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Opiniones 8
  • Quizá son conocedores de dónde quieren pescar votos, más en los descontentos de todos los espectros políticos, que en los que añoran pasados perdidos, yo los voté, no por ideología sino por hartazgo y no lo hsbriat hecho de tener un yugo y unas flechas.

    • Son derecha radical oextrema derecha?Por que cuando se refieren a este partido terminanatizando «ultraderecha» no veo ese radicalismo qur principalmente han querido calificarle algunos grupos politicos y «periodistas» o no hay mas partifos ultra?. Me considero como la gran mayoria del centro , no soy de un partido , busco coherencia y es verdad que los ploiticos actuales se han ganado «su prestigio» a pulso.

  • Yo añadiría que la O central, en tipo más grande, da aún más sensación de grito o alzar la voz. También la v parece minúscula pero le han dado una apariencia «check», ok. Yo veo una imagen muy pensada para poder evolucionar en el tiempo (lo que dices: verde, moderna, formas redondeadas). Me da que el discurso progresará hacia su lado izquierdo.

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