fbpx
5 de mayo 2016    /   CREATIVIDAD
por
 

El retratista que dibujaría tu cara en unas pocas líneas

5 de mayo 2016    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

A Charles Williams le fascinan las palabras. Eso lo llevó a la Facultad de Filología, pero, cuando llegó allí, quedó aterrado. En ese lugar diseccionaban los vocablos como si fueran piezas de una máquina. Williams huyó. A él le interesaba otro tipo de «análisis lingüístico», el que surge de la mirada, de lo meramente visual. Entonces se hizo tipógrafo. Y diseñador. Y también artista e ilustrador.

r6

Aprendió a ver las sombras, los tubos y los vacíos de los objetos y las personas. Y cuenta que empezó a retratarlos así, inspirado en las líneas de los edificios de Londres y el ritmo de la música electrónica.

r3

«Trazo un boceto a lápiz y lo acabo en el ordenador», relata el británico. Lo hace en una mesa pulcra y ordenada, en la que solo se apoya una taza de café. Así le gusta trabajar. En silencio absoluto. Mientras, en otro lugar de la casa lejos de sus geometrías y sus trazos isométricos, están su perro, su bici y sus compañeros de piso. Ese es su Londres, el lugar al que llegó desde Manchester para montar su estudio de dos palabras: Made up.

r2

charles Williams

r4

A Charles Williams le fascinan las palabras. Eso lo llevó a la Facultad de Filología, pero, cuando llegó allí, quedó aterrado. En ese lugar diseccionaban los vocablos como si fueran piezas de una máquina. Williams huyó. A él le interesaba otro tipo de «análisis lingüístico», el que surge de la mirada, de lo meramente visual. Entonces se hizo tipógrafo. Y diseñador. Y también artista e ilustrador.

r6

Aprendió a ver las sombras, los tubos y los vacíos de los objetos y las personas. Y cuenta que empezó a retratarlos así, inspirado en las líneas de los edificios de Londres y el ritmo de la música electrónica.

r3

«Trazo un boceto a lápiz y lo acabo en el ordenador», relata el británico. Lo hace en una mesa pulcra y ordenada, en la que solo se apoya una taza de café. Así le gusta trabajar. En silencio absoluto. Mientras, en otro lugar de la casa lejos de sus geometrías y sus trazos isométricos, están su perro, su bici y sus compañeros de piso. Ese es su Londres, el lugar al que llegó desde Manchester para montar su estudio de dos palabras: Made up.

r2

charles Williams

r4

Compártelo twitter facebook whatsapp
Ablah y Liga BBVA, mejores apps de 2010 para The App Date
La historia de Moritz en infografías
Las artistas y escritoras que lograron ser consideradas surrealistas (pese a ser mujeres)
Entre el cine y la pintura: las batallas épicas de Mu Pan
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 3
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El rollo legal de las cookies

    La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies