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30 de abril 2019    /   BRANDED CONTENT
 

La cacofonía visual de Christian Marclay, en Barcelona

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Christian Marclay entiende el arte como una simbiosis entre imagen y sonido. Cuando afirma que «la música atraviesa todo lo que hago», el artista suizoamericano sabe que cuenta con el aval de una trayectoria de cuatro décadas en la que lo sonoro se filtra de forma manifiesta por cada poro de su creación.

«Desde finales de los 70 y durante los 80 y los 90 mantuvo una estrecha relación con la escena musical neoyorquina. Con el no wave, el punk, pero también con la música experimental y con claras influencias de John Cage o John Zorn».

Tanya Barson, conservadora jefe de MACBA, resume las raíces musicales de Marclay para contextualizar su obra. Lo hace en calidad de comisaria de la exposición Christian Marclay. Composiciones, que el Museo d’Art Contemporani de Barcelona le dedica desde el 12 de abril al 24 de septiembre.

Es precisamente en su composición sónica en la que se centra la muestra. Desde partituras gráficas hasta videoinstalaciones, las piezas seleccionadas para la exposición muestran la obsesión del artista por las formas en las que el sonido puede manifestarse de forma visual.

Una de estas obras es Video Quartet, concebida después de la conocida Telephones, y «más ambiciosa» que esta según la propia Barson. «Se trata de cuatro pantallas, en cada una de las cuales se emiten extractos de películas, muchas de ellas de Hollywood. Estos fragmentos componen una pieza musical como si se tratase de un cuarteto».

Christian Marclay ‘Video-Quartet’ (2002)

Pese a que todas las obras guardan una relación con la música o el sonido, solo Video Quartet dispone de sonido activado de forma continua. «Una paradoja», reconoce la comisaria.

Una aparente contradicción que se repite de forma particular en otras piezas. Ocurre en Surround Sound, instalación inmersiva en la que la onomotapeya es la protagonista y, sin embargo, se desarrolla en absoluto silencio. Branson recurre al oxímoron «cacofonía visual» para describir la obra. Aunque ese mismo concepto podría aplicarse a toda la exposición y a la propia trayectoria creativa del artista.

Christian Marclay. ‘Composicions’, 2019. Foto: Miquel Coll

Más de una década después desde la última exposición dedicada a Christian Marclay en España, MACBA aprovecha para repasar su carrera. Lo hace con especial atención a los últimos años, deconstruyendo su manera de componer. De ella, los organizadores destacan su «uso interdisciplinario de la apropiación, el montaje, el remixing y la improvisación», prácticas que en sí mismas, añaden, exceden los límites entre lo experimental y lo popular.

Todo ello queda reflejado en su obra «más pequeña», como los collages realizados a partir de retazos de cómics o de carátulas de discos. También en Manga Scroll, una partitura enrollada de 20 metros de largo. Tanya Branson considera esta una oportunidad única para conocerlas: «Son creaciones precisas, minuciosas, con la sensibilidad propia de lo hecho a mano».

‘Manga Scroll’ 2010 © Christian Marclay. Photo © Todd-White Art Photography Courtesy White Cube

En todas estas piezas, al igual que en las audiovisuales, los vínculos de Marclay con la cultura popular (a través del punk rock, los fanzines, el cine, las subculturas underground…) y los medios de comunicación de masas resultan palmarios. También, su tendencia a buscar la participación y colaboración del público.

Este último aspecto es una de las claves de otra de las obras de la muestra, Chalkboard. Se trata de una pizarra con un pentagrama a escala arquitectónica en la que los visitantes están invitados a escribir notas para crear una composición. Después, músicos profesionales interpretarán la partitura en distintos conciertos.

La influencia en su obra del legado estético del dadaísmo, de Marcel Duchamp, incluso de otros vanguardistas como Munch, son claras. Las creaciones de Marclay también muestran a las claras el diálogo que el suizoamericano ha mantenido durante décadas con artistas contemporáneos de diversos ámbitos como el director de cine Bruce Conner, el ya citado músico John Zorn, la banda Sonic Youth o la artista de perfomance Laurie Anderson.

‘Sound Cluster’ 2017 Col·lecció de l’artista. Cortesia de White Cube
‘To Be Continued’. 2016. Col·lecció de l’artista. Cortesia de White Cube

La perfomance experimental, de hecho, fue su principal terreno de actuación en los 70 y 80. Marclay alcanzó un papel destacado en el desarrollo del turntablismo (el uso de mesas de discos o platos giradiscos para crear composiciones, especialmente a partir de mezclas y manipulación del sonido) y la plunderfonía (que indica el potencial compositivo del collage y/o sampling sonoro).

Que el MACBA sea el escenario de la muestra dedicada a Christian Marclay no deja de ser significativo dado el nexo de Barcelona con el mundo de la música experimental. De hecho, Marclay conoce bien la ciudad por este motivo. Un paisaje musical que también tendrá su reflejo en la exposición a través de un programa de performances.

Por cierto, si quieres visitar la exposición gratis, rellena este formulario con tu nombre y apellidos. Si estás entre los 20 primeros en hacerlo, te regalamos una entrada.

Alta promo MACBA – ¡Solo los 20 primeros!

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Christian Marclay entiende el arte como una simbiosis entre imagen y sonido. Cuando afirma que «la música atraviesa todo lo que hago», el artista suizoamericano sabe que cuenta con el aval de una trayectoria de cuatro décadas en la que lo sonoro se filtra de forma manifiesta por cada poro de su creación.

«Desde finales de los 70 y durante los 80 y los 90 mantuvo una estrecha relación con la escena musical neoyorquina. Con el no wave, el punk, pero también con la música experimental y con claras influencias de John Cage o John Zorn».

Tanya Barson, conservadora jefe de MACBA, resume las raíces musicales de Marclay para contextualizar su obra. Lo hace en calidad de comisaria de la exposición Christian Marclay. Composiciones, que el Museo d’Art Contemporani de Barcelona le dedica desde el 12 de abril al 24 de septiembre.

Es precisamente en su composición sónica en la que se centra la muestra. Desde partituras gráficas hasta videoinstalaciones, las piezas seleccionadas para la exposición muestran la obsesión del artista por las formas en las que el sonido puede manifestarse de forma visual.

Una de estas obras es Video Quartet, concebida después de la conocida Telephones, y «más ambiciosa» que esta según la propia Barson. «Se trata de cuatro pantallas, en cada una de las cuales se emiten extractos de películas, muchas de ellas de Hollywood. Estos fragmentos componen una pieza musical como si se tratase de un cuarteto».

Christian Marclay ‘Video-Quartet’ (2002)

Pese a que todas las obras guardan una relación con la música o el sonido, solo Video Quartet dispone de sonido activado de forma continua. «Una paradoja», reconoce la comisaria.

Una aparente contradicción que se repite de forma particular en otras piezas. Ocurre en Surround Sound, instalación inmersiva en la que la onomotapeya es la protagonista y, sin embargo, se desarrolla en absoluto silencio. Branson recurre al oxímoron «cacofonía visual» para describir la obra. Aunque ese mismo concepto podría aplicarse a toda la exposición y a la propia trayectoria creativa del artista.

Christian Marclay. ‘Composicions’, 2019. Foto: Miquel Coll

Más de una década después desde la última exposición dedicada a Christian Marclay en España, MACBA aprovecha para repasar su carrera. Lo hace con especial atención a los últimos años, deconstruyendo su manera de componer. De ella, los organizadores destacan su «uso interdisciplinario de la apropiación, el montaje, el remixing y la improvisación», prácticas que en sí mismas, añaden, exceden los límites entre lo experimental y lo popular.

Todo ello queda reflejado en su obra «más pequeña», como los collages realizados a partir de retazos de cómics o de carátulas de discos. También en Manga Scroll, una partitura enrollada de 20 metros de largo. Tanya Branson considera esta una oportunidad única para conocerlas: «Son creaciones precisas, minuciosas, con la sensibilidad propia de lo hecho a mano».

‘Manga Scroll’ 2010 © Christian Marclay. Photo © Todd-White Art Photography Courtesy White Cube

En todas estas piezas, al igual que en las audiovisuales, los vínculos de Marclay con la cultura popular (a través del punk rock, los fanzines, el cine, las subculturas underground…) y los medios de comunicación de masas resultan palmarios. También, su tendencia a buscar la participación y colaboración del público.

Este último aspecto es una de las claves de otra de las obras de la muestra, Chalkboard. Se trata de una pizarra con un pentagrama a escala arquitectónica en la que los visitantes están invitados a escribir notas para crear una composición. Después, músicos profesionales interpretarán la partitura en distintos conciertos.

La influencia en su obra del legado estético del dadaísmo, de Marcel Duchamp, incluso de otros vanguardistas como Munch, son claras. Las creaciones de Marclay también muestran a las claras el diálogo que el suizoamericano ha mantenido durante décadas con artistas contemporáneos de diversos ámbitos como el director de cine Bruce Conner, el ya citado músico John Zorn, la banda Sonic Youth o la artista de perfomance Laurie Anderson.

‘Sound Cluster’ 2017 Col·lecció de l’artista. Cortesia de White Cube
‘To Be Continued’. 2016. Col·lecció de l’artista. Cortesia de White Cube

La perfomance experimental, de hecho, fue su principal terreno de actuación en los 70 y 80. Marclay alcanzó un papel destacado en el desarrollo del turntablismo (el uso de mesas de discos o platos giradiscos para crear composiciones, especialmente a partir de mezclas y manipulación del sonido) y la plunderfonía (que indica el potencial compositivo del collage y/o sampling sonoro).

Que el MACBA sea el escenario de la muestra dedicada a Christian Marclay no deja de ser significativo dado el nexo de Barcelona con el mundo de la música experimental. De hecho, Marclay conoce bien la ciudad por este motivo. Un paisaje musical que también tendrá su reflejo en la exposición a través de un programa de performances.

Por cierto, si quieres visitar la exposición gratis, rellena este formulario con tu nombre y apellidos. Si estás entre los 20 primeros en hacerlo, te regalamos una entrada.

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