21 de diciembre 2015    /   CINE/TV
por
 

Cinco historias escondidas detrás de ‘Star Wars’

21 de diciembre 2015    /   CINE/TV     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Sobre la saga de La guerra de las galaxias se ha escrito mucho, especialmente en estas semanas previas al estreno de la séptima entrega. Sin embargo, más allá de la historia en sí, hay otras subhistorias. Algunas son reales en las películas, otras son interpretaciones verosímiles y más o menos serias.

Cuando La guerra de las galaxias apareció en los cines a finales de los 70 pasó algo raro. Ni siquiera los más allegados al director concedían posibilidad alguna de éxito al film, que veían extraño, arriesgado y narrativamente pobre. Otros, sin embargo, explican a toro pasado que el hecho de que la película se convirtiera en un icono cultural tiene mucho que ver con el momento exacto en el que apareció.

La primera lectura que se dio a la película más allá de su argumento fue sencilla. Se describía como una historia ‘artúrica’, es decir, una reedición de las novelas fantásticas medievales ambientadas en la historia del rey Arturo, con una orden de caballeros (en este caso los jedi) combatiendo con sus espadas contra un mal superior.

De alguna forma una lectura tan simple como esa, tan manida y repetida, caló. Algún genio del marketing decidió que esa primera película se presentara como el Episodio IV, lo que daba pie a que hubiera entregas anteriores. Se ejecutaron dos entregas más, completando la forma de trilogía, y sucedieron otras dos cosas sorprendentes: primero, que el personaje que quedó para la posteridad no era el bueno, sino el malvado Darth Vader; segundo, que otro genio del marketing vio la posibilidad de alimentar el universo con producciones supuestamente posteriores al aparentemente definitivo Episodio VI.

Así, libros, cómics, merchandising de todo tipo y videojuegos mantuvieron la llama encendida hasta que muchos años después decidieron aventurarse con la primera trilogía, la primigenia, la que contaba cómo se llegó a los acontecimientos de la saga original.

De las aventuras a la política y la economía

Las cintas, aunque triunfaron en taquilla, no convencieron a los fans -especialmente la primera-. Sin embargo, introducían dos lecturas interesantes para complementar esa visión meramente caballeresca. La primera era la histórica, con múltiples referencias por ejemplo a la cultura antigua: las ágoras asamblearias de los jedi o la decadencia del Senado de la República que da paso al Imperio Galáctico, en una suerte de Roma galáctica que acaba partida en dos.

La trama de la trilogía original se basaba en el heroísmo, y en la tensión amorosa y familiar de sus protagonistas. La trama de la precuela, sin embargo, hablaba de otras cosas como la economía y la política. Es la ambición lo que pervierte al protagonista, la ambición por alcanzar más poder y, a la vez, el conservadurismo por querer proteger lo suyo. Lo que algunos ven como una crítica poco velada al sistema económico describe la caída del personaje central, la construcción psicológica del malo más icónico del cine.

La segunda lectura es la política. La estrategia del emperador, que le lleva de ser un senador a dominar la galaxia y de su habilidad para pulsar las debilidades del sistema. Primero tienta a los poderes económicos, la Federación de Comercio, para iniciar un conflicto a través del bloqueo comercial a un territorio periférico. Después, alienta un movimiento independentista de nuevo bajo promesa de mejorar su concierto económico y comercial. Y finalmente, a través de la activación de la herramienta económica más potente que existe: la maquinaria de guerra.

En la estrategia del nuevo emperador, la inversión en Defensa -la creación de un Ejército- y la justificación de su uso con un conflicto que él mismo crea le lleva a la situación de círculo perfecto para ejecutar su plan.

Las teorías paralelas: las rimas y los ewoks caníbales devoradores de humanos

Hasta aquí las lecturas posibles y llegan las teorías. La más célebre es la conocida como ‘teoría del anillo’, que algún fan expuso a través de una página web que montó exclusivamente para darla a conocer al mundo.

Según su visión, todo en la saga está conectado, lo cual abre a su vez grandes interrogantes de cara a la nueva trilogía. Así, por ejemplo, hay réplicas argumentales y correspondencias entre las distintas películas de las dos trilogías, con un esquema como este:

Según esta teoría, hay escenas calcadas entre unas y otras películas, con guiños y tomas pretendidamente idénticas. Lo llama ‘la rima’, y luce así

Hay otras lecturas que van más allá, incluso, y reparan en el hecho de que toda la saga está marcada por una especie de alternancia, de forma que en los episodios impares ganan los malos (Episodios I, III y V) y en los pares, los buenos (Episodios II, IV y VI). Si la séptima entrega confirma la tendencia eso lleva a una inquietante conclusión: la última película de la tercera trilogía será la novena, lo cual indica que… ¿ganarían los malos?

Hay, pero, otras teorías algo menos sesudas aunque igualmente inquietantes. Por ejemplo, la que defiende que los ewoks son caníbales devoradores de humanos. Sí, esas hermosas criaturas que parecen entrañables… y que si lo piensas bien intentaron secuestrar (¿para comerse?) a los protagonistas, y que en una fiesta tocan música usando huesos como baquetas y cascos de ‘stormtroopers’ (¿dónde están sus cueros?) como tambores (el gif, y la teoría, vienen de Vox, donde explican otras genialidades como la aparición de Yoda en ET o de ET en La amenaza fantasma)

Sin duda uno de los motivos principales que causan que una película haya acabado siendo un símbolo cultural es la capacidad que tiene la historia para alentar otras nuevas. Y eso que aún falta la última trilogía…

Sobre la saga de La guerra de las galaxias se ha escrito mucho, especialmente en estas semanas previas al estreno de la séptima entrega. Sin embargo, más allá de la historia en sí, hay otras subhistorias. Algunas son reales en las películas, otras son interpretaciones verosímiles y más o menos serias.

Cuando La guerra de las galaxias apareció en los cines a finales de los 70 pasó algo raro. Ni siquiera los más allegados al director concedían posibilidad alguna de éxito al film, que veían extraño, arriesgado y narrativamente pobre. Otros, sin embargo, explican a toro pasado que el hecho de que la película se convirtiera en un icono cultural tiene mucho que ver con el momento exacto en el que apareció.

La primera lectura que se dio a la película más allá de su argumento fue sencilla. Se describía como una historia ‘artúrica’, es decir, una reedición de las novelas fantásticas medievales ambientadas en la historia del rey Arturo, con una orden de caballeros (en este caso los jedi) combatiendo con sus espadas contra un mal superior.

De alguna forma una lectura tan simple como esa, tan manida y repetida, caló. Algún genio del marketing decidió que esa primera película se presentara como el Episodio IV, lo que daba pie a que hubiera entregas anteriores. Se ejecutaron dos entregas más, completando la forma de trilogía, y sucedieron otras dos cosas sorprendentes: primero, que el personaje que quedó para la posteridad no era el bueno, sino el malvado Darth Vader; segundo, que otro genio del marketing vio la posibilidad de alimentar el universo con producciones supuestamente posteriores al aparentemente definitivo Episodio VI.

Así, libros, cómics, merchandising de todo tipo y videojuegos mantuvieron la llama encendida hasta que muchos años después decidieron aventurarse con la primera trilogía, la primigenia, la que contaba cómo se llegó a los acontecimientos de la saga original.

De las aventuras a la política y la economía

Las cintas, aunque triunfaron en taquilla, no convencieron a los fans -especialmente la primera-. Sin embargo, introducían dos lecturas interesantes para complementar esa visión meramente caballeresca. La primera era la histórica, con múltiples referencias por ejemplo a la cultura antigua: las ágoras asamblearias de los jedi o la decadencia del Senado de la República que da paso al Imperio Galáctico, en una suerte de Roma galáctica que acaba partida en dos.

La trama de la trilogía original se basaba en el heroísmo, y en la tensión amorosa y familiar de sus protagonistas. La trama de la precuela, sin embargo, hablaba de otras cosas como la economía y la política. Es la ambición lo que pervierte al protagonista, la ambición por alcanzar más poder y, a la vez, el conservadurismo por querer proteger lo suyo. Lo que algunos ven como una crítica poco velada al sistema económico describe la caída del personaje central, la construcción psicológica del malo más icónico del cine.

La segunda lectura es la política. La estrategia del emperador, que le lleva de ser un senador a dominar la galaxia y de su habilidad para pulsar las debilidades del sistema. Primero tienta a los poderes económicos, la Federación de Comercio, para iniciar un conflicto a través del bloqueo comercial a un territorio periférico. Después, alienta un movimiento independentista de nuevo bajo promesa de mejorar su concierto económico y comercial. Y finalmente, a través de la activación de la herramienta económica más potente que existe: la maquinaria de guerra.

En la estrategia del nuevo emperador, la inversión en Defensa -la creación de un Ejército- y la justificación de su uso con un conflicto que él mismo crea le lleva a la situación de círculo perfecto para ejecutar su plan.

Las teorías paralelas: las rimas y los ewoks caníbales devoradores de humanos

Hasta aquí las lecturas posibles y llegan las teorías. La más célebre es la conocida como ‘teoría del anillo’, que algún fan expuso a través de una página web que montó exclusivamente para darla a conocer al mundo.

Según su visión, todo en la saga está conectado, lo cual abre a su vez grandes interrogantes de cara a la nueva trilogía. Así, por ejemplo, hay réplicas argumentales y correspondencias entre las distintas películas de las dos trilogías, con un esquema como este:

Según esta teoría, hay escenas calcadas entre unas y otras películas, con guiños y tomas pretendidamente idénticas. Lo llama ‘la rima’, y luce así

Hay otras lecturas que van más allá, incluso, y reparan en el hecho de que toda la saga está marcada por una especie de alternancia, de forma que en los episodios impares ganan los malos (Episodios I, III y V) y en los pares, los buenos (Episodios II, IV y VI). Si la séptima entrega confirma la tendencia eso lleva a una inquietante conclusión: la última película de la tercera trilogía será la novena, lo cual indica que… ¿ganarían los malos?

Hay, pero, otras teorías algo menos sesudas aunque igualmente inquietantes. Por ejemplo, la que defiende que los ewoks son caníbales devoradores de humanos. Sí, esas hermosas criaturas que parecen entrañables… y que si lo piensas bien intentaron secuestrar (¿para comerse?) a los protagonistas, y que en una fiesta tocan música usando huesos como baquetas y cascos de ‘stormtroopers’ (¿dónde están sus cueros?) como tambores (el gif, y la teoría, vienen de Vox, donde explican otras genialidades como la aparición de Yoda en ET o de ET en La amenaza fantasma)

Sin duda uno de los motivos principales que causan que una película haya acabado siendo un símbolo cultural es la capacidad que tiene la historia para alentar otras nuevas. Y eso que aún falta la última trilogía…

Compártelo twitter facebook whatsapp
Cuenca y Japón: una relación imprevista que nació del anime
14 películas en las que estar encerrado es la mejor opción
«Enemy»: el hombre duplicado salta al cine
«No todo el mundo tiene la oportunidad de ser diferente»
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 9
  • Pingback: Blog de Notas
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El rollo legal de las cookies

    La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies